Sentencia nº 00121 de Sala 3ª de la Corte Suprema de Justicia, de 13 de Febrero de 2009

PonenteAlfonso Chaves Ramírez
Fecha de Resolución13 de Febrero de 2009
EmisorSala Tercera de la Corte Suprema de Justicia
Número de Referencia04-201993-0485-PE
TipoSentencia de fondo
Clase de AsuntoRecurso de casación

SALA TERCERA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA.San J., a las nueve horas cincuenta yocho minutos del trece de febrero de dos mil nueve.

Recurso de casación en la presente causa,seguida contra L., nació en Alajuela, el 24 de abril de 1960, casado, Ingeniero Forestal, portador de la cédula de identidad xxxpor el delito de falsedad ideológicacometido en daño de la Fe Pública. Intervienen en la decisión del recurso los Magistrados J.M.A.G.; P., J.A.R. Q., A.C.R., M.P.V. y C.C. S.. También interviene en esta instancia la licenciada E.B.M. quien figura como defensora pública del encartado. Se apersonó el representante del Ministerio Público.

Resultando:

  1. -

    Mediante sentencia N° 29-2007, dictada a las trece horastreinta minutos del seis de febrero del dos mil siete, el Tribunal Penal de Juicio del Segundo Circuito Judicial de la Zona Atlántica, resolvió:“POR TANTO : De conformidad con lo expuesto, artículos 39 y 41 de la Constitución Política; 1, 4, 142, 265, 267,360 a367 del Código Procesal Penal, 1, 22, 30,42,43, 45, 47, 50, 59, 60, 63, 71, 74, 76, 360,del Código Penal, se declara aL., autor responsable deldelito de Falsedad Ideológica,cometidoen perjuicio deLa FePública por lo que se le imponeUN AÑO y SEIS MESESDE PRISION.La pena impuesta deberá descontarlaen el lugar y forma que determinen los respectivos reglamentos penitenciarios, previo abono de la preventiva que hubiere cumplido.Se condena al convicto al pago de las costas procesales y personales. Firme la sentencia se ordena el testimonio de la misma para ante el Archivo y Registro Judicial,elJuzgado de Ejecución de la Penay elInstituto Nacional de Criminología. Mediante lectura notifíquese. M.A.Z.Z., M.A.C., G.A.R. F..”(sic)

  2. -

    Que contra el anterior pronunciamiento la licenciada E.B.M., como defensora públicay el imputado en su carácter personal; interponenrecurso de casación.

  3. -

    Verificada la deliberación respectiva, la Salase planteó las cuestiones formuladas en el recurso.

  4. -

    La audiencia oraly pública se realizó alas diez horas treinta minutos del veintiséis de febrero de dos mil ocho.

  5. -

    En los procedimientos se han observado lasprescripciones legales pertinentes.

    Informa el Magistrado C.R.; y,

    Considerando:

    I.-

    Recurso del encartado: En el primer motivo del recurso, se reclama inobservancia de las reglas de la sana crítica. Argumenta el recurrente, que el Ministerio Público copió en la acusación el artículo 360 del Código Penal, afirmando que el certificado de origen era falso, pues lo que existía en el terreno era un bosque y no árboles de regeneración natural. Indica que el único elemento que utiliza el Tribunal para condenar es la imagen de cobertura boscosa de Fonafifo 2000, que contiene fotos tomadas con anterioridad a 1999, es decir, más de seis años antes de que el encartado visitara el sitio. Afirma que de conformidad con el artículo 3 de la ley número 7575, para la existencia del bosque se requieren varios requisitos, los cuales no fueron acreditados con la prueba recibida, pues no se especifica el porcentaje que cubre la posible cobertura boscosa. Además, elmargen de error del instrumento, lo hace inaplicable en procesos penales, que requieren de certeza. No se acoge el reclamo. La sentencia no se sustentó en un único elemento probatorio, como indica el impugnante, sino que el Tribunal tuvo por acreditada la acusación, con varias probanzas, según examinó en el fallo: testimonios de E., W., L., documental de folios 1 a 6 (informe del M., folios 13 a 40 (fotocopias de documentos de la finca), folios 44 y 45 (fotocopia del formulario de regencia), 52 a 59 (certificado de origen), 117 a 119, 130 a 132 (memorando Sinac), 143 a 163, disco compacto informativo aportado por el geógrafo L. Del análisis conjunto de esos elementos, derivó la comisión del hecho y la responsabilidad del encartado. La existencia de bosque, y no área de repasto, en parte del sitio en el que se autorizó la corta de árboles, la tuvo por cierta no sólo con las imágenes de cobertura boscosa de Fonafifo 2000, sino además, con las declaraciones de los evaluadores de manejo forestal del área de conservación T., señores E. y W., así como con las explicaciones del consultor geoambiental L. Las imágenes para el estudio realizado por el Fondo Nacional de Financiamiento Forestal, para estimar la cobertura de bosque, fueron tomadas en años anteriores al 2004 (específicamente entre enero del 2000 y julio del 2001, según estudio de folios 117 a 129), y el estudio anterior, de 1997, se utilizó como patrón de comparación para determinar la pérdida de cobertura forestal en el período 1997-2000. Según aseguró el encartado, entre esas dos fechas, y el momento de comisión del hecho, no hubo cambio alguno en el terreno, el cual conocía muy bien. En cuanto al margen de error del estudio, se consigna en el informe: ”Las áreas seleccionadas en este estudio no cambiaron en los últimos dos años. La precisión global estimada para la clasificación de cobertura forestal / no cobertura forestal es del 92%. Este análisis corresponde al uso de 800 puntos de control de calidad” (folio 127).Se explica además ampliamente en el informe la metodología usada (NASA Pathfinder para bosques húmedos, en el caso de la región que interesa) y las fases que se siguieron, incluyendo la de control de calidad, corrigiéndose una y otra vez los errores detectados, minimizándose, en la fase de integración y análisis, las áreas de sobre-posición: “…Aquellas áreas que se determinan con errores de clasificación son marcadas en el papel y enviadas para su corrección a la computadora. En la computadora las áreas detectadas con errores son seleccionadas y sus títulos se cambian para reflejar el nuevo patrón de la clasificación. Este proceso se repite el número de veces que es necesario con el fin de asegurar que solamente aquellas áreas determinadas como bosque son verdaderamente extraídas. Este proceso no es realizado por la misma persona que ha realizado la clasificación. En este proceso el control de calidad fue realizado en forma independiente del EOSL por personal del FONAFIFO y del Centro Científico Tropical con el fin de evitar sesgos no aleatorios en el proceso de generación y titulaje de clases espectrales…Una vez que todas las imágenes han pasado control de calidad y existe un nivel de consistencia en la extracción de la cobertura de bosque, las mismas son integradas en un mosaico. Las áreas de sobre-posición (cerca de un 10% entre imágenes) son minimizadas por medio de un sistema desarrollado por el EOSL que permite solamente que un pixel exista en la supervisión, este algoritmo permite evitar errores asociados con la fenología o bien con la presencia de anomalías de carácter temporal que pueden existir en la imagen de satélite…” (folio 120).A la precisión del estudio sobre el que se realizó la comprobación de la ubicación del área de aprovechamiento, utilizándose la PDA con GPS incorporado, se une la prueba testimonial y pericial, que da cuenta de la exactitud del instrumento usado para constatar lo que habían observado en la inspección: que algunos árboles habían sido cortados en área de bosque. Según los técnicos del MINAE, se sirvieron de un GPS para verificar si el sitio era bosque, lo que ya habían constatado a simple vista, con el conocimiento adquirido por los muchos años de laborar como inspectores en ese campo: características del lugar, estructura de la vegetación, especies (folio 170). Según el testigo E.: “…se procedió a hacer una inspección de campo, para comprobar se usó el GPS y se tomaron puntos de los árboles, comprobándose que según imágenes de Fonafifo algunos árboles de los autorizados estaban en zona de bosque y en el campo también se comprobó que era área de bosque…De acuerdo al mapa de Fonafifo 2000 algunos árboles estaban en bosque y otros en yuca, la mayoría casi. Con la experiencia que uno tiene se constató en ese entonces que era un área de bosque por las características del bosque, sotabosque, la vegetación pequeña que se encuentra dentro del bosque, por la densidad de árboles, la cantidad de árboles que hay…Uno se basa más que todo en el GPS, no tuve duda de que fuera bosque porque en realidad era bosque…En mi experiencia yo sé lo que es un charral, bosque y potrero…No medimos el área, el cálculo por la densidad del bosqueque era grande, más que todo es bosque secundario pero sigue siendo bosque…” (folios 172, 173). Por su parte, el consultor geoambiental L., capacitador en el uso de sistema de posicionamiento global (GPS por sus siglas en inglés) afirmó que la precisión de un instrumento de esos varía de dos a cinco metros, y que tendría que estar falto de precisión, para que el error sea de 60 a 80 metros: “La precisión de un instrumento de estos varía de dos a cinco metros dependiendo del precio, a mayor cantidad tiene mayor precisión, en Costa Rica varía entre dos y cinco metros de precisión…Un error de precisión de 60 a80 metros se dará solo si no esta precisado, los instrumentos de fábrica tienen precisión de cinco metros y el diámetro menor es de un metro. El instrumento no va a dar una precisión de 80 metros. Trabajan en dos bandas. El satélite envía una señal al aparato en tierra. De los aparatos que traigo el MINAE tiene dos, se llaman color gris marca G. y M., con precisión de entre dos y cinco metros. El aparato no se desconfigura por el uso…La precisión que puedo tener más mala es de cinco metros…” (folios 173 y 174). Como se observa, varios son los elementos con que contó el Juzgador para tomar la decisión, y técnicamente fue descartada la imprecisión del instrumento utilizado, en los términos que indica el encartado. En cuanto a los requisitos que la Ley Forestal establece para la determinación de un área como bosque, si bien los inspectores no corroboraron el tamaño del área, ni el número de árboles, su conocimiento adquirido por la experiencia, se corroboró con el uso de un instrumento técnico, que constató que efectivamente algunos árboles solicitados se encontraban en áreas bajo cobertura boscosa. Por lo indicado, sin lugar el reclamo.

