Algunas reflexiones sobre la induccion de la demanda y su relacion con los sistemas de pago en los mercados de asistencia sanitaria.

Author:Temporelli, Karina L.
Position:Report
Pages:355(11)
 

ÍNDICE Resumen Abstract Introducción 1. Reseña sobre SID (Suppley induced demand) 2. Formas de pago por prestaciones médicas 3. Formas de pago e inducción 3.1 Pago por acto 3.2 Pago por cápita 3.3 Pago por salario Reflexiones finales Referencias bibliográficas INTRODUCCIÓN

En los mercados tradicionales, los consumidores, con distinto grado de información, deciden que bienes y servicios consumir. En el mercado de servicios médicos, el paciente no elige directamente que estudio de diagnóstico, que tratamiento, o que medicamento comprar, sino que la demanda la efectiviza el médico. Es por las características del "bien salud" y por el incumplimiento de ciertos supuestos, como el de información perfecta, que se justifica el tratamiento de la demanda inducida por la oferta, una idea basada en el mayor poder de información del proveedor de asistencia para influir sobre la cantidad demandada

En una primera aproximación, se habla de inducción de demanda siempre que la cantidad demandada real en el mercado difiera de la que los consumidores adquirirían si tuviesen información plena.

Este tópico comienza a ser interesante para la teoría económica cuando se intenta explicar las diferencias en tasas de uso y consumos de bienes y servicios sanitarios que se observa en diferentes regiones geográficas con condiciones iniciales similares.

Las características especiales del bien salud, donde frases como "la vida no tiene precio" y "nunca son suficientes los recursos destinados a salud" influyen en las decisiones de consumo. La existencia de terceros pagadores, cuyas posibilidades de supervisión son acotadas, provoca gastos excesivos si no se generan sistemas de incentivos tendientes a contenerlos. Estos temas son determinantes para la explicación de la inducción de demanda.

Se realizará en este artículo una revisión sobre los principales aportes teóricos sobre el tema. Posteriormente se analizará los incentivos generados por tres de las formas de pago más utilizadas sobre la cantidad y calidad de las prestaciones. En el último apartado se presentarán unas reflexiones sobre el tema.

  1. RESEÑA SOBRE SID (SUPPLY INDUCED DEMAND)

    La mayor parte de los servicios prestados por los médicos son "inducidos" en el sentido de que los médicos actúan en calidad de agentes a los consumidores que carecen del conocimiento adecuado del producto final deseado, que en este caso es la salud.

    La demanda que excede aquella que realizaría un paciente bien informado se denomina "demanda inducida" conocida en la literatura como SID por las iniciales de su término en inglés.

    La definición precisa de SID es y ha sido abierto al debate desde hace más de dos décadas y no hay un consenso sobre su definición precisa.

    Para Donaldson y Gerard (1993) es la cantidad de demanda creada por los médicos que existe más allá de lo que habría ocurrido en un mercado en el que los consumidores estén plenamente informados . En esta definición son relevantes los conceptos relacionados con riesgo moral y problemas de información en el sector sanitario.

    Para McGuire, (2000) la demanda inducida se produce cuando el médico influye en la demanda de un paciente aún sabiendo que esto no está de acuerdo con las propios intereses del paciente . En esta definición, mucho más controvertida, los proveedores de salud utilizan su conocimiento superior para influir en la demanda de los pacientes de acuerdo a sus propios intereses.

    Desde hace varias décadas el tema de las causas y consecuencias de la inducción de la demanda por parte de la oferta en el mercado de servicios médicos y su influencia sobre los gastos sanitarios ha sido analizado por una larga lista de autores, tanto desde el punto de vista teórico como empírico, aunque aún continua siendo un tema abierto.

    Los primeros trabajos surgieron relacionando las características de la oferta de determinadas regiones con los gastos sanitarios (densidad de médicos, camas hospitalarias por habitantes, etc). Este fenómeno es observado por primera vez por Shain y Roemer (1959) y Roemer (1961). En estos trabajos de carácter empírico los autores encuentran una alta correlación entre la disponibilidad de camas en los hospitales generales, medida en camas hospitalarias por cada mil habitantes, y las tasas de utilización medidas en días de estada cada mil habitantes. Comienza a denominarse a este fenómeno ley de Roemer o efecto Roemer.

    El foco del tema está en el análisis de los motivos, las posibilidades y las consecuencias de la existencia del fenómeno. Si bien surgieron discusiones inmediatamente, esta teoría es atribuida a Robert Evans (1974) quien analiza empíricamente la poca variabilidad del ingreso de los médicos de una región determinada a pesar de una gran variabilidad en las prácticas realizadas. En su trabajo presenta un modelo donde se incluyen en la función objetivo de los médicos variables como el ingreso, la cantidad de trabajo y la influencia discrecional a la que este puede someter al paciente. El modelo evidencia una relación directa entre cantidad de servicios y densidad de profesionales.

    Un análisis más riguroso es realizado por Fuchs y Kramer (1972). En este y en una serie de trabajos posteriores, la oferta médica esta endogeneizada. Analizan la propensión de los médicos a trabajar en zonas agradables e incluyen en la demanda la ecuación de oferta obteniendo importante poder explicativo.

    Dranove (1988) argumenta que bajo ciertas condiciones el médico tendrá un incentivo para recomendar tratamientos cuyos costos supera los beneficios de las prestaciones médicas, asocia aquí esta situación con un comportamiento no deseado y poco ético.

    Rossiter y Wilensky (1984) incluyen la inducción de demanda en la función de utilidad, la cual depende del ingreso, el output y la demanda inducida. Este modelo permite diferenciar la cantidad inducida de la que el paciente demanda, la cual depende del precio y de la relación médicos/habitantes. En este planteo se deducen límites máximos a la influencia de los proveedores sobre la cantidad demandada.

    Stano (1985) y Cronwell y Mitchell (1986) atribuyen la inducción a que los precios no se ajustan rápidamente a cambios en la oferta y la demanda. Sendos autores corroboran esta afirmación empíricamente para los servicios médicos y quirúrgicos norteamericanos.

    Otra corriente de la literatura ha puesto en duda la existencia del fenómeno inducción como tal. Su crítica se basa en el supuesto de que no se requiere información completa por parte de todos los consumidores para la toma de decisiones ya que si existen algunos agentes informados no habrá posibilidad de inducción. (Sloan y Feldman (1988)).

    En este sentido Hay y Leahy (1982) argumentan que los médicos inducen demanda siempre que la cantidad que demandarían para ellos y sus familias es menor que la que recomiendan a sus pacientes aunque en la contrastación empírica que plantean no...

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