Dictamen n° 067 de 03 de Mayo de 1994, de Asamblea Legislativa

EmisorAsamblea Legislativa

C-067-94 San José, 3 de mayo de 1994 Sr. Lic. Alberto Cañas Escalante Presidente de la Asamblea Legislativa S.D. Estimado señor Presidente:

Me refiero al atento oficio N. P.1242-04-94 de 18 de abril del presente año, presentado por el entonces Presidente de la Asamblea Legislativa, Lic. Danilo Chaverri Soto, con el fin de que se determine si los integrantes del Poder Legislativo tienen derecho al pago de cesantía al cesar en sus cargos.

Al oficio indicado se adjuntó el criterio del Departamento Legal de ese Poder, de acuerdo con el cual los diputados carecen de dicho derecho. Afirmación que se funda en la ausencia de un contrato individual de trabajo entre el Estado y los diputados. Inexistencia del contrato producto de la falta de dependencia o subordinación jurídica de los diputados respecto del Estado. El mandato parlamentario "nacional y representativo, es independiente y discrecional". El carácter representativo de la elección es incompatible con la relación laboral tanto respecto del Estado como del pueblo. Por lo que se concluye que no existe derecho al pago del auxilio de cesantía.

Por lo que corresponde referirse a la naturaleza jurídica del cargo de diputado y a los requisitos para que, dentro de una relación laboral, proceda el pago del auxilio de cesantía.

I-. EL MANDATO PARLAMENTARIO ES INCOMPATIBLE CON UNA RELACION LABORAL

Los diputados son, ciertamente, funcionarios públicos pero su estatuto jurídico es diferente en virtud del carácter representativo del puesto que se ocupa.

A-. UN MANDATO REPRESENTATIVO

El régimen jurídico de los parlamentarios está determinado por su carácter representativo, establecido desde la Revolución Francesa.

Bajo esta concepción, el pueblo se gobierna por medio de sus elegidos, lo que implica una participación de los ciudadanos en la gestión de la cosa pública. Empero, esa participación se da por medio del sufragio universal: el diputado es representante en la medida en que es electo por sufragio universal. Ese sufragio no conlleva el derecho del electorado de emitir un mandato imperativo que, como tal, ligue a los elegidos.

Sobre esta naturaleza, la Procuraduría General ha señalado: "Esa función (legislativa) se caracteriza esencialmente por el carácter representativo de los parlamentarios. En virtud de la representación política, los representantes actúan en nombre de la generalidad de los representados: los electores, los comprometen con sus decisiones, sean éstas de índole legislativa o ejecutiva. El objeto de la representación es permitir la formación de la voluntad política dentro de la comunidad y ese objeto cobra particular importancia respecto de la función parlamentaria. En efecto, conforme con la tradición constitucional-democrática, el pueblo ejerce la potestad legislativa por medio de los diputados (artículo 105 de la Constitución Política), de modo que los diputados manifiestan y expresan la voluntad popular. Es decir, el carácter representativo de los señores diputados constituye una nota característica del régimen democrático, y, además, expresa la diferencia entre los conceptos de soberanía popular y soberanía nacional. El diputado representa a toda la Nación (artículo 106 de la Constitución) y esa representatividad es determinada por la elección por sufragio universal y directo. En virtud de esa representatividad, los diputados son depositarios de la voluntad popular, por lo cual, gozan de un grado de libertad para interpretar esa voluntad, concretizándola, adaptándolas a las circunstancias. Es precisamente la posición jurídico-política del diputado, que apela a la libertad, la que justifica el otorgamiento de garantías parlamentarias (inviolabilidad, inmunidad, indemnizaciones) como forma de garantizar la libertad, discrecionalidad y ausencia de responsabilidad". Dictamen N. C-003-89 de 4 de enero de 1989.

El mandato representativo presenta las características de irrevocabilidad y de incompatibilidad con el mandato imperativo. Irrevocabilidad que significa que el mandato parlamentario se extiende por el número de años establecido en la Constitución, prescindiendo de la voluntad de los electores y de los cambios de opinión que puedan producirse en el curso de una legislatura. En efecto, el mandato parlamentario se adquiere por la elección y se mantiene hasta la expiración del período para el cual fue electo, excepto los casos de deceso, renuncia. Por otra parte, el diputado no es un simple...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR