La incomunicacion social en la globalizacion de las tecnicas comunicativas.

Author:Huaylupo Alc
Position:Report
Pages:447(16)
 

CONTENIDO Resumen Abstract Introducción La comunicación: una relación con plurales significaciones Fetichización de las relaciones sociales y los medios Los medios en la comunicación Los sujetos y la interacción social en la significación de la comunicación El entorno en la comunicación Pasado y presente en la comunicación La comunicación: una relación social, común y orgánica El poder mediático Bibliografía INTRODUCCIÓN

La comunicación es intrínseca al ser humano, así como consustancial a la vida social, a través de la cual, transmitimos conocimientos, experiencias, creencias, tradiciones, mitos, ideas, interpretaciones, intuiciones o sueños. Las personas que han estado aisladas por largos periodos, como los niños ferales o salvajes, desarrollan hirsutismo, están imposibilitados de hablar y de caminar ergidamente (2), a la vez de tener una gran incapacidad para la vida social e incluso para el aprendizaje, mientras que desarrollan otras capacidades comunes en animales, como la sensibilidad olfativa, visual, etc., características que se profundizan al incrementarse el tiempo de aislamiento. Esto es, la socialidad entre humanos es una condición para la creación de funciones y de facultades fisiológicas, orgánicas y comunicativas que son propias de las personas en sociedad.

La aceptación de la importancia de la comunicación en la sociedad global, ha permitido caracterizar a la época como la sociedad de la información (3), aun cuando no siempre apreciada como una relación social, sino en ocasiones vista como si estas relaciones fueran un resultado del uso de los medios, por ello se ha asociado con el auge de los negocios, el crecimiento y poder global. Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) son privilegiadas en las tendencias contemporáneas, por haber revolucionado los medios a velocidades crecientes de procesamiento y la trasmisión de datos en el espacio planetario en tiempo real.

Esta característica ha contribuido a conformar la creencia de una comunicación asociada con la trasmisión de palabras, mensajes, signos (4), etc., sin embargo el sólo uso de los medios, es una comunicación aparente, dado que la comunicación supone una interacción social, no está supeditada a los medios, por el contrario, son esas relaciones las que subordinan el uso de los medios de comunicación.

La comunicación como manifestación de las relaciones entre personas, es compleja y está condicionada por la naturaleza y peculiaridad históricas de cada contexto social. En este sentido, reviste formas y contenidos múltiples, de ninguna manera reducida a la trasmisión de palabras, mensajes o símbolos y menos aun puede ser simplificada al uso de determinados medios o instrumentos para la comunicación.

LA COMUNICACIÓN: UNA RELACIÓN CON PLURALES SIGNIFICACIONES

La revolución de las comunicaciones contemporáneamente ha sido apreciada como la transformación de las tecnologías de la información y la comunicación (TICs), cuando son los medios, su producción, difusión y uso, los que están determinados por las relaciones sociales. La integración de las culturas, economías y sociedades del mundo, han generado las condiciones y necesidades para una comunicación global. La diversidad de formas organizativas y culturas existentes en un mundo contradictorio, en recreación incesante, son condiciones para las comunicaciones. Las múltiples formas de comunicación entre personas, pueblos y sociedades, no podrán ser homogenizadas, por las peculiaridades históricas y culturales de los pueblos, aún cuando usen iguales medios de comunicación. La proliferación de medios de comunicación obedece a las nuevas condiciones sociales de un mundo cada vez más integrado mercantilmente, tanto para difundir, vender y comprar mercancías, como también para articular conocimientos y científicos en espacios distintos, o también para transmitir ideologías y prácticas funcionales a poderes globales.

La asociación de la comunicación con los medios ha contribuido a fetichizar la comunicación o identificar erradamente el medio con la comunicación. Los medios se crean, producen y consumen ante las condiciones sociales y las crecientes necesidades por conservar, intensificar o expandir relaciones entre individuos, organizaciones y sociedades en el espacio mundial.

FETICHIZACIÓN DE LAS RELACIONES SOCIALES Y LOS MEDIOS

La sociedad capitalista ha articulado la sociedad y el mundo en un proceso político, donde lo económico ha sido el vehículo para integrar trabajos y clases sociales, el cual alimenta la omnipotencia del poder sobre la sociedad global.

El trabajo humano como sustancia que nutre el sistema capitalista, es enmascarado ideológica, política, económica y socialmente, para destacarse el dinero y las técnicas como trascendentes en el crecimiento e incluso en el desarrollo. Esto es, el dinero, objeto creado socialmente para viabilizar el intercambio, así como las técnicas pensadas y diseñadas para propósitos particulares, se les asigna cualidades que subordinan relaciones en las sociedades. La cosificación de las relaciones sociales, es una inversión alienante que está presente en las base misma del sistema capitalista existentes (Polanyi, 2003).

