REFORMA DE LOS ARTÍCULOS 15 Y 34 DE LA LEY °7092 LEY DEL IMPUESTO SOBRE LA RENTA

Fecha de presentación15 Mayo 2024
Número de Iniciativa24332
Expiration Date15 Mayo 2028
Tipo de proyectoPROCEDIMIENTO PROYECTO DE LEY ORDINARIO
Autor de la iniciativaKattia Cambronero Aguiluz,Johnatan Jesús Acuña Soto,Andrés Ariel Robles Barrantes,Alejandra Larios Trejos,Gilberto Arnoldo Campos Cruz,Vanessa De Paul Castro Mora

De conformidad con las disposiciones del artículo 113 del Reglamento de la Asamblea Legislativa, el Departamento Secretaría del Directorio incorpora el presente texto al Sistema de Información Legislativa (SIL).

ASAMBLEA LEGISLATIVA DE LA REPÚBLICA DE COSTA RICA

PROYECTO DE LEY

REFORMA DE LOS ARTÍCULOS 15 Y 34 DE LA LEY N° 7092

LEY DEL IMPUESTO SOBRE LA RENTA

KATTIA CAMBRONERO AGUILUZ

EXPEDIENTE N. º24.332

ENERO 2024

PROYECTO DE LEY

REFORMA DE LOS ARTÍCULOS 15 Y 34 DE LA LEY N° 7092

LEY DEL IMPUESTO SOBRE LA RENTA

Expediente N°24.332

La administración de tributos ha sido dispar en diferentes naciones, manifestándose claramente en la calidad de vida de sus ciudadanos. Este desequilibrio plantea un amplio dilema social sobre la equidad en las contribuciones fiscales, impulsando la necesidad imperante de promulgar leyes que busquen no solo un justo balance tributario, sino también mejorar significativamente el costo de vida de la población.

En el caso de Costa Rica, nos encontramos inmersos en esta realidad. El análisis del Índice de Costo de Vida de Expatistan en el año 2022 sitúa al país en la sexta posición en Latinoamérica, con 114 puntos; sin embargo, en el presente año ha descendido al octavo lugar, registrando 90 puntos. Aunque se mantiene en tasas inferiores al promedio global, el costo de vida es considerablemente elevado, ocupando el lugar 84 en América Latina y siendo un 28% más gravoso que en Ciudad de México, además de un 97% más caro que en Bogotá. Estos datos subrayan la urgencia de abordar reformas tributarias para garantizar una distribución equitativa de la carga fiscal y, por ende, mejorar sustancialmente la calidad de vida de los ciudadanos costarricenses.

Conscientes de esta realidad, el presente proyecto de ley tiene como propósito fundamental establecer reformas tributarias que fomenten un sistema más equitativo y transparente. La finalidad última es contribuir al bienestar general de la población costarricense, asegurando que las políticas fiscales no solo sean eficientes en la captación de recursos, sino también justas en su distribución y con un impacto positivo en la vida cotidiana de nuestros conciudadanos[1]

Desde febrero del 2021 se registró un aumento sostenido en el costo de la vida de los costarricenses, lo cual empeoró tanto por la pandemia del Covid 19 como por la guerra en Ucrania y esto se ve reflejado cuando “…el 60% de los bienes y servicios que componen la canasta básica aumentaron su precio en marzo 2022. Algunos de ellos, los que más aportan al incremento en la inflación son la gasolina con un aumento en marzo 2022 de 8,06% y el transporte en autobús con 4,93%. A su vez, el encarecimiento de los bienes y servicios afecta la competitividad del país, lo que tiene efectos negativos en la generación de empleo y el crecimiento de la economía[2]

En el caso de Costa Rica, uno de los impuestos de principal recaudación es el impuesto de valor agregado (IVA) fijado en un 13%, el cual se debe pagar tanto por bienes como por servicios (con algunas excepciones). En el año 2023, la recaudación del IVA representó un 46.4% del total de ingresos tributarios del Ministerio de Hacienda, como puede verse reflejado en el siguiente gráfico del Gobierno Central[3]. Este impuesto a su vez puede convertirse en un crédito fiscal, el cual puede ser deducido al valor agregado o, como indica el Ministerio de Hacienda:

“El crédito fiscal, es el monto del impuesto sobre el valor agregado, que un contribuyente paga a sus proveedores de bienes y servicios. Dicho monto se podrá restar al impuesto sobre el valor agregado cobrado (débito fiscal) y la diferencia se deberá enterar al fisco en los períodos fiscales correspondientes. Cuando el crédito fiscal sea mayor al débito fiscal, la diferencia constituye un saldo a favor del contribuyente”.[4]

Para ser merecedor de dicho crédito fiscal, el contribuyente debe cumplir una serie de requisitos preestablecidos por el Ministerio de Hacienda, además de contemplar una serie de términos señalados por la hacienda pública. Por lo tanto:

“No se puede aplicar como crédito fiscal si el gasto y cobro no está equiparado, es decir, en caso de pagar un servicio con tarifa reducida y vender uno con el 13%, no podrá ser objeto de este recurso, el crédito es una gran ayuda para liberar el flujo de caja del contribuyente …. En términos generales, el crédito fiscal es la resta entre el IVA pagado y el IVA cobrado y se puede aplicar siempre y cuando los servicios tengan la misma tarifa”.[5]


La Ley N.º 7092 del Impuesto sobre la Renta, específicamente en sus artículos 15 y 34, establece actualmente un umbral muy reducido para los créditos fiscales. Este valor se determina mediante una fórmula que multiplica la cifra por doce para obtener el monto total anual. A pesar de las numerosas reformas a las que ha sido sometida a lo largo del tiempo, esta legislación mantiene unos niveles de créditos fiscales que son considerados insuficientes, sin reconocer adecuadamente el esfuerzo de ciertos inversionistas que contribuyen significativamente a los ingresos del Estado.

Por ende, el propósito de este proyecto de ley es reformar la asignación de créditos fiscales para personas físicas en relación con sus hijos o cónyuges. Se propone que estos créditos tengan un valor equivalente al de una pensión anualizada del régimen no contributivo, en lugar de la asignación actual. Según la normativa vigente, se otorgan ₡1.750,00 por cada hijo y ₡2.650,00 por cónyuge. La modificación propuesta busca reducir la carga fiscal para los contribuyentes, lo que, a su vez, se traduciría en un aumento de su capacidad de consumo, ahorro, producción, y hasta fecundidad, aspectos que han experimentado un menoscabo a lo largo de los años.

Costa Rica ha vivenciando desde el año 2000 una disminución de la fecundidad, en dicho año las mujeres tenían en promedio 1,84 hijos (as), pero para el 2022 esa cifra decayó “Según expertos del Centro Centroamericano de Población de la Universidad de Costa Rica, este país registra la tasa de fecundidad más baja de América, con 1,3 hijos por mujer, la cual es aún menor si se excluye a las mujeres migrantes”[6].

Por otra parte, el Banco Mundial ha generado a lo largo de los años datos en este tema, para el caso específico de Costa Rica expuso información que resume el comportamiento de la fecundidad de 1960 al 2021; donde se manifiesta que la fecundidad en los años sesenta equivalía a 3.3 por cada mujer, pero para el 2021 descendió a más de la mitad con un 1.53.

Costa Rica - Tasa de fertilidad - recent values

Fuente: Banco Mundial

Los datos sitúan a Costa Rica como el país con fecundidad más baja de toda América Latina, incluso los expertos la consideran “ultrabaja”; no obstante, para comprender este fenómeno se pueden mencionar muchas causas: aumento en el uso de métodos anticonceptivos, disminución...

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