Importancia del autoabastecimiento energético: impactos directos e indirectos sobre el crecimiento.

Author:Recalde, Marina Yesica
Pages:87(21)
 

ÍNDICE 1. Introducción 2. Impactos de la inflexibilidad de oferta energética 2.1 El abastecimiento energético y el proceso de acumulación 2.2 Abastecimiento energético y balanza comercial 3. Análisis del caso argentino 3.1 Energía y actividad económica 3.2 Características del sistema energético: composición de la matriz 3.3 El autoabastecimiento energético Consideraciones finales Referencias bibliográficas 1. INTRODUCCIÓN

El rol fundamental que cumple la energía en el proceso de desarrollo de las naciones ha sido discutido y enfatizado por diversos autores (Allen, 2009; Vitelli, 2009). Esta implicancia de la interrelación entre el consumo de energía y la actividad económica ha resultado en los últimos años en el incremento de estudios empíricos que analizan la existencia de relaciones de causalidad entre ambas variables para distintos países y períodos del tiempo (Asafu-Adjaye, 2000; Oh y Lee, 2004; Soytas y Sari, 2005; Francis et al., 2007; Zachariadis, 2007; Sari y Soytas, 2007; Kumar Narayan y Smyth, 2009; Payne, 2009; Barleet y Gounder, 2010; Tsani, 2010; Chang y Soruco Carballo, 2011; Recalde, 2011). Si bien no existen resultados unívocos, dado que muchos de autores encuentran relaciones unidireccionales y otros bi direccionales, lo cierto es que la mayoría reconocen que de una u otra forma, el consumo de energía se relaciona en forma positiva con el crecimiento económico.

Así, la relevancia del consumo de energía en el desempeño económico implica la existencia de impactos directos e indirectos de la falta de abastecimiento sobre el crecimiento. Básicamente, existen dos canales por los cuales se produce este impacto. En primer lugar, la falta de abastecimiento energético total impone un límite directo sobre el proceso de acumulación nacional o el crecimiento del producto. Esto es, en un contexto de economía cerrada, donde solamente existe la alternativa de autoabastecimiento, las restricciones en la oferta interna limitan directamente la capacidad de producción y las distintas actividades económicas. En segundo lugar, en un contexto de economías abiertas existe una descarga indirecta de las inflexibilidades de oferta mediante desequilibrios en la balanza comercial con impactos sobre el sistema económico. El incremento en la demanda de importaciones energéticas, con el fin de cubrir la brecha entre el consumo interno y la oferta interna, implica necesariamente incrementos en el requerimiento de divisas (Recalde, 2010).

En el caso particular de Argentina, se observa que desde inicios del año 2004 se presentan fuertes restricciones en el abastecimiento energético las cuales han ocasionado que el país comenzara a importar algunas fuentes energéticas, en particular gas natural para el uso residencial e industrial, y fuel oil para las centrales eléctricas. El origen de estas restricciones se encuentra en el efecto combinado de factores de demanda y oferta (Guzowski y Recalde, 2008; IDEE/FB, 2005).

En el primer lugar, la demanda de energía se ha encontrado en constante crecimiento desde el año 2002, principalmente motivada por la tendencia creciente que presentaron, con posterioridad a la crisis de fines de los años noventa y principios de los dos mil las principales variables macroeconómicas. En el segundo lugar, las restricciones de oferta encuentran su explicación en un conjunto de factores macro y microeconómicos que ocasionaron, entre otras cosas, una caída del horizonte de reservas de hidrocarburos, cortes e interrupciones en el abastecimiento de gas natural y algunos derivados de petróleo y un sistema eléctrico funcionando al máximo de su capacidad de reserva.

En este marco, han surgido diversos debates en los cuales se resaltan por un lado el resentimiento de ciertas variables económicas como consecuencia de la inseguridad de abastecimiento energético, por ejemplo la inversión. Por otro lado, otros autores destacan el impacto sobre la demanda de divisas del establecimiento de subsidios energéticos y financiamiento de las importaciones, principalmente de fuel oil, han tenido y tienen sobre el equilibrio de las cuentas nacionales en el país (3).

Dentro del primer argumento, por ejemplo, se encuentran las estimaciones realizadas por el centro de Investigaciones de la Unión Industrial Argentina (CEU), de acuerdo a las cuales el impacto de los cortes de abastecimiento enfrentados en el invierno de 2010 por parte de las industrias se ve reflejado en decrecimiento interanual del 2,3% (Recalde y Ramos Martin, 2011). Al mismo tiempo, por ejemplo, de acuerdo al Instituto Argentino de la Energía (IAE), las importaciones de combustible subieron un 93,7% en volumen en los primeros nueve meses del año, de esta forma las importaciones de Nafta Súper, Nafta Ultra, Fuel Oil, Gas Oil, Gas Natural y Gas Natural Licuado (GNL) alcanzaron 3.391,9 mill. U$S entre enero y septiembre (El Inversor Energético y Minero, 21-11-2011). En este sentido, tal como lo asegura Rabinovich (2011) el aumento de las importaciones de combustible representa un problema para las cuentas públicas, particularmente porque las exportaciones energéticas se encuentran en un sendero de decrecimiento, habiendo contabilizando en los primeros nueve meses del 2011 los 78,8 mill. U$S, lo que pone a la balanza energética en un claro déficit económico.

En este contexto, el objetivo de este trabajo es presentar, desde un abordaje teórico, los impactos directos e indirectos de la falta de abastecimiento energético sobre el sistema económico en general, y luego analizar la situación actual del sistema energético argentino, con el fin de evidenciar que los posibles impactos directos de las inflexibilidades de oferta pueden ser sorteados a través de aumentos en las importaciones energéticas pero con implicancias para la sostenibilidad fiscal del país.

El trabajo se encuentra estructurado en dos secciones. En la primera sección se presenta un abordaje teórico de la temática. En esta sección se ilustran las repercusiones directas e indirectas mencionadas anteriormente. Se presentan en primer lugar el impacto directo de la falta de abastecimiento energético sobre el desempeño macroeconómico, principalmente debido a las restricciones que el sistema productivo encuentra el caso de una economía cerrada que deba recurrir al autoabastecimiento. En segundo lugar se presentan teóricamente las repercusiones indirectas de la falta de abastecimiento energético. Para avanzar sobre esta temática se presenta una adaptación del modelo de Thirlwall (2003) de crecimiento restringido por la balanza de pagos, con el fin de ilustrar las repercusiones que, por intermedio de la demanda de divisas, puede tener la demanda creciendo de importaciones energéticas ante la falta de autoabastecimiento.

En la segunda sección se presenta el análisis del caso del sistema energético argentino, con el fin de analizar las posibles implicancias. Dada la falta de disponibilidad de información suficiente no ha sido posible realizar el testeo del modelo planteado, motivo por el cual el estudio se realiza en términos cualitativos. Para estos fines se presenta brevemente la estructura de la matriz energética primaria y de la matriz eléctrica. Luego se avanza en el cálculo y análisis de la evolución reciente del grado de autoabastecimiento energético. Se presenta luego un análisis de la relación entre las importaciones energéticas y la demanda de divisas en el país.

  1. IMPACTOS DE LA INFLEXIBILIDAD DE OFERTA ENERGÉTICA

    Tal como lo destacan Toman y Jemelkova (2003) y Stern y Cleveland (2004), la literatura que discute la relación entre la energía y el desarrollo económico se ocupa prioritariamente de estudiar el impacto del grado de desarrollo sobre el uso de la energía. Si bien existen algunos estudios relacionados a los impactos de la variación de los precios de la energía sobre el crecimiento económico, particularmente luego de las crisis del petróleo, no existen amplios desarrollos teóricos respecto al efecto en el largo plazo del consumo de energía sobre el proceso de crecimiento. No obstante, es claro el reconocimiento de que los problemas de abastecimiento energético impactan sobre el crecimiento económico y el desarrollo social.

    En términos generales, las inflexibilidades de la oferta energética, primaria o secundaria, pueden impactar en el sistema económico por dos canales. En primer lugar, la falta de abastecimiento energético total impone un límite directo sobre el proceso de acumulación nacional o el crecimiento del producto. Esto es, en un contexto de economía cerrada, donde solamente existe la alternativa de autoabastecimiento, las restricciones en la oferta interna limitan directamente la capacidad de producción y las distintas actividades económicas. En segundo lugar, en un contexto de economías abiertas existe una descarga indirecta de las inflexibilidades de oferta mediante desequilibrios en la balanza comercial con impactos sobre el sistema económico. El incremento en la demanda de importaciones energéticas, con el fin de cubrir la brecha entre el consumo interno y la oferta interna, implica necesariamente incrementos en el requerimiento de divisas.

    2.1. El abastecimiento energético y el proceso de acumulación

    La relación entre los recursos naturales y el proceso de acumulación ha sido estudiada desde los inicios de la teoría económica. Ricardo (1814) se ocupó extensamente de analizar la forma en que el agotamiento de los recursos, en particular la tierra, impacta sobre el crecimiento y el desarrollo de las naciones.

    De similar forma, Jevons (1865) abordó la temática de cómo la disponibilidad de recursos limita el desarrollo, mostrando además que los incrementos en la eficiencia termodinámica resultarían finalmente en lo que se dio en llamar la Paradoja de Jevons, un incremento en el consumo energético en lugar de disminuciones en el mismo (Martinez-Alier, 1987; en Ramos-Martin, 2005). Con posterioridad, durante un largo período de la historia del pensamiento económico, el...

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