    II.-

    En el segundo motivo se reprocha violación de las reglas de la sana crítica. Señala el recurrente, que se otorgó plena credibilidad al testimonio de W., a pesar de que no pudo precisar cuántas hectáreas de bosque había en el terreno inspeccionado, por lo cual no puede concluirse que fueran más de dos, como requiere el tipo penal. Agrega que no se acreditó el conocimiento que el testigo tiene sobre el tema, que en todo caso, es empírico. No obstante ese desconocimiento, y la falta de precisión en cuanto al porcentaje de la cobertura boscosa, el Tribunal le otorgó plena validez a su dicho, el cual fue esencial para sustentar la sentencia condenatoria. Indica que, tal como lo afirmó el señor E., sólo un profesional podía afirmar si el área era o no bosque, condición de la que carecía el deponente W. No se acoge el reproche. Como se indicó en el considerando anterior, la sentencia no se sustentó en un elemento probatorio único, sino en la conjunción de varias probanzas que se reforzaron unas a otras: las declaraciones de los inspectores forestales, la explicación del consultor geoambiental, el estudio de cobertura forestal de Costa Rica, y la prueba documental a que se hizo referencia en el considerando primero de esta resolución. Sobre el conocimiento que los inspectores forestales tienen sobre el tema para el que fueron llamados a declarar, según se expuso en sus relatos, sus atestados resultan suficientes para acreditar su idoneidad en el puesto: la experiencia de más de 20 años de servicio, de cada uno, en el área específica, la mayoría de ese tiempo, en la zona de Tortuguero. Son profesionales en su campo, según definición del término, del diccionario de la Real Academia de la Lengua, que define como profesional el que practica habitualmente una actividad, o que ejerce una profesión, entendida ésta como empleo, facultad u oficio que alguien profesa y por el que percibe una retribución. Respecto a la definición de bosque, que se cuestiona en el recurso, pues a juicio del recurrente, los inspectores no cumplieron para su verificación con los requerimientos contemplados en la Ley Forestal, debe recordarse que la sentencia no se sustentó únicamente en el dicho del testigo W., sino también en otras probanzas, como las imágenes de cobertura boscosa que se generaron en el año 2000, según ya se señaló en el considerando primero, al resolver idéntico reproche. En consecuencia, se remite al recurrente a dicho apartado.

