La ‘cláusula del miedo’ asusta poco en Europa pero da de qué hablar en Costa Rica

 

Por algo es conocida como 'la cláusula del miedo; genera polémica. En Europa es más común de lo que se cree y en Costa Rica, por el contrario, es poco familiar.Que un futbolista no pueda jugar contra el equipo dueño de su ficha genera posiciones a favor y da espacios a varias interrogantes.El caso de Jurguens Montenegro abre un debate que en general ha sido lejano en el campeonato nacional. Mientras en el Viejo Continente se volvió una constante; por ejemplo, el Real Madrid, durante años la ha utilizado a su favor, aunque medios españoles informaron que eso terminó para esta temporada.Aquí, más bien, se empieza a aprovechar. Montenegro pertenece a Alajuelense, está a préstamo con Cartaginés y en el partido del próximo domingo no jugará, pues ambos equipos acordaron una cláusula que le impide actuar contra su "propietario".Desde la casa manuda aseguran que el joven delantero podría actuar en el Fello Meza, pero los brumosos deberán cancelar un monto económico, mientras en la otra acera informaron que simplemente no lo pueden utilizar por el convenio previo.Partiendo de las reglas, no hay algo explícito, en el país o en los estatutos de la FIFA que impidan este tipo de restricciones.Sin embargo, su polémica va más dirigida hacia el juego limpio. Para algunos es una jugada astuta y permitida, para otros atenta contra el espíritu deportivo y hasta los derechos del propio jugador.El agente de futbolistas de C&H Sports y especialista en derecho deportivo, Adolfo Hernández, cree que esto va contra la normativa que impulsa la FIFA del fair play. Desde su interpretación, se rompe el Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores, en el artículo 18bis del capítulo V, sobre la influencia de terceros en sus clubes.Ese texto dice lo siguiente: "Ningún club concertará un contrato que permita a cualquier parte de dicho contrato, o a terceros, asumir una posición por la cual pueda influir en asuntos laborales y sobre transferencias relacionados con la independencia, la política o la actuación de los equipos del club"."Desde mi punto de vista es ilegal. Ese tipo de cláusulas riñe con la independencia del club a la hora de alinear y sobre el asunto laboral, que es el derecho del jugador para laborar".En ese último punto concuerda el también representante Daniel Solís, de Fútbol Consultants."Como representación velamos para que el jugador no tenga ese tipo de cláusulas porque al final le resta minutos, posibilidades de mostrarse"...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba