Multipartidismo golpeó eficacia del Ejecutivo en el Congreso

RESUMEN

Si usted piensa quebrar el voto en las próximas elecciones (votar por partidos diferentes en las papeletas de diputados y presidente), quizás lo hagan cambiar de criterio los hallazgos del Programa Estado de la Nación (PEN) sobre productividad legislativa en el contexto del multipartidismo.

 
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Si usted piensa quebrar el voto en las próximas elecciones (votar por partidos diferentes en las papeletas de diputados y presidente), quizás lo hagan cambiar de criterio los hallazgos del Programa Estado de la Nación (PEN) sobre la productividad legislativa en el contexto del multipartidismo.

En su informe del 2017, el PEN recordó que darles fracciones pequeñas a los gobiernos de turno podría implicar un daño para el trámite legislativo.

Eso se ha evidenciado en el mandato de Luis Guillermo Solís, el primer presidente que debió gobernar con una franca minoría en el Congreso, pues el Partido Acción Ciudadana (PAC) solo obtuvo 13 diputados en el 2014 y fue superado por las 18 curules que logró Liberación Nacional (PLN).

Las consecuencias de esa nueva configuración de una Asamblea Legislativa multipartidista saltan a la vista en el análisis del PEN.

'Los datos de largo plazo analizados por el PEN muestran un descenso significativo de la participación del Ejecutivo en la agenda legislativa. En la época del bipartidismo, casi la mitad de las leyes aprobadas fue iniciativa de la Presidencia de la República (promedio anual de un 47%), pero, con la consolidación del multipartidismo, la proporción se redujo a 32%', alerta la investigación.

El estudio determinó, además, que, pese a que durante el último año el gobierno de Solís mejoró la tasa de éxito de su agenda en el Congreso, al pasar de un 3% en el primer año a un 8% en el segundo y a un 14% en el tercero, el indicador sigue estando por debajo del promedio de la serie histórica.

Como parámetro para comparar la eficacia de la agenda legislativa oficialista, Laura Chinchilla (2010-2014) logró una tasa de éxito de sus proyectos de un 31% durante el primer año, y de un 22% en la segunda y la tercera legislaturas.

Asimismo, el PEN identificó que la administración Solís, no obstante ser la que tiene una tasa de éxito menor de su agenda de proyectos en el Congreso, es la que destaca dentro de los últimos seis gobiernos como la que más planes ha sometido a discusión en la Asamblea.

Solís, durante el primer año de su administración, presentó a la corriente legislativa 315 proyectos de ley, 203 en el segundo y 284 en el tercero. El promedio de iniciativas convocadas por año es de 187 a partir de 1990.

Repaso. Dicho panorama adverso en el terreno legislativo se viene repitiendo desde el 2002, cuando...

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