Criterio Jurídico Nº PJD-SGS-008-2011 Superintendencia General de Seguros

Número de acuerdoPJD-SGS-008-2011
Número de Criterio JurídicoPJD-SGS-008-2011
Tipo de documentoCriterio Jurídico
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PJD-SGS- 008-2011
24 de marzo de 2011
Señor
Javier Cascante E, Superintendente
Superintendencia General de Seguros
Estimado Señor:
En atención a su consulta relativa a la naturaleza jurídica del contrato de reaseguro y su
regulación en Costa Rica, se procede de seguido a emitir el criterio de esta División de
Asesoría Jurídica, en los siguientes términos.
I. LA JUSTIFICACIÓN ECONÓMICA DEL REASEGURO
La función de la empresa aseguradora es la de administrar una mutualidad de riesgos y un
fondo de primas. Lo hace por cuenta de la mutualidad de asegurados que son quienes
contratan en virtud del riesgo eventual al que se hallan sometidos sus intereses
asegurables. De esta forma, la entidad cubre los imprevistos del asegurado, en caso de
siniestro; es decir, cuando los intereses asegurables se ven comprometidos por el hecho de
tener que recurrir a realizar pagos imprevistos a causa de un siniestro, la entidad
aseguradora paga una indemnización que debería compensar ese gasto incurrido.
Siguiendo a Stiglitz
1
, a pesar de que el contrato de seguros tenga respaldo en una operación
económico-jurídica sustentada en la técnica actuarial y estadística, lo cierto es que esto no
garantiza la certidumbre deseable en las tarifas de seguro.
2
Indica la doctrina que la prueba “…más acabada lo constituye la verificación de las diferencias en el
curso de un ejercicio ya sea (a) porque el número de siniestros revele una cantidad mayor que el
promedio que resulta de ejercicios pasados que fueron, precisamente, los tomados en consideración a
los fines de la fijación de las tarifas o (b) porque el total de l as indemnizaciones afrontadas en el
ejercicio supere la media de las pagadas en los ejercicios pasados…”
3
1
STIGLITZ (Rubén S). Derecho de Seguros, tomo II, tercera edición, Abeledo Perrot, B uenos Aires, 2001, p.525
2
Las proyecciones se fundan en un pasado conocido, pero su adaptación a un futuro inmediato sólo puede ser
calificable de aproximativo.
3
STIGLITZ (Rubén S), op.cit. p.525
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Esto significa que en la ejecución del contrato de seguro, la entidad aseguradora se ve
obligada a cumplir con el pago de la indemnización pactada en caso de siniestro, y que es la
contrapartida a la prima satisfecha por el asegurado a cada vencimiento del contrato. En
caso de que el asegurador deba pagar simultáneamente muchos siniestros, o que la cuantía
de las indemnizaciones por siniestro a satisfacer sea muy elevada, puede incurrir en
problemas patrimoniales. Esto justifica la vigilancia que debe adoptar el asegurador a los
fines de determinar la suma máxima que puede soportar por un siniestro atinente a un
riesgo asegurado, sin comprometer los resultados de la mutualidad de riesgos y el fondo de
primas que administra así como su propio patrimonio. A la referida suma máxima se le
denomina pleno de retención.
4
Esto supone que, para cada uno de los riesgos, la entidad
aseguradora sólo está dispuesta a aceptar una cuantía máxima de riesgo.
Para determinar esta cuantía máxima de riesgo, no existen fórmulas actuariales ciertas y
seguras, ni siquiera empíricas, que permitan determinar adecuadamente los plenos. Ello
puede conllevar a que los capitales asegurados en las pólizas de seguro superen el pleno de
retención. En estos casos la entidad aseguradora puede optar por:
a) Si el capital de la póliza es superior al que está dispuesto a aceptar, la entidad
aseguradora decide rechazar la solicitud de seguro.
b) Aceptar el riesgo en coaseguro, en este caso varias entidades aseguradoras
concurren simultáneamente a asegurar el riesgo. Estas entidades son conocidas por
el asegurado y cada una de ellas se hace cargo de una parte del riesgo.
c) Aceptar la totalidad del riesgo y ceder a otras entidades la parte del mismo que
exceda el pleno de retención.
En el punto c) es donde entra en juego el contrato de reaseguro. Mediante el reaseguro
puede trasladarse parte de las pérdidas por grandes desviaciones negativas de
siniestralidad, a las entidades reaseguradoras lográndose que el resultado alcance un
mayor grado de estabilidad. De ahí que cualquier régimen de solvencia deba
necesariamente considerar la cesión en reaseguro como un elemento que reduce los
requerimientos de capital.
El reaseguro contribuye a una mayor dispersión de riesgos, además permite homogeneizar
cuantitativamente los riesgos. Todo asegurador tiene una capacidad limitada (pleno de
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Circulares del Mediador de Seguros, Módulo Nº11: Reaseguro, Planificación Jurídica, Madrid, 2005.
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retención). Todos los riesgos que superen el pleno, no deben ser aceptados salvo que exista
previamente un contrato de reaseguro mediante el cual un reasegurador se haga cargo de
los excesos.
El reasegurador asume parte de la financiación del negocio asegurado. A pesar de que la
entidad aseguradora le corresponde responder íntegramente frente al asegurado de las
obligaciones asumidas en el contrato de seguro, posteriormente recuperará del
reasegurador las obligaciones cedidas en reaseguro.
II. CONCEPTO, FUNCIÓN Y CARACTERÍSTICAS
Una vez analizada la función económica del reaseguro, de la misma se puede extraer su
concepto y funcionalidad. El contrato de reaseguro puede definirse como el seguro "…que
presta cobertura contra el riesgo de nacimiento de una deuda sobre el patrimonio del asegurador, a
consecuencia de la obligación de indemnizar que puede surgir de un contrato de seguros por él
estipulado….”
5
Bruck conceptualiza el contrato de reaseguro “…como el seguro que mediante una obl igación de
reembolso, cubre al asegurador contra una carga patrimonial proveniente de los contratos de seguros
que celebró…”
6
En un sentido similar, Rodríguez Rodríguez lo define de la siguiente manera: “…El reaseguro
es un contrato de seguro, por el que el asegurador paga la prima, que es una parte de la que él cobró, a
cambio de la participación del reasegurador (asegurador de asegurador) en el pago de la
indemnización o cantidad que deba pagar el asegurado…”
7
La Ley Reguladora del Mercado de Seguros Nº8653, en su artículo 2 define a la actividad
reaseguradora como:
“…aquella en la que, con base en un contrato de reaseguro y a cambio de una prima, una entidad
reaseguradora acepta la cesión de todo o parte del riesgo asumido por una entidad aseguradora, en
virtud de l os contratos de seguro subyacentes. En lo que corresponda, a las entidades reaseguradoras
5
BROSETA PONT (Manuel) Manua l de Derecho Mercantil, Madrid, Editorial Tecnos, reimpresión a la tercera
edición, 1978, páginas 520 y 521.
6
BRUCK citado por HALPERIN (Isaac), Seguros, Buenos Aires, Ediciones Depalma, segunda edición, tomo II,
página 103.
7
RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ (Joaquín) Derecho Mercantil, México, D.F., Editorial Porrúa, S.A., Tomo II, 15°
edición, 1980, página 191.

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