    III.-

    En el único motivo por inobservancia de normas sustantivas, se reprocha errónea aplicación del artículo 369 incisos d) y h) del Código Procesal Penal. Afirma el recurrente, que la conducta acusada no coincide con la calificación legal atribuida. Que la pieza acusatoria y el contradictorio se centraron en la supuesta emisión de un certificado de origen en un área boscosa, pero se afirmó en la sentencia, que la conducta contrarió el numeral 27 de la Ley Forestal, cuando esa norma se refiere a terrenos de uso agropecuario y no boscoso, como se tuvo por demostrado en la sentencia. Al referirse al artículo citado, afirma el recurrente, el Tribunal reconoce expresamente que el área para la que el encartado emitió el certificado, era de uso agropecuario, por lo cual, si se cortaron más de tres árboles por hectárea, el tipo penal perseguible debió ser aprovechamiento ilegal de productos forestales, regulado en el artículo 61 inciso a), y el certificado de origencorrespondió a la verdad. No se acoge el reclamo. Ninguna falta de correlación se observa entre los hechos acusados, y los que se tuvieron por ciertos. La sentencia es muy clara en determinar que el hecho que se atribuyó al acusado, en síntesis, fue el de insertar en el certificado de origen que emitió, que las especies forestales a aprovechar se encontraban en áreas de pasturas, cuando lo cierto es, que muchas de ellas se hallaban ubicadas en áreas bajo cobertura boscosa (ver hechos acusados de folios164 y 165, y hechos acreditados de folios 166 y 167). Al sustentarse el fallo, el Tribunal reitera la conducta atribuida, a la luz de las probanzas, para concluir: “En síntesis, esta es la prueba que tenemos en este proceso, prueba que permite desvirtuar con toda certeza la presunción de inocencia, que cobijó al imputado L. y por lo tanto tenerlo como autor responsable de insertar declaraciones falsas concernientes a un hecho que el documento debe probar, como el indicar en el certificado de origen, que la corta de madera se efectuaría en área de pasturas, cuando quedó establecido según imagen de cobertura boscosa de F. del año 2000, y con los testimonios de E. y W., que el corte de madera se dio en área de bosque con lo que resultó burlada la Fe pública, y por supuesto el ambiente, bien constitucionalmente tutelado…” (folio 185). Al analizarse la calificación jurídica del hecho acusado, se reitera la conducta atribuida: “En resumen analizada individualmente y en su conjunto la prueba recibida conforme a las reglas de la sana crítica, es decir delcorrecto entendimiento humano, de la lógica, de la ciencia y de la experiencia, arribamos a una única e inequívoca conclusión que a L., se le debe tener como autor responsable del delito de Falsedad Ideológica, cometidoen perjuicio de la Fe Pública y del Ambiente (artículo 360 del Código Penal), puesto que se acreditó que el imputado L., que tiene Fe Pública (artículo 21 de la Ley Forestal), conociendo la ley y los presupuestos por los que debe solicitarse un certificado de origen o plan de manejo;pues el plan de manejo lo debe de solicitar cuando se desee talar árboles provenientes de bosque, mientras que el certificado de origen lo es para sacar madera a cualquier parte del territorio nacional proveniente de plantaciones forestales, a sabiendas que la zona en donde se talaba corresponde a bosque, procede a insertar declaraciones falsas concernientes a un hecho que el documento debía probar, como el indicar en el certificado de origen, que la corta de madera se efectuaría en área de pasturas, cuando en la realidad se dio en área de bosque” (folio 185). No hay confusión ni contradicción alguna en el fallo. La conducta acusada fue la misma por la que se le sancionó. Al indicar el Tribunal, al cumplir con la fundamentación jurídica, que el acusado conocía que sólo pueden cortarse hasta un máximo de tres árboles por hectárea anualmente, en terrenos de uso agropecuario y sin bosque, después de obtener la autorización del Consejo Regional Ambiental, y si la corta sobrepasare los diez árboles por inmueble, se requerirá la autorización de la Administración Forestal del Estado, según el artículo 27 de la Ley Forestal, es claro que no le está atribuyendo esa conducta ilícita, sino que está reiterando el conocimiento del encartado sobre lo que podía y no podía hacer como regente forestal, es decir, que conocía que no podía cortar árboles en zona de bosque, con un certificado de origen, sino que requería un plan de manejo. Por lo indicado, sin lugar el reclamo.

