Sentencia Nº 2018-001886 de Sala Segunda de la Corte, 21-11-2018

EmisorSala Segunda de la Corte (Corte Suprema de Costa Rica)
Número de expedienteExp:
Número de resolución*140031831178LA*   Corte Suprema de Justicia SALA SEGUNDA   Exp: 14-003183-1178-LA 2018-001886 SALA SEGUNDA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las diez horas cinco minutos del veintiuno de noviembre de dos mil dieciocho. Proceso ordinario establecido ante el Juzgado de Trabajo del Segundo Circuito Judicial de San José (oral-electrónico), por REYNALDO BARAHONA MORA, administrador, contra GRUPO EMPRESARIAL DE SUPERMERCADOS S.A. representada por su apoderado generalísimo Víctor Mesalles Vargas, empresario. Figura como apoderada especial judicial del actor la licenciada Catalina Moya Azucena, abogada, estado civil desconocido. Todos mayores, casados y vecinos de San José, con las excepciones indicadas. RESULTANDO:               1.- El actor, en escrito de demanda de fecha diecisiete de noviembre de dos mil catorce, promovió la presente acción para que en sentencia se condenara a la demandada al pago de horas extra, días feriados, diferencias en vacaciones, aguinaldo y cesantía, intereses, indexación y ambas costas de la acción.               2.- La parte demandada contestó la acción en memorial de fecha diez de diciembre de dos mil catorce y opuso las excepciones de pago y falta de derecho.                3.- El Juzgado de Trabajo del Segundo Circuito Judicial de San José (oral-electrónico), por sentencia de las catorce horas treinta minutos del diecisiete de junio de dos mil dieciséis, dispuso: “Con base en la jurisprudencia de cita y los artículos 58 de la Constitución Política, 135, 136, 139, 143, 148, 152, 494, 495 del Código de Trabajo, 221 del Código Procesal Civil.- SOBRE LAS EXCEPCIONES OPUESTAS: Se rechaza la excepción de pago y se acoge la excepción de falta de derecho sobre todos los extremos de esta demanda. Se declara SIN LUGAR la presente demanda, establecida por REYNALDO BARAHONA MORA, contra GRUPO EMPRESARIAL DE SUPERMERCADOS S.A. COSTAS: Se condena a la parte actora a pagar a la empresa demandada ambas costas de ésta acción, fijándose los honorarios de abogado en la suma prudencial de DOSCIENTOS MIL COLONES…” (Sic).                  4.- La apoderada especial judicial del actor apeló y el Tribunal de Apelación de Trabajo del Segundo Circuito Judicial de San José, por sentencia de las trece horas veinticinco minutos del treinta y uno de octubre de dos mil diecisiete, resolvió: “Se declara, que en la tramitación de este asunto no se advierte omisión alguna, que haya podido causar nulidad o indefensión. Se revoca la sentencia impugnada, ÚNICAMENTE en cuanto a lo que en condenatoria en costas se refiere, para resolver este asunto sin especial condenatoria en costas, en lo demás que fuera objeto del recurso, se confirma la sentencia impugnada”. 5.- La apoderada especial judicial del accionante formuló recurso para ante esta Sala, en escrito de fecha veintitrés de noviembre de dos mil diecisiete, el cual se fundamenta en las razones que se dirán en la parte considerativa.               6.- En los procedimientos se han observado las prescripciones de ley. Redacta el Magistrado Olaso Álvarez; y, CONSIDERANDO:               I.- ANTECEDENTES: En el escrito de demanda, el actor afirmó que laboró para la demandada del 19 de enero de 2009 al 17 de junio de 2014. Inicialmente se desempeñó como sub administrador y a partir de mediados del 2011 como administrador. Según lo indicó, cumplía un horario rotativo de seis de la mañana a cuatro de la tarde (pero salía a las siete de la noche), o de dos de la tarde a once de la noche. Señaló que cada cuatro meses intervenía en la realización de un inventario, ocasiones en las que laboraba de dos de la tarde a diez de la mañana del siguiente día. Adujo que durante toda la relación laboral trabajó horas extra y días feriados, sin que le fuera reconocida la remuneración legal correspondiente. Con base en esos hechos reclamó el pago de horas extra, días feriados, diferencias en vacaciones, aguinaldo y cesantía, intereses, indexación y costas (documento incluido el 20/11/2014, a las 12:40:30 horas). La apoderada especial judicial de la sociedad demandada contestó en términos negativos y opuso las excepciones de falta de derecho y pago. Argumentó que el demandante fue un trabajador de confianza sujeto a la jornada del artículo 143 del Código de Trabajo (archivo digital del 05/01/2015, de las 12:08:28 horas). En primera instancia se acogió la tesis de la accionada y se declaró sin lugar la demanda, con las costas a cargo del promovente. Las personales se fijaron en doscientos mil colones (resolución incluida el 17/06/2016, a las 14:36:44 horas). Este último apeló lo resuelto (memorial incorporado el 28/06/2016, a las 15:09:11 horas). El Tribunal revocó lo fallado sobre costas y resolvió sin especial sanción en esos gastos (sentencia cosida el 01/11/2017, a las 11:01:32 horas).               