Sentencia Nº 002698 de Sala Primera de la Corte, 19-11-2020

Emisor:Sala Primera de la Corte (Corte Suprema de Costa Rica)
Número de sentencia:002698
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*160004250638CI*

Exp. 16-000425-0638-CI

Res. 002698-A-S1-2020

SALA PRIMERA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las diez horas cuarenta y dos minutos del diecinueve de noviembre de dos mil veinte .

Proceso ordinario interpuesto por ANA CHAVES JIMÉNEZ contra MARIBEL SOTO CHAVES en el cual, ambas partes presentaron recurso de casación contra la sentencia n.° 2019-15 de las 10:40 horas del 24 de enero de 2019 emitida por el Tribunal Colegiado de Primera Instancia Civil del I Circuito Judicial de Alajuela. Carlos José Carrera Castillo y Adrián Fernández Madrigal intervienen como personas abogadas en el proceso.

CONSIDERANDO

I.- De los asuntos admisibles en casación: De conformidad con el artículo 69.7.2 del Código Procesal Civil -ley n.° 9342-, corresponde a esta Sala pronunciarse sobre la admisión del recurso de casación. La Sección II del Capítulo IV, Título II del Código Procesal Civil, denominada MEDIOS DE IMPUGNACIÓN establece como disposiciones generales -aplicables para la totalidad de los recursos regulados en ese cuerpo normativo- los siguientes filtros de admisibilidad: i) la regla de taxatividad de los medios de impugnación (v.g. Art. 65.1), ii) la delimitación de la legitimación para impugnar (v.g. Art. 65.2) y; iii) la obligatoriedad de motivar la impugnación (v.g. Art. 65.5). Ulteriormente, en ese mismo texto se individualizaron otros presupuestos de admisibilidad según las tipologías de recursos, a saber: revocatoria, apelación y casación. Este último cuenta con requisitos preliminares y otros que conllevan un análisis de admisibilidad de mayor complejidad (v.g. Art. 69). En lo que respecta a las condiciones mínimas del recurso, la normativa ordena que se indique la naturaleza del proceso, las partes y la identificación de la resolución recurrida (69.4.1.). Por mandato de ley se interpondrá contra las sentencias dictadas en procesos ordinarios de mayor cuantía o inestimables (69.1) y, deberá presentarse ante el Tribunal que dictó la resolución que se impugna en el plazo de 15 días (69.3.).

II.- Cuestiones preliminares del recurso: Los requisitos introductorios han sido cumplidos por los casacionistas, pues la sentencia impugnada corresponde al proceso ordinario de mayor cuantía n.° 16-000425-0638-CI. Por otro lado, el recurso se presentó dentro del plazo enunciado anteriormente por las siguientes razones: i) La comunicación de la resolución dicha fue trasmitida por última vez al común de las partes -de conformidad con el ordinal 38 de la Ley de Notificaciones Judiciales- el día 12 de febrero de 2019 (Escritorio Virtual, acta de notificación documento ingresado el 12/02/2019 a las 14:00:44 horas) y correspondió al día 13 de febrero de 2019 a la fecha de la notificación; ii) El plazo recursivo venció el 6 de marzo de 2019 y; iii) Los recursos fueron presentados en fechas 4 y 6 de marzo de ese año (Escritorio Virtual, documentos ingresados el 04/03/2019 a las 12:17:41 horas y 06/03/2019 a las 12:11:13 horas). Las anteriores corresponden a exigencias preliminares de admisibilidad; los demás requerimientos se conocen de seguido.

Recurso de la parte actora Ana Chaves Jiménez

Admisión por motivos de fondo

III.- Primer agravio. La casacionista manifestó al inicio de su recurso que el documento bajo análisis se trata de una casación prevista en el artículo 69.2.a del Código Procesal Civil (imagen 2); la cual es producto de la violación de leyes sustantivas al haber mediado un error de derecho en la apreciación de los elementos probatorios que constan en el sub lite. Igualmente adujo la causal prevista en 69.2.6 que se refiere a la incongruencia del fallo. A partir de la imagen 5 estableció como normas violentadas las siguientes: Artículo 41.5 del Código Procesal Civil, numerales 692, 1023 inciso 1), 1056, 1070, 1087 del Código Civil. Explicó la gestionante que a pesar de qué el Tribunal reconoció que había incumplimiento por parte de la demandada, ese órgano rechazó la pretensión principal de ejecución forzosa del contrato por cuanto no fue posible acreditar que el monto de la transacción correspondía a la suma de 50 millones de colones; es decir el precio efectivamente pactado entre las partes. A partir de la imagen 6 del recurso, la recurrente presentó razones concretas por las cuales se encuentra en desacuerdo con lo analizado en cuanto a la prueba testimonial sobre la cual; explícito la existencia de error de apreciación. Asimismo narró cuestiones expuestas en la demanda sobre las cuales considera que existe prueba documental y testimonial (imagen 19 del recurso). Afirmó que el Tribunal dejó de aplicar la ley 7935 Ley de Protección para la Persona Adulta Mayor cuyo uno de los fines es garantizar la protección y la seguridad social de las personas adultas mayores (imagen 19 in fine). El agravio es admisible. El fundamento se consigna de seguido. En primer lugar, la casacionista cumplió con la indicación de las normas infringidas (tanto las sustantivas como la norma que establece las reglas de valoración de la prueba). En segundo lugar, hizo la mención concreta de los motivos que fundamentan la casación por error en apreciación de la prueba (exigencia del Art. 69.4.3). Por consiguiente, lo agraviado se analizará con base en la causal de casación prevista en el ordinal 69.2.a; en el entendido de que la violación a las normas sustantivas aconteció por infracción a las normas legales sobre valoración de la prueba; lo cual, concuerda con el alegado error de derecho. Este vicio también fue referido por la parte interesada como error de apreciación por cuanto el numeral 41.5 del Código Procesal Civil se titula en ese cuerpo normativo Apreciación de la prueba.

IV.- Segundo agravio. Por no existir motivación alguna en relación al vicio de incongruencia citado en la imagen 2 del recurso, el agravio no se admite de conformidad con los numerales 69.5.4 y 69.5.5 del Código Procesal Civil.

Recurso de la parte demandada Maribel Soto Chaves

Admisión por motivos procesales

V.- Único agravio. Adujo la recurrente que el agravio se fundamenta en el precepto legal autorizante contenido en el artículo 69.4 del Código Procesal Civil. Afirmó que existe Violación al principio de congruencia o falta e indebida motivación del fallo por el vicio de contradicción, alegado subsidiariamente (imagen 2 del recurso). Citó el cardinal 99 del Código Procesal Civil derogado. Sostuvo sobre la temática del valor real del inmueble lo siguiente: no fue discutido ni controvertido por las partes, ni en el momento de contestar la demanda ni con posterioridad mediante un incidente de hechos nuevos no se trajo o produce prueba idónea y conducente en el contradictorio sobre este particular. Alegó que es inaceptable y sorpresivo que el Tribunal en su razonamiento en relación a los considerandos V y VII respectivamente hayan recurrido a usar ese fundamento para fallar en contra de la demandada conjeturando o suponiendo que el valor del precio -contra ninguna prueba válida y lícita desahogada en contradictorio- salvo criterios subjetivos relativos o empíricos de los juzgadores de instancia, que ese no era el valor real del inmueble (imagen 4 del recurso). Que existe violación de los artículos 692, 702, 704 y 706 del Código Civil. Explicó que con respecto al daño moral fijado en la suma de 7 millones de colones más adelante alegaría subsidiariamente la falta o defectuosa motivación del fallo, para el caso que se entienda que existe una contradicción entre los hechos probados y no probados y lo concedido en el fallo y no un problema de congruencia (imagen 4 del recurso). Ulteriormente expuso En el caso concreto acusamos la incongruencia del fallo y/o su indebida o incorrecta fundamentación. La Cámara Colegiada de instancia ha Acogido parcialmente la demanda (daño moral) introduciendo un hecho que no fue sometido discusión a prueba entre las partes, aunque fue someramente alegado por la parte actora en su demanda (precio irrisorio), no se realizó controversia, debate, oposición o resistencia probatoria sobre el mismo, además se trata de un hecho técnicamente demostrado, ver hechos probados 2 y 3 del fallo…” (imagen 7 del recurso). Luego invocó que la venta entre las partes es perfecta (imagen 8) y que, sobre ese particular La sentencia debe revocarse en el extremo solicitado por falta o defectuosa motivación o fundamentación del fallo y al emitir resolución por el fondo revocar la sentencia únicamente en lo que ha sido objeto de perjuicio. Dijo que lo que entiende por contradictoriedad es que se da cuando se citan elementos de convicción que niegan y afirman a la vez. Adicionó: La motivación contradictoria da como resultado que exista falta de motivación, ya que la contradicción produce que los juicios contradictorios entre sí se anulen mutuamente. Sin embargo también produce una violación a las reglas de la sana crítica (imagen 8 del recurso). Concluyó que el juez afirma y niega el precio de la compraventa en los hechos demostrados; realizó la valoración e interpretación de la prueba tiene por demostrado el valor fijado por las partes en la escritura pública y en consecuencia con forme al principio de autonomía de la voluntad. En otro orden de ideas, introdujo otra temática en la que consideró que existe contradicción: al rechazar la demanda o pretensión principal y la resolución contractual como pretensión subsidiaria. Es decir, el tribunal llega a la inequívoca conclusión que no existió incumplimiento grave de la demandada Sin embargo, contradictoriamente acoge parcialmente la demanda y condena a la accionada a pagar a la actora el daño moral (imagen 9). Sobre este agravio concluyó ruego acoger el agravio en el sentido que existe falta de fundamentación o ausencia o insuficiente fundamentación del fallo por el vicio de contradicción. El agravio no se admite. En primer lugar, parte esta Sala del hecho de que la recurrente expresamente -en un primer momento- delimitó que su agravio versa sobre la causal prevista en el cardinal 69.4.4; la cual, autoriza la casación por la siguiente infracción: Ausencia o contradicción grave en la fundamentación. No obstante, inmediatamente después de que la parte interesada marcó el ámbito por el cual pretende que se case la sentencia, procedió a mencionar una infracción distinta: violación al principio de congruencia. Lo anterior obedece a otra causal procesal: incongruencia (v.g. Art. 69.2.6). Podrá percatarse la gestionante que la infracción a dicho principio ninguna relación tiene con la ausencia o contradicción grave en la fundamentación (v.g. Art. 69.2.4); pues tal y como lo definió en la imagen 8 del recurso, la contradicción en la motivación se produce entre razonamientos emitidos por el Tribunal, por consiguiente, el presupuesto de esa infracción descansa en que la sentencia contiene razonamientos que no pueden coexistir entre sí lógicamente; por otro lado, el principio de congruencia se refiere a la correlación entre el petitum y lo decidido en el fallo; de ahí que, el incumplimiento achacado al Tribunal en los términos del cardinal 69.2.4 Ibídem no puede ser entremezclado con ideas que corresponden a otra causal de casación; aún cuando ambas sean de naturaleza procesal. Las 2 infracciones apuntadas se configuran de manera distinta y por ello merecen una exposición individualizada y clara de los motivos constitutivos fundamento de la casación (v.g. Art.69.4.3). La técnica de casación -por entremezclar las causales del numeral 69.2- genera un problema a la promotora del recurso: No es posible identificar cuál es el planteamiento que la casacionista ha hecho sobre una u otra; labor que corresponde a la casacionista por cuanto el acto recursivo es uno exclusivamente de la parte (principio dispositivo). Dicha situación genera que en realidad no hay una expresión de los motivos concretos constitutivos del fundamento de la casación, expuestos de forma ordenada, clara y concisa tal y como lo exige el cardinal 69.4.3 del Código Procesal Civil. Debe tener presente el recurrente que la Sala actúa por competencia funcional, y en razón de ello, únicamente conoce de lo que se le planteó a gestión de parte, lo que a su vez conlleva, que no está dentro de las labores de este órgano colegiado determinar cuáles argumentos obedecen a una u otra causal. Por el contrario, la normativa propia del recurso de casación compele al interesado a establecer las pautas claras y delimitadas que deben ser analizadas. Asimismo, la claridad exigida va a aparejada de que el recurso pueda comprenderse desde las ideas y desde su estructura. Significa que lo invocado debe ir de la mano de la causal especificada: una argumentación lógica que permita entender por qué la situación se subsume en el motivo de casación; mas en el caso concreto no hay una expresión con claridad y precisión de la infracción por la que se quiere que se case la sentencia por razones procesales (v.g. Art. 69.5.4). Y si era intención de la parte promover el estudio de ambas infracciones; así debió establecerlo como agravios independientes (precisión y claridad) con su motivación e indicación de las normas infringidas según correspondía para cada uno. En segundo lugar, otra razón que autoriza al rechazo de plano; de mayor gravedad que la desarrollada anteriormente, corresponde a que el requisito del ordinal 69.4.2 no fue cumplido: la mención de las normas de derecho infringidas o erróneamente aplicadas. Veamos. La gestionante señaló en un primer momento- la existencia de ausencia de la fundamentación por contradicción grave; causal procesal sobre la cual se evidencia mayor peso en la redacción del agravio sobre la idea de violación al principio de congruencia (nótese que al presentar la pretensión en relación a lo agraviado, imagen 11 del recurso, solicitó acoger el agravio sobre esa infracción). Mas, sobre sobre esa causal en particular no mencionó las normas de derecho infringidas por el Tribunal Colegiado que dictó la sentencia (v.g. Art. 69.3.2); es decir, el fundamento del Derecho Procesal violentado por ese órgano jurisdiccional al incurrir en el vicio de no fundamentar correctamente (lo incluye no incurrir en contradicción grave). Los preceptos legales que invocó como violentados contienen todos normas materiales: artículos 692, 702, 704 y 706 del Código Civil, los cuales, no tienen relación con la infracción apuntada. La ausencia de fundamentación en la sentencia o contradicción grave en ella; si bien se constata en el texto de la sentencia, es fundamentalmente un yerro de forma, consecuentemente, las normas infringidas no pueden ser nomas sustantivas porque en ese caso, la violación ocurriría por el fondo de conformidad con el cardinal 69.2.a del Código Procesal Civil. Así las cosas, el fundamento jurídico indicado no subsana el deber de fundamentar jurídicamente la causal procesal que invocó como razón de casación. Procede el rechazo de plano por orden del numeral 69.5.5 del Código Procesal Civil.

Admisión por motivos de fondo

VI.- Primer agravio. Arguyó la promovente que, con fundamento en el artículo 69.2.a del Código Procesal Civil existe violación directa de la ley sustantiva (imagen 11 del recurso). Especificó como preceptos violentados los siguientes: 692, 693, 702 y 1087 del Código Civil. Defendió que La actora no acreditó incumplimientos graves de la demandada conforme ha quedado expuesto supra y lo admite el tribunal en la sentencia recurrida. Todo lo contrario la demandada cumplió satisfactoria y voluntariamente con su prestación (en autos existe abundante prueba al respecto). Está acreditado en autos con prueba suficiente el pago del precio que constituye la prestación principal de la compradora en un contrato de compraventa civil…” (imagen 12 del recurso). Ulteriormente, sostuvo que el cardinal 692 Ibídem fue vulnerado haber sido interpretado en forma errónea y aplicado indebidamente La Cámara Sentenciadora por todas las razones ya indicadas de manera contradictoria y ambigua señala que la parte demandada incumplió su obligación, dato falso e incorrecto, en tanto, la única prestación que le correspondía a la compradora-demandada era el pago del precio lo que efectivamente quedó demostrado con prueba útil, conducente e idónea (imagen 14 del recurso). La infracción del numeral 702 Ibídem fue abordada en la imagen 15 del recurso y la del artículo 693 del Código Civil en la imagen 16. Estima esta Sala que el agravio es admisible para estudio por violación directa de ley únicamente; presupone que la recurrente acepta el elenco de hechos probados y no probados en la sentencia; pero no la aplicación de las normas sustantivas en las que el órgano jurisdiccional subsume el caso concreto. El fundamento se consigna de seguido. En primer lugar, la casacionista cumplió con la indicación de las normas infringidas (exigencia del Art. 69.2.1 y 69.4.2). En segundo lugar, hizo mención concreta de los motivos que fundamentan la casación por la causal apuntada (exigencia del Art. 69.4.3).

VII.- Segundo agravio. Invocó la gestionante un error de derecho en la apreciación de la prueba. Lo anterior lo concretó en la escritura pública número 120 prueba aportada por la actora y visible a folios 20 a 25 del expediente físico principal. Lo que ha ocurrido es que el juzgador en la sentencia impugnada lo que constituye un agravio quebranto contra el fallo recurrido no le ha dado el valor y eficacia probatoria que la prueba documental tiene al tenor de los artículos 318 (41.2.4), 310 (41.5) y 45.1 y 45.2 del Código Procesal Civil. Expresó que esa escritura pública es el medio probatorio idóneo, útil, lícito y conducente para probar el pago del precio en el negocio jurídico; cuya carga de la prueba le corresponde al deudor de conformidad con el 41.1.2 del Código Procesal Civil. También agregó que por la manera en que se resolvió el asunto se vulneraron los artículos 692 y 702 del Código Civil. El agravio se admite para ser analizado por violación de las normas sustantivas aplicables al caso concreto; generada por la infracción a las normas legales sobre valoración de la prueba (v.g. Art. 69.2.a). Existe en él indicación de la normas infringidas tanto las sustantivas como la norma que prevé las reglas de valoración probatoria (Art. 41.5). También hizo mención concreta de los motivos que fundamentan la casación (exigencia del Art. 69.4.3).

