Costa Rica: el país sin ejército que aloja medio millón de armas

 

Carlos Calderón se queda todas las noches unos segundos junto a su potente pistola Sig Sauer calibre 40, esperando a que se acabe de cerrar el portón eléctrico de su casa, en San Sebastián, San José.Después entra a su casa con el arma de fuego que compró rápido después de que le fue decomisada para investigación la Walther Smith yamp;amp;Wesson que, dice, le salvó la vida en la noche de Hallowen del 2012, en el kilómetro 63 de la ruta 27, volviendo de la playa de Caldera.La pistola nueva es más potente, a tono con latendencia nacional. Así lo quiso después de que la anterior apenas alcanzó para herir a los dos hombres que quisieron asaltarlo a él y a su novia con un revólver calibre 38 en apariencia robado.Fue ese un encuentro entre delincuentes y un ingeniero que siempre ha confiado en el poder defensivo de las armas de fuego. Ambos son parte de la realidad de este país que no tiene ejército pero sí un arsenal mayor de lo que reflejan su discurso pacifista y sus estadísticas de homicidios.Entre armas de fuego legales e ilegales, en manos de buenos o malos, hay más de 450.000 unidades. Alcanza un arma para cada diez habitantes, una tasa mayor a la de El Salvador y la de Colombia (1 por cada 17 habitantes),según la tabla comparativa del proyecto internacional especializado Small Arms Survey,basado en Suiza.Solo los datos oficiales ya llegan a los 228.500 registros de armas en manos de personas o empresas, incluidas las de seguridad, pero sin contar las que tienen los 15.000 policías de Fuerza Pública, puesel dato lo oculta el Gobierno.Cálculos de Naciones Unidas para América Latina indican que por cada arma legal hay otra ilícita. 'Más bien la cifra de 450.000 es conservadora', dijo Max Loría, ex viceministro de Justicia, activista anti armas y actual director del Programa de Prevención de Violencia de la Fundación para la Paz y la Democracia (Funpadem).Cada año ingresan nuevas armas al registro, a un ritmo de unas 9.000 anuales desde el 2009. Así crece después del pico de 14.677 armas inscritas en el 2008, año que coincide con la subida de la percepción de inseguridad y también con el auge de empresas de seguridad privada, cuyas datos de armas no están especificados, según William Hidalgo, director de Armamento del Ministerio de Seguridad.Entre pólvora. Armas hay debajo de los colchones, entre la alfombra del carro o en la cartuchera de un ciudadano entrenado, como Calderón. Hay otras en poder de personas que no delinquen, pero tampoco quieren someterse a...

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