    IV.-

    Recurso de la licenciada E.B.M., defensora del encartado: en el único motivo del recurso, reprocha falta de fundamentación de la pena impuesta. Argumenta la impugnante, que los Jueces se limitaron a considerar que el imputado contaba con un juzgamiento anterior por un delito de la misma naturaleza, causa por la cual ya fue sentenciado, y no puede volverse a sancionar por esos hechos, o efectuársele un mayor reproche por esa circunstancia. Reclama que el sustento no puede darse por grado de certeza adquirido acerca de los hechos acusados, sino que se debe considerar los parámetros establecidos en el artículo 71 del Código Penal, para fundamentar por qué esa sanción es razonable y proporcional a la lesión causada, y adecuada para que el imputado adapte su conducta a las normas de convivencia social.Se acoge el reclamo.Efectivamente, el monto de la sanción impuesta no se encuentra debidamente fundamentado. Aparentemente, el único elemento considerado para aumentar el mínimo de la pena, lo constituyó el juzgamiento anterior, aunque tal extremo no queda claro, en vista de que asimismo se afirmó, que alimputado no se le aumentó la sanción, vista su juventud y obligaciones familiares. Indica la sentencia: “…se impondrá la pena prevista en el tipo penal de la Falsedad Ideológica y en el tanto de un año y seis meses de prisión, puesto que a folio 100, aparece que este Tribunal el 14 de octubre de mil novecientos noventa y ocho, condenó al imputado a dos años y cuatro meses de prisión por el delito de Falsedad Ideológica ocurrido el 2 de setiembre de 1993, en daño de la Fe Pública y le concedió el beneficio de la condena de ejecución de la pena por tres años. No es primario y se le condenó por un delito igual a éste, aún así, no se le aumenta la pena en virtud de que es una persona joven, con obligaciones y porque hemos considerado que la pena impuesta es la que resulta proporcionada a su particular participación en este delito…” (folio 186). Además de ambiguo, el sustento jurídico resulta insuficiente para el aumento decretado sobre el mínimo previsto, y no lo justifica, razón por la cual, se casa la sentencia, únicamente en lo que se refiere al monto de la pena impuesta, y se fija la sanción en el mínimo establecido por el artículo 360 del Código Penal, de un año de prisión. En todo lo demás el fallo se mantiene incólume.

    Por tanto:

    Se declara sin lugar el recurso de casación incoado por el imputado. Se declara con lugar el recurso formulado por la defensora de L. Se casa la sentencia y se fija el monto de la pena por el delito de falsedad ideológica, en el tanto de un año de prisión. En todo lo demás el fallo se mantiene incólume.

    José ManuelArroyo G.

    Jesús Alberto Ramírez Q.Alfonso Chaves R.

    Magda Pereira V.CarlosChinchilla S.

    (INT.569-4/4-07)

    PARGUEDASA

    *042019930485PE*

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