VIII.- VOTO SALVADO DE LAS MAGISTRADAS ROJAS MORALES Y VARGAS VÁSQUEZ: Se respeta pero no se comparte el criterio de mayoría por los siguientes motivos: Deviene injustificable la aplicación de requerimientos formalistas en el planteamiento del recurso de casación, los cuales impiden todo objetivo de los remedios impugnaticios, en virtud del palmario quebranto a los principios de acceso a la justicia, defensa y tutela judicial efectiva, de prevalencia sobre cualquier normativa e interpretación judicial, ya que se trata de institutos que se encuentran tutelados a nivel constitucional e incluso supraconstitucional, que no se pueden socavar con criterios que limiten inadecuadamente la posibilidad de las partes de recurrir. Esta fue la posición adoptada por el legislador cuando en la nueva normativa procesal civil se estableció la necesidad de interpretar la norma considerando su carácter instrumental, despojándose de formalismos innecesarios (artículo 3.3 del Código Procesal Civil) lo que apunta a allanar el acceso de la casación, suprimiendo cualquier requisito odioso; máxime, si se tiene en consideración que el Código Procesal Civil (CPC) actual eliminó el recurso de apelación contra las sentencias dictadas por los Tribunales Colegiados de Primera Instancia. No se desconoce el hecho de que el recurso de casación es extraordinario y que el numeral 65.5 del CPC exige que las partes lo fundamenten adecuadamente; sin embargo, la aplicación de los principios supra citados aconseja reconducir los motivos cuando exista una indebida técnica casacional, a condición de que se extraiga de la articulación del recurso el motivo del reproche, lo que se estima sucede en este caso. Admitir la postura contraria equivaldría a desconocer que los magistrados y las magistradas conocen el derecho y que el numeral 41 Constitucional, en su literalidad y en su contenido material, le obliga a garantizar la justicia efectiva del caso sometido a su conocimiento. El rechazo parcial o la admisión parcial no tienen cabida a la luz de lo dispuesto por los artículos 69.4, 69.5 y 69.7.2 del nuevo Código Procesal Civil; nótese que la admisibilidad se da para verificar el cumplimiento de requisitos mínimos formales de presentación. Lo único que puede justificar una admisión parcial pareciera ser el artículo 69.4.3 en tanto se establece un requisito de carácter subjetivo, pues depende de quien revisa determinar si los motivos concretos del recurso fueron expuestos de forma ordenada, clara y concisa, pues estos tres conceptos indeterminados, están sujetos a las magistradas y los magistrados que revisen la admisibilidad, de manera que se puede considerar que algunos motivos cumplen y otros no, pero en puridad de conceptos, de conformidad con el artículo 69.7.2, no hay legitimación para determinar admisibilidades parciales pues la norma refiere a la unidad del recurso, de forma tal que se admite o se rechaza. Aunado a ello, y aunque no es parte de los motivos expuestos en el voto de mayoría, debe quedar claro que las cargas de trabajo institucional no pueden ser consideradas como elementos determinantes de la admisión o no de la casación, menos aún de la admisión parcial en materia civil. En general, las modernas reformas procesales impulsadas por el Poder Judicial en los últimos años, incluyendo la procesal civil, tienen como objetivo modernizar el derecho procesal y con ello, la concepción original de la casación surgida luego de la Revolución Francesa, máxime si solo hay una instancia, como ya lo ha planteado la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Como este es un criterio de minoría, estimo inútil hacer mayores precisiones sobre lo que debió disponer el presente recurso de casación.

POR TANTO

Por mayoría, se admite el primer agravio por razones de fondo del recurso de Ana Chaves Jiménez, así como el primer y segundo agravio por razones de fondo del recurso de Maribel Soto Chaves. En lo demás se rechaza de plano el recurso. JMONTEALEGRE

Luis Guillermo Rivas Loáiciga

Román Solís Zelaya

Rocío Rojas Morales

William Molinari Vilchez

Damaris Vargas Vásquez

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