Dictamen n° 131 de 03 de Mayo de 2004, de Teatro Nacional

Emisor:Teatro Nacional
 
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C-131-2004
03 de mayo de 2004

Licenciado
Alberto Aguilar Escobeto.
Auditor Interno.
Teatro Nacional.
S. D.

Estimado señor:
Con la aprobación del señor Procurador General Adjunto, me refiero a su oficio Nº AITN-0104-2004, del 1 de abril del 2004, mediante el cual solicita el criterio técnico jurídico de la Procuraduría General con relación a la exoneración contenida en el articulo 100 de la Ley N°7800, Ley de Creación del Instituto Costarricense del Deporte y Recreación. Sobre el tema, concretamente se plantean las siguientes interrogantes:

“1.- Si la Posición del Teatro Nacional se encuentra a derecho al considerar que únicamente son exentas las actividades, espectáculos o torneos deportivos.
2.- Quién debe establecer si la actividad es deportiva.
3.- Tienen derecho a la exoneración las Sociedades Anónimas Deportivas, las asociaciones y federaciones deportivas cuando organicen, patrocinen o avalen eventos no deportivos y sean lucrativos.
4.- Qué elementos deben contener para efectos de considerarse como organizadores.
5.- El aval o patrocinio puede darle a estos organismos citados en el articulo 100 el derecho a exoneración del impuesto de espectáculos, aun cuando existan otros organizadores no exentos y sean actividades lucrativas.
6.- Cualquier otra consideración que estime oportuna para aclararnos esta situación.”

Con el fin de entender el contexto jurídico dentro del cual están circunscritos los puntos objeto de consulta, de previo a resolver el fondo del asunto resulta oportuno retomar algunas de las consideraciones que esta Procuraduría ha realizado en torno a la naturaleza jurídica del impuesto sobre espectáculos públicos.

I.- EL IMPUESTO SOBRE LOS ESPECTÁCULOS PÚBLICOS

De conformidad con el artículo 1° de la Ley N° 841, del 15 de enero de 1947 y sus reformas, el hecho generador del impuesto sobre los espectáculos públicos será la realización de espectáculos públicos y diversiones no gratuitas en teatros, radioteatros, cines, salones de baile, locales, estadios o plazas nacionales o particulares; y en general, los que se efectúen con motivo de festejos cívicos y patronales. (Al respecto, pueden consultarse los dictámenes de la Procuraduría N° C-108-92, C-109-96, C-106-97 y el 052-2003 entre otros).
Ahora bien, interesa destacar que con la promulgación de la Ley General de Espectáculos Públicos, Materiales Audiovisuales e Impresos N° 7440, se definió, en el artículo 2° al espectáculo público como "toda función, representación, transmisión o captación pública que congregue, en cualquier lugar, a personas para presenciarla o escucharla."
En concordancia con la referida norma, el Reglamento a dicha Ley (Decreto Ejecutivo N° 27762, del 16 de enero de 1999), en aras de lograr una correcta aplicación del tributo, desarrolla en forma clara lo que debemos entender por espectáculo público y por diversiones no gratuitas, permitiéndole al intérprete jurídico delimitar el momento en que se produce el hecho impositivo que da nacimiento a la obligación tributaria a favor del Teatro Nacional. Al respecto dispone el artículo 1° de ese Reglamento:
"Constituye hecho generador de la obligación, la presentación o el ingreso a toda clase de espectáculos públicos y diversiones no gratuitas, tales como cines, teatros, circos, carruseles, salas de juegos electrónicos, de patinaje, juegos movidos por máquina de tracción mecánica o animal, máquinas...

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