Capital intelectual e innovación: una sinergía necesaria.

Author:Ugalde Binda, Nadia
Pages:463(12)
 

CONTENIDO Resume Summary Introducción 2.1. Capital humano 2.2. Capital relacional 2.3. Capital estructural 2.4. Medición del capital intelectual 3.1. Innovación y capital humano 3.2. Innovación y capital relacional Conclusiones Referencias Bibliográficas INTRODUCCIÓN

Muchos estudios se han hecho para medir el capital intelectual de las empresas, pero pocos demuestran su relación con la creación de ventajas competitivas que se transformen en utilidades.

El objetivo de este estudio es encontrar qué variables del capital intelectual son relevantes para explicar el éxito en un proyecto de innovación.

Para ello se ha recopilado información sobre el capital intelectual y estudios anteriores que relacionan el éxito con la innovación y el capital intelectual.

  1. Procesos de innovación y cambio

    El proceso de innovación mitiga el riesgo financiero en la transferencia de conocimientos y tecnología, crea ventajas competitivas, integra el proceso de producción y de negocios y transforma los sistemas de valores (S. Ekanayake y D. Abeysinghe, 2010).

    La innovación implica la renovación del conocimiento o el uso diferente del viejo conocimiento para diseñar, crear y desarrollar nuevos o modificados productos, servicios, procesos o modelos de negocios con el propósito de crear nuevo valor para los clientes y retornos financieros para la organización (Santos-Rodrígues et. al., 2010; Molina, 2010; Green y Revilak, 2009). La innovación no es necesariamente el resultado de departamentos estructurados de investigación y desarrollo, sino que a veces son procesos informales o subcontratados, como sucede a veces en las PYMES (Sánchez, 2007).

    Moran y Goshal, (1996, citado en Molina; 2010) afirman que las nuevas fuentes de valor se generan por nuevas formas de explotación o nuevas combinaciones de recursos que impulsan las empresas para diferenciarse. Las innovaciones no están relacionadas solamente con investigación y desarrollo de nuevos productos o servicios, también incluyen la mejora de la eficiencia y el control de las actividades (Kong, 2010).

    Las innovaciones sin embargo no siempre son exitosas y el costo organizacional de los fracasos incluyen el desperdicio de recursos en tecnología inapropiada, constante incertidumbre como resultado de un cambio permanente y baja moral empresarial por los infructuosos esfuerzos de las malas implementaciones (Johnson, 2010).

    La comprensión de la producción global y la innovación, surgida de economistas como Frank Levy y Richard Murnane sugiere que los individuos necesitan las siguientes habilidades (Bergstrom y Soares, 2006):

    --Aprender en el camino: la habilidad de construir el conocimiento requerido para las actividades cambiantes del trabajo y aplicarlo.

    --Pensamiento experto: la habilidad para generar soluciones no basadas en reglas del conocimiento tecnológico.

    --Comunicación compleja: la habilidad para adaptar la capacidad comunicativa a múltiples situaciones y culturas.

    --Cultura científica: la habilidad para entender los fundamentos científicos, tecnológicos, de ingeniería y matemáticas.

    --Movilidad: la habilidad de transitar entre proyectos, compañías, disciplinas y experiencias de trabajo y aprendizaje

    Nueve de cada diez innovaciones mueren en la fase de investigación y desarrollo, y tres cuartos fallan después del lanzamiento. Tal vez estos fracasos no siguen la filosofía japonesa: fijar metas precisas y medibles de rendimiento y, basados en esta dirección estratégica y las competencias centrales, adquirir tecnología apropiada que contribuya acertadamente al cumplimiento de las metas (Edvinsson y Malone, 1997).

    Govindarajan y Trimble (2010) establecen que la innovación y las operaciones de rutina están inevitablemente en conflicto, porque las organizaciones no están diseñadas para enfrentar el cambio sino para una ejecución confiable y consistente. Sin embargo, las innovaciones son necesarias para el desarrollo empresarial y su incursión en nuevos negocios (Bloch y Gru ver, 2007).

    Para incorporar la innovación exitosamente, se deben de seguir seis pasos:

    --Dividir los objetivos en actividades

    --Conformar el equipo de trabajo para realizarlas

    --Coordinar las actividades del equipo

    --Formalizar el experimento

    --Romper las hipótesis y

    --Buscar la verdad

  2. Capital intelectual

    Por ser un concepto nuevo, aún no se tiene una definición generalmente aceptada para el capital intelectual. Algunos autores lo definen como un conjunto de recursos intangibles de carácter estratégico que dan ventaja competitiva en el mercado o que generan valor pero que no aparecen en los informes financieros (Ordóñez, 2004; Skandia, 1995; Steward, 1997, citados por Martínez, 2003; Diéz et. al, 2010). Otros autores; sin embargo, encuentran diferencias sustanciales entre el capital intelectual (identificado más con la cultura corporativa, el know-how, la competencia de los empleados, su satisfacción y la de los clientes) y los activos intangibles como los proyectos, el software, bases de datos y las propiedades intelectuales (Konti y abrilo, 2009).

    Skandia, la empresa sueca que primero lo incorpora en sus informes anuales, lo define como "la posesión de conocimientos, experiencia aplicada, tecnología organizacional, relaciones con los clientes y destrezas profesionales que dan a Skandia una ventaja competitiva en el mercado" (Edvinsson y Malone, 1997). Estos autores lo catalogan como un resultado de la era informática.

    Las investigaciones de Tayles et al. (2006) y Wann-Yih et al. (2008) demuestran que el capital intelectual (sea conocimiento certificado, experiencia, capacidad profesional, buenas relaciones o la capacidad tecnológica) es la mayor fuente de ventajas competitivas. El conocimiento corporativo se decanta en la dirección estratégica, los factores de riesgo, la experiencia, la integridad y las cualidades gerenciales (Eccles et al., 2001; citado en Tayles et al; 2006). El capital intelectual incluye capital intelectual humano, capital estructural y el capital relacional. El reto de las empresas es convertir su capital relacional y humano en capital estructural...

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