La valoración de la técnica como la base para la competitividad y rentabilidad de las organizaciones, ignora u oculta el papel y significación del trabajo humano, así como las relaciones en las organizaciones y sociedades,

Las relaciones económicas capitalistas ha fetichizado a los objetos y les ha atribuido cualidades mágicas omnipotentes, como nuevos dioses paganos en las sociedades contemporáneas, pero esa significación, ahora también esta asignada a la tecnología informática y los software. No se cuestionan los resultados de los programas informáticos, se creen que son correctos y perfectos, más exactos que cualquier cálculo humano, a pesar que son programas construidos y diseñados para propósitos no necesariamente justos ni honestos. Hoy en día se engaña mediáticamente como informáticamente. La manipulación fraudulenta de la información, es aceptada por el mito de objetividad de los objetos, encarnado como prejuicio social. Los medios en manos de negociantes y políticos, para distorsionar, combatir (Virilio, 1997 y 1999), así como, para destruir la democracia (popper y Condry, 1998) y las formas organizativas de la sociedad (Ramonet, 1998).

Las relaciones sociales se cosifican en la sociedad mercantilizada, como un medio que enmascara la manipulación del poder. Así, el poder se transfigura en una magnitud de dinero; la capacidad productiva del trabajo, se metamorfosea en supuestas capacidades de las máquinas y herramientas. Los objetos como el dinero, los medios productivos o de comunicación, otorgan una apariencia objetiva, tangible, unívoca y representativa de las relaciones sociales. Sin embargo, los objetos no sustituyen la comunicación ni representan las relaciones sociales y sus contextos. No existe comunicación entre cosas, máquinas o sistemas cibernéticos, la comunicación es entre sujetos y en contextos sociales.

"Es cierto que la élite se ha preocupado siempre más por la estrategia destinada a conquistar y conservar el poder. El poder social es conferido hoy más que nunca por el poder sobre las cosas. pero cuanto más intenso resulta el interés de un individuo respecto al poder sobre las cosas, tanto más lo dominarán las cosas, tanto más le faltarán rasgos verdaderamente individuales, tanto más su espíritu se transformará en autómata de la razón formalizada." (Horkheimer, 1973: 139).

En la sociedad globalizada, signada como la sociedad del conocimiento, paradójicamente se desprecia o se ignora la riqueza, diversidad y complejidad de las relaciones sociales, para ponderarlas como relaciones entre objetos. La valoración de la comunicación como un acto mecánico de transmisión de signos, palabras y mensajes, fetichiza las relaciones sociales, así como, la razón instrumental en la comunicación, diluye la distinción entre el medio con el fin, a la vez que aliena una relación para apreciarla como una articulación entre cosas.

El sistema imperante requiere de una red de comunicaciones para la incesante expansión global del capitalismo, desde luego, no es una relación que se deba a la expansión mercantil de la industria de la comunicación y la información. En la reciente crisis económica, los medios trasmitieron velozmente los signos negativos a la valorización financiera del capital, pero lo hicieron desde una interpretación estereotipada y superficial, basada sólo en signos funcionales con los intereses de poderes empresariales globales. Una información completa de la complejidad del fenómeno estaba ausente, era una información sin sustancia, donde se destacaban magnitudes en relación con las inversiones. De este modo, la comunicación se convierte en un factor de crucial para ponderar y evaluar rendimientos y perspectivas de la inversión, así como para el control de los mercados productivos y financieros.

El mercado global aprecia la comunicación, no sólo porque permite la velocidad de rotación del capital y por ser fuente de lucrativos negocios, sino porque también ha contribuido a validar mediáticamente las relaciones económicas y consolidar los poderes predominantes. En las transferencias de datos, para las decisiones empresariales y gubernamentales, no interesan las implícitas relaciones sociales, así como tampoco la significación de las magnitudes, dado que las asumen como incuestionables (Huaylupo, 2008). Así, en tales circunstancias, muchos de los actos decisorios empresariales, suelen ser rotundos fracasos por atribución de veracidad o significación absoluta a los contenidos de pretendidas comunicaciones de cosas y entre cosas. Consecuencias de actos valorativos sesgados y parciales, que afectan a las sociedades en su conjunto y de modo particular a los más pobres del mundo.

LOS MEDIOS EN LA COMUNICACIÓN

La naturaleza social de los individuos, la interdependencia y condicionalidad social...

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