II.- AGRAVIOS: La apoderada especial judicial de la demandante asegura que el Tribunal confundió la responsabilidad e importancia del puesto de cualquier colaborador con las características de un empleado de confianza. Señala que aunque los puestos de administrador y sub administrador son de mayor rango que otros cargos, no por ello se subsumen automáticamente en los supuestos del artículo 143 del Código de Trabajo. En cuanto a la fiscalización superior inmediata, expone que quedó probado la presencia del supervisor de zona al menos una vez por semana, con lo cual era supervisado por este cuando ejercía el cargo de administrador y por el propio administrador cuando se desempeñó como sub administrador. El demandante fue supervisado por el coordinador del área, aunque no diariamente. A este debía reportarle todo lo ocurrido y rendirle cuentas sobre cualquier eventualidad. Cita la declaración del señor Héctor Luis Pasos Castro, quien manifestó que él supervisaba al actor. Este último no ostentaba poderes de dirección y aunque lideraba al personal, no tenía influencia en el negocio, en su giro, en la contratación de bienes, servicios ni personal, como tampoco en el trato con proveedores. Afirma que el demandante no ejerció puesto de confianza alguno, como administrador ni como sub administrador. Sobre el particular, la accionada no aportó ninguna prueba, por lo que el Tribunal incurrió en una equivocada valoración, al concluir que ostentó un cargo de esa naturaleza. Niega que el caso del actor pueda subsumirse en el supuesto de “los agentes comisionistas y empleados similares que no cumplen su cometido en el local del establecimiento”, porque desempeñaba sus labores en el establecimiento, donde tenía que permanecer durante el tiempo del almuerzo. Apunta que tampoco se trató de un trabajador que ejecutara funciones discontinuas o que requirieran su sola presencia, pues en ambos cargos sus labores eran continuas, debía cumplir un horario y una jornada rotativa, sin posibilidad de abandonar su lugar de trabajo, lo que se constató con las declaraciones de Pasos Castro, Guiselle Lamaitre Rojas y Ana Cristina Monge Solano. Alega que tampoco se está en el supuesto legal de “personas que realizan labores que por su indudable naturaleza no están sometidas a jornada de trabajo”. Reitera las condiciones que caracterizaron la prestación del accionante. Manifiesta que la sociedad accionada acude a la figura del trabajador de confianza para evadir las obligaciones que derivan de las jornadas extenuantes impuestas a sus trabajadores. Reitera que el actor no fue un empleado de confianza, en tanto su contratación no se basó en alguna característica personal en particular y no se le otorgaba ningún beneficio especial, por lo que tiene derecho a las horas extra que reclama, las cuales trabajó de manera permanente y no eventual. El trabajador no tenía poder de dirección, no recibía un trato diferenciado ni ventajoso e incluso estaba sujeto a la revisión de sus pertenencias al momento de retirarse del lugar de trabajo. Transcribe parte de la sentencia de esta Sala número 503-2010, relativa a los empleados de confianza, para hacer ver que el actor no ocupó puestos de alto nivel y nunca intervino en tareas y decisiones de orden empresarial, para lo cual se requiere un poder de mando que nunca ostentó. Expone que a pesar del nombre del puesto, este consiste en un cargo regular, sin ningún beneficio particular. La circunstancia de que a la vez ejerciera funciones de supervisión y control no necesariamente lo convierte en trabajador de confianza. Al respecto, cita el fallo de esta Sala 57-1989 y reitera que su representado nunca ocupó un cargo de alto nivel. Agrega que de la prueba testimonial se extrae que el accionante no podía ejercer el poder disciplinario de manera autónoma sino en coordinación con el Departamento de Recursos Humanos. Apunta que de considerarse que sí fue empleado de confianza, debe cuestionarse entonces por qué razón no disfrutaba los beneficios propios de ese tipo de cargos (salario acorde, horario flexible, una hora completa para almorzar, entre otros). Considera que el Tribunal incurrió en error al concluir que el demandante ejerció un cargo de confianza, en tanto estuvo sujeto a supervisión, al cumplimiento de un horario, contaba con poco tiempo para consumir sus alimentos y durante ese período no podía abandonar las instalaciones, estaba sujeto a controles de seguridad, no tenía poder de decisión ni control alguno en la dirección de la empresa, no tenía injerencia en las decisiones corporativas o en aquellas que afectan el giro comercial de la accionada, no ocupó ningún puesto gerencial, directivo o de representación. En relación con el trabajo en días feriados, reprocha que se haya conferido validez a la testimonial de la accionada y no a los testimonios ofrecidos por la parte actora, con lo cual se violentó la regla del in dubio pro operario. Añade que en la demanda sí se indicó que el accionante laboró todos los feriados. Insiste en que la accionada solapa en la figura del empleado de confianza la labor de sus trabajadores a fin de evadir el costo que representa el pago del tiempo extraordinario, lo que queda evidenciado con las constantes demandas incoadas en contra de la empresa. Reitera que el administrador ni el sub administrador desempeñan un puesto de confianza. Transcribe parte de la sentencia de esta Sala 360-2016, relativa a un caso de un sub administrador de supermercado, así como parte del fallo número 158-2015. Afirma que el Tribunal hizo especial énfasis en las actividades del actor, entre las cuales destaca la presentación de informes. Acusa la violación de la regla del in dubio pro operario. Manifiesta que la participación del promovente en los inventarios era obligatoria y que la accionada no demostró la concesión de alguna bonificación o de días libre extra, en compensación por esa labor; que de la prueba testimonial se desprende que su representado sí laboró todos los días feriados, sin que esta labor le fuera debidamente cancelada y que la accionada no desvirtuó ese hecho, correspondiéndole a ella la carga de la prueba sobre el particular. Asegura que las pruebas se valoraron incorrectamente y que el Tribunal incurrió en error de hecho. Solicita que se revoque el fallo y se condene a la sociedad demandada a pagar, a su representado, horas extra, días feriados, diferencias en vacaciones, aguinaldo y cesantía, junto con los intereses, la indexación y las costas (memorial cosido el 24/11/2017, a las 09:43:35 horas).               III.- HORAS EXTRA: El planteamiento de la recurrente exige determinar si el actor fue un empleado de confianza, sometido al límite máximo de doce horas diarias de trabajo, conforme al numeral 143 citado. En la sentencia de esta Sala número 503, de las 9:30 horas del 7 de abril de 2010, se abordó el tema de los trabajadores de confianza, en los siguientes términos: “En el artículo transcrito no se establece la definición jurídica del trabajador de confianza. Tampoco en otras normas de carácter laboral se concreta qué debe entenderse por este tipo de trabajadores. Doctrinariamente se exponen distintas ideas en relación con esta concreta clasificación y se ha indicado que '...son empleados de confianza los que por la responsabilidad que tienen, las delicadas tareas que desempeñan o la honradez que para sus funciones se exige, cuenta con fe y apoyo especiales por parte del empresario o dirección de la empresa... Los empleados de confianza son trabajadores y su relación de trabajo es laboral, con esa peculiaridad en cuanto a su término: que sin aquella confianza o fe en ellos puesta por el patrono, el vínculo contractual no puede subsistir... Los de confianza difieren de los altos empleados, porque ocupan puestos menos elevados y ejercen pocas atribuciones de dirección; y de los empleados particulares, por no desempeñar éstos tareas donde la lealtad y honradez personal sean tan imprescindibles o puedan causar tales perjuicios'. (La negrita no consta en el original). (Cabanellas de Torres, Guillermo. Compendio de Derecho Laboral, Tomo I, Buenos Aires, Editorial Heliasta, S.R.L., tercera edición, 1992, pp. 433-434). De conformidad con lo expuesto, el carácter de confianza puede ser atribuido ante las responsabilidades depositadas en el trabajador, por el tipo de tareas que desempeña; o bien, por exigirse un grado mayor de honradez o de lealtad, con absoluta reserva o confidencialidad, en el ejercicio de sus funciones. Se habla también de personal de confianza, respecto de aquellos trabajadores que realizan labores de dirección o de supervisión o porque están vinculados con los trabajos personales que realiza el empleador en la empresa o en una institución. En ese sentido, en la sentencia de esta Sala, n.° 108, de las 9:20 horas del 10 de julio de 1991, se explicó: 'Nuestra ley y la jurisprudencia, no definen ese término, y la única referencia se hace en el artículo 143 citado, con una enumeración abierta. Por este motivo, necesariamente nos remitimos a la fuente originaria del concepto, que es la Legislación Mexicana, cuya exposición de motivos, citada por el tratadista Mario de la Cueva en ´El Nuevo Derecho Mexicano del Trabajo' (Editorial Porrúa S.A., Tomo I, XII edición, México 1990, p. 158), dice: 'los trabajadores de confianza son aquellos cuya actividad se relacione en forma inmediata y directa con la vida misma de las empresas, con sus intereses, con la realización de sus fines y con su dirección administración y vigilancia generales'. Según el autor mencionado: 'El precepto comprende dos situaciones: la primera está constituida por las funciones que se relacionan inmediata y directamente con la vida misma de las empresas, funciones de dirección, inspección, vigilancia y fiscalización en tanto la segunda se refiere a los trabajos personales del patrono dentro de la empresa.' Del texto transcrito se concluye que, para poder calificar a un empleado como de confianza, es necesario analizar sus funciones y determinar si tiene -entre otros- poderes de mando, de dirección y de fiscalización, o si ocupa un puesto en el que no siendo necesarios esos poderes sus labores son de confianza, referidas al trabajo del patrono dentro de la empresa (ejemplo: Asistente Personal del Presidente), o es un representante patronal.' (La negrita no está en el original). En similar sentido, en el voto n.° 313, de las 15:00 horas del 7 de octubre de 1999, se señaló: 'Pero existen cargos que para ser ocupados, requieren de una confianza que podríamos denominar calificada y sólo los llegan a desempeñar, quienes son acreedores de esa confianza,  diferente a la objetiva - necesaria para que haya armonía en la relación laboral o de servicio existente con el común de los empleados- Si hablamos de 'empleado de confianza', nos referimos -en el sector privado- al servidor cuyas funciones afectan los intereses fundamentales de la empresa y que por ende, desempeña, por lo general, labores de alto nivel. (Sobre el mismo tema, puede consultarse el fallo número 64, de las 10:00 horas, del 26 de enero de este año –2001).' De lo anterior, se desprende que son varios factores los que pueden orientar a quien juzga para determinar en un caso concreto si se trata o no de un trabajador de confianza; especialmente, la naturaleza de las funciones que realiza en atención a los intereses de la empresa, o bien, alguna característica esencial determinada subjetivamente”. (Algunas negritas fueron agregadas, otras constan en el original). En el caso concreto, lleva razón la recurrente en cuanto afirma que el demandante no tenía ninguna injerencia en la elaboración de las políticas de dirección de la empresa, su posibilidad de acción al respecto era nula y su actividad no resultaba influyente en la dirección de la sociedad demandada. No obstante, de conformidad con lo transcrito, no son esos los únicos parámetros para determinar la naturaleza del empleado de confianza. Como se vio, es necesario analizar las funciones que realiza, la responsabilidad que su puesto demanda, si ejecuta labores de dirección, de mando o de supervisión, aunque estos últimos elementos, por sí mismos, no han sido determinantes, pues se ha conferido la condición de confianza aun cuando la persona haya estado sujeto a una jefatura; pero es más común que se haya negado esa condición cuando existe una jefatura directa e inmediata (sentencias 760, de las 10:20 horas del 20 de diciembre de 2001; 276, de las 14:55 horas del 30 de marzo; 933, de las 10:35 horas del 16 de noviembre, ambas de 2011; y 557, de las 10:35 horas del 29 de mayo de 2013). El ejercicio de poderes de supervisión tampoco ha sido determinante, pues ciertos trabajadores con ese poder no han sido concebidos como de confianza (en ese sentido véanse las sentencias 353, de las 10:15 horas del 18 de abril de 2012 y 557, de las 10:35 horas del 29 de mayo de 2013). Tampoco la existencia de ciertas atribuciones de mando y libertad en el desempeño de las labores han sido motivos que impongan aquella naturaleza (sentencias números 108, de las 9:20 horas del 10 de julio de 1991; 195, de las 9:40 horas del 21 de agosto de 1992; 41, de las 9:30 horas del 25 de enero de 1995; 760, de las 10:20 horas del 20 de diciembre de 2001 y 107, de las 9:35 horas del 23 de febrero de 2007). En el caso bajo análisis, la Sala observa que el actor ocupó dos puestos distintos: inicialmente como sub administrador y a partir del 1° de octubre de 2011 como administrador de uno de los supermercados de la sociedad accionada. Las características de su prestación coinciden con las ejecutadas por otras personas en puestos similares, en casos ya analizados por este órgano jurisdiccional, sin que se observen circunstancias que hagan posible apartarse del criterio que se ha sostenido en esos antecedentes. En los asuntos analizados, la Sala ha concluido que el cargo de administrador sí corresponde a uno de confianza, no así el de sub administrador. El cúmulo de funciones desempeñadas por el demandante como administrador y sus responsabilidades lo enmarcan en el concepto de empleado de confianza regulado en el artículo 143 citado. Aunque ese puesto es de jerarquía intermedia en la organización de la sociedad demandada y a pesar de que él no tenía influencia en la toma de decisiones de la compañía como tal, su actividad sí resultaba de gran importancia en la actividad comercial principal de la empresa. En efecto, su cargo de Administrador de Punto de Venta le confería la máxima responsabilidad y jerarquía directa e inmediata en el supermercado asignado. El objetivo general de su puesto le exigía “planificar, coordinar y supervisar las actividades propias del negocio que administra. Ejerce supervisión sobre el personal a su cargo para el logro de los objetivos de su función. Es responsable por los ingresos y egresos así como de la adecuada marcha del negocio”. De conformidad con la documental aportada por la accionada, sus funciones estaban debidamente definidas y comprendían actividades de planificación (del presupuesto, de actividades especiales, necesidades, cumplimiento de presupuesto, de los gastos, de las tomas físicas), presentación de informes (de ventas, gastos, enfoque, actividades especiales, trabajos semanales y mensuales, sobre cambios o recomendaciones en la estructura del personal, la infraestructura, de tareas pendientes para el mantenimiento, de las salidas del personal, despidos, de las mermas, gastos, justificaciones y ahorros, crecimientos y decrecimientos con sus justificaciones, resultados, competitividad y visitas a la competencia), de supervisión (de la labor de las administraciones de secos y frescos, de los informes de ventas, mermas y gastos de cada área, el cumplimiento de los parámetros de control interno, semáforo y Peri-seis, el desempeño del personal, el cumplimiento de los programas de capacitación, el funcionamiento normal de cada departamento, de los equipos de frío, planta eléctrica, paralelas y compresores, la aplicación diaria de las confirmaciones, el orden, el correcto manejo de la tesorería, el registro de cierre de ventas y servicios, el registro de los ingresos por espacio y el ambiente laboral), de análisis (de ventas, gastos y mermas, crecimientos y decrecimientos, racionales, resultados de merma, días inventario, del informe de enfoque mensual, planilla y pago mensual, horas extra, horas doble, de los estados financieros mensuales, de las cuentas de ingresos y egresos por ciclos contables), operativas (revisión en la apertura y cierre del negocio, revisión constante de los departamentos, recorridos con las jefaturas de cada departamento, controles cruzados a proveedores clave, hacer ver las oportunidades de mejora, arqueo semanal a la tesorería, dar soporte al control de cajas, reuniones semanales sobre mermas, revisión de casilleros, reuniones con las administraciones de cada área, verificar el cumplimiento de tareas y proyectos, reunión semanal con jefatura de Gestión Preventiva, confección de horarios, atención de necesidades, consultas o quejas de la clientela) y de servicio (impartir capacitaciones, liderar el procedimiento de crecimiento laboral, reuniones mensuales para verificar el cumplimiento de logros y metas, así como para hacer reconocimientos al personal, atender dudas y consultas de las personas trabajadoras). De esa prueba y de la testimonial evacuada se colige que, en esencia, era el trabajador principal en el supermercado, porque todo el personal, incluyendo sub administradores y jefaturas, estaba bajo su autoridad. Las circunstancias indicadas por la recurrente, de que existieran jefaturas por encima del actor no es motivo suficiente para excluir la naturaleza de confianza al puesto que ocupó. De la prueba se extrae que existía un coordinador, con jerarquía sobre el accionante. A este empleado le competía el control de varios supermercados, de forma tal que debía vigilar el buen funcionamiento de cada uno de ellos. La fiscalización ejercida no era inmediata, porque el coordinador no permanecía en el supermercado. Sus funciones constituían un control normal en la estructura de la empresa. El hecho de que el demandante no pudiera disponer libremente de su tiempo y que no pudiera retirarse durante la hora del almuerzo no necesariamente lo excluye como trabajador de confianza, pues aunque hay empleados de confianza que pueden disponer con libertad de su horario de trabajo hay otros que no, los cuales están sujetos necesariamente al cumplimiento de un horario definido por el empleador. En atención a los concretos reproches planteados en esta última instancia, debe agregarse que la obligación del accionante de mostrar sus pertenencias al encargado de la gestión preventiva cuando concluía sus labores y se retiraba del establecimiento no es una circunstancia que suprima la naturaleza dicha. Tampoco que no recibiera beneficios especiales. En lo fundamental, lo que cuenta es la responsabilidad que se le atribuyó en el manejo del supermercado, confiriéndole la máxima autoridad, sin perjuicio de la supervisión que podía ejercerse sobre él. En ese tanto, como administrador sí ostentaba un puesto de confianza, excluido del límite de las jornadas de trabajo y sujeto al máximo de doce horas regulado en el canon 143 del Código de Trabajo. Su horario normal era de seis de la mañana a cuatro de la tarde (10 horas) y de dos de la tarde a once de la noche (9 horas), razón por la cual no excedió el máximo al que estaba sujeto. Como se indicó, en los antecedentes de esta Sala, los administradores o gerentes de supermercados con características iguales a las del actor han sido enmarcados como puestos de confianza. En un caso reciente, se advirtió cuanto sigue: “En el presente asunto, no ha sido motivo de controversia que el accionante se desempeñó como gerente de tienda de Maxi Palí Guápiles. De tal forma, quedó demostrado también que sus funciones eran las atinentes a un puesto de esa naturaleza, tales como las siguientes: tenía a cargo jefaturas, así como a dos subgerentes y a personal operativo; contaba con cierta injerencia en la contratación y despido de personal (…); daba órdenes (…); supervisaba; realizaba control de tesorería y área de cajas, entre ellos: arqueos, así como revisión de faltantes, horarios, merma y utilidades (…). Según los agravios expuestos en el recurso ante esta tercera instancia, lo primordial es determinar si de acuerdo con las funciones que el actor desempeñaba como gerente de tienda estaba sujeto a una jornada ordinaria de ocho horas o lo cubría la jornada de doce horas que establece el numeral 143 del Código de Trabajo, ya que en cuanto al horario y el exceso de horas que superaran esa jornada no ha mediado controversia. El numeral referido establece: […] La norma anterior expone distintos supuestos, ya sea por la naturaleza del puesto o en razón de una situación concreta, de manera que un trabajador podría estar en una u otro supuesto o incluso en varios. Si bien la Sala ha resuelto asuntos similares con respecto a otros trabajadores de la empleadora que también han reclamado tiempo extraordinario y se ha dicho que sí tienen derecho al pago de horas extra, ello es porque –a diferencia del actor- no estaban sujetos a la jornada especial que establece el artículo 143 del Código de Trabajo, por lo que deben tomarse en cuenta las características propias del presente asunto. Como se dijo, el accionante se desempeñó en el puesto de gerente de tienda por lo que era el encargado principal del establecimiento, de ahí que sus funciones deban valorarse especialmente para determinar si estaba sujeto a supervisión inmediata y, por ende, si tenía derecho al pago de jornada extraordinaria por superar las ocho horas de la ordinaria. En autos se determinó que a su cargo estaban otras personas como los asistentes o subgerentes. Incluso, el mismo actor reconoció que supervisaba a otros empleados y que era la persona de mayor jerarquía en el establecimiento comercial, salvo cuando estaba el gerente distrital. Esta Sala estima que si bien existía un supervisor distrital que era de mayor jerarquía que el accionante, este no siempre se encontraba presente en el centro de trabajo por lo que no se puede concluir, en este caso concreto, que ejerciera una supervisión inmediata respecto al demandante. Nótese que los testigos manifestaron que el gerente distrital tenía varios negocios bajo su responsabilidad (de veinte a treinta supermercados…), por lo que es razonable concluir sobre la imposibilidad material, según las reglas de la lógica y la razonabilidad, que pudiera estar durante toda una jornada diaria o todos los días de la semana en el mismo supermercado. Además, se desprende que la supervisión que se realizaba era más que todo en el sentido de analizar el cumplimiento de las políticas de la compañía, de ahí que a fin de mes se le enviaba los resultados sobre ventas y control de activos y una vez al mes se realizaban reuniones de gerencia. El testigo…, quien fue gerente distrital, dijo que el de Guápiles era el supermercado que visitaba más por ser su lugar de residencia, pero especificó que sus visitas eran cada dos o tres días y aclaró que podía pasar hasta un periodo de quince días sin visitarlo. La deponente… narró que los gerentes debían dar cuenta de la parte financiera en reuniones posteriores y que la visita del gerente distrital podía ser cuando este pudiera o quisiera, mínimo una vez al mes, ya que se le daba prioridad a supermercados con más problemas. En razón de lo expuesto, esta Sala considera que se debe mantener lo resuelto en el sentido de que el actor no estaba sujeto a la jornada ordinaria, sino a la especial del numeral 143 del Código de Trabajo”. (Sentencia 80, de las 10:10 horas del 25 de enero de 2017. En igual sentido se puede consultar el voto 275, de las 9:15 horas del 21 de marzo de 2014). También se dijo que esta Sala ha diferenciado los cargos de administrador y de sub administrador. En este último supuesto sí ha considerado que no se trata de un trabajador de confianza, en tanto las funciones no son iguales a las del administrador propiamente, sino que lo suple en sus ausencias y no es la cabeza del negocio. Este tipo de trabajador sí cuenta con una jefatura inmediata, precisamente el administrador. El objetivo general de este puesto, en el caso concreto, es el de “ejecutar y brindar apoyo al Administrador de Supermercado en cuanto a la administración de personal, surtido, orden, aseo, rotación de todos los artículos que se exhiben cada uno de sus departamentos. Velar por los resultados, utilidades de sus Departamentos” (sic). Si bien en la descripción de sus funciones se incluyen semejantes tareas de planificación, presentación de informes, supervisión, análisis, operativas y de servicio, lo cierto es que la responsabilidad plena es del administrador, a quien el sub administrador está sujeto y debe responder por su actividad, circunstancia que la Sala ha valorado para excluirlo como trabajador de confianza. En ese sentido, en la sentencia 77, de las 9:35 horas del 23 de enero de 2015, se indicó: “En el caso bajo análisis no media discusión sobre el tipo de labores ejecutadas por el demandante. Está claro que se desempeñaba como subadministrador de tienda en los supermercados… Entre sus labores estaban las de abrir o cerrar el local comercial, activar o desactivar las alarmas, asumir algunas de las funciones del administrador cuando este se ausentaba, entre las que se incluían las de llamar la atención a alguno de los demás trabajadores, analizar y controlar el presupuesto y atender las quejas o sugerencias de los clientes; entregaba el dinero a los cajeros, recibía en su correo políticas confidenciales que debía aplicar en el supermercado, atendía proveedores, revisaba las compras, las ventas, los estantes; participaba en la realización de inventarios, decidía el momento en que tomaba sus descansos; velaba por la aplicación de las políticas de aprobación de tiempo extraordinario; hacía depósitos, custodiaba valores, mantenía el orden en la bodega, atendía a gerentes, podía asistir a reuniones en ausencia del administrador, comunicaba las políticas al personal, entre otras similares. Lo que se discute es si a la luz de sus funciones puede ser calificado como un trabajador de confianza, a los efectos de su exclusión del límite ordinario de la jornada de trabajo diurna de ocho horas y la aplicación de la jornada hasta de doce horas que contempla el canon 143 del Código de Trabajo… Establecido lo anterior, en el caso bajo análisis, se tiene excluida una relación de naturaleza personal estrecha entre la sociedad empleadora (sus accionistas) y el trabajador. Al caso solo le resultan aplicables las características objetivas que harían posible considerar la relación como de confianza. No obstante, tal y como lo concluyeron las y los juzgadores de las instancias precedentes, la sala estima que no se está en los supuestos regulados en el canon 143 del Código de Trabajo. En primer lugar, el accionante asumía las funciones de administrador de manera excepcional, solo en ausencia de este último, quien era su jefe inmediato y de todo el personal del supermercado. Sus labores, aunque de importancia, eran de carácter operativo y él no tenía influencia alguna en la elaboración de las políticas de dirección de la empresa, sino únicamente el encargado de comunicarlas y velar, en la medida de sus atribuciones, por su cumplimiento. Estaba sujeto no solo al administrador, sino también a los supervisores y al cuerpo gerencial, de modo que su posibilidad de acción en cuanto a la dirección de la compañía era nula. De la prueba no puede inferirse, de forma alguna, que su actividad resultara influyente en la dirección de la sociedad demandada o de la tienda donde laboraba, ni en la adopción de las políticas a seguir, pues únicamente debía velar porque se cumplieran las políticas y directrices de gestión elaboradas por otras personas trabajadoras de mayor jerarquía. En consecuencia, la sala advierte que no se ha incurrido en los yerros de valoración acusados en el recurso formulado por la parte demandada y tampoco en una indebida aplicación del numeral 143 relacionado. El promovente era un simple trabajador de rango intermedio, a quien le correspondía velar por el cumplimiento de las reglas que el personal del nivel de manejo de la compañía establecía para el ejercicio de la actividad comercial de la empresa”. (En igual sentido pueden consultarse las sentencias 158, de las 10:45 horas del 11 de febrero de 2015 y 369, de las 9:50 horas del 15 de abril de 2016). De conformidad con lo anterior, se estima que el fallo debe ser revocado en cuanto denegó las horas extra laboradas por el accionante como sub administrador durante el período comprendido entre el 19 de enero de 2009 y el 30 de setiembre de 2011. En relación con esta pretensión deben desestimarse las excepciones de falta de derecho y pago, con lo cual debe condenarse a la accionada a pagar dos horas extra diarias en los días en que laboró de seis de la mañana a cuatro de la tarde y tres horas extra diarias en aquellos que lo hizo de las dos de la tarde a once de la noche. En el expediente no consta la prueba de los días en que el demandante laboró en cada turno. Por consiguiente, la cuantificación respectiva se ha de realizar partiendo de un rol alterno semanal. Aunque en la demanda se hace ver que las labores que iniciaban a las seis de la mañana se extendían hasta las siete de la noche, sobre el particular no hay prueba suficiente y el horario que se tuvo por acreditado fue hasta las cuatro de la tarde. En cuanto a las horas extra pretendidas en los días en que se llevaban a cabo los inventarios, en los cuales el demandante adujo que laboraba de dos de la tarde de un día a diez de la mañana del siguiente, se concluye que estas no pueden ser otorgadas. Los inventarios se realizaban ocasionalmente y en ese tanto la carga de la prueba recaía sobre la parte actora. Aunque la testimonial dio cuenta de la práctica de esa tarea, dicha prueba no permite concluir con precisión cuántos inventarios se realizaron, en cuántos participó el accionante y menos la cantidad de horas que laboró en concreto en cada uno de ellos. La falta de precisión impide, entonces, conceder estas horas extra. Como se apuntó, el cálculo de las horas extra comprende el período que va del 19 de enero de 2009 al 30 de setiembre de 2011. Se conceden doce horas extra diurnas en una semana y dieciocho horas extra nocturnas en la siguiente. El valor de la hora extra diurna se obtiene dividiendo el salario mensual reportado entre treinta días y el resultado entre ocho horas, el cual se multiplica por uno coma cinco. El de la extraordinaria nocturna dividiendo el salario mensual entre treinta y este a su vez entre seis horas. El resultado se multiplica por uno coma cinco. No constan los salarios de enero de 2009 y febrero de 2010, razón por la cual el cálculo de las horas de esos meses se postergan para la ejecución del fallo. Del total de horas extra calculadas se rebajarán las correspondientes a los días feriados, cuando estos correspondan con días laborables. Explicado lo anterior, se realizan los cálculos que corresponden: Horas extra diurnas Mes Salario Valor hora extra diurna Cantidad de horas A pagar 2009 Enero No consta - 12 - Febrero ¢455.800 ¢2848,74 24 ¢68.369,76 Marzo ¢455.800 ¢2848,74 28 ¢79.764,72 Abril ¢318.000 ¢1987,50 28 ¢55.650 Mayo ¢318.000 ¢1987,50 26 ¢51.675 Junio ¢318.000 ¢1987,50 24 ¢47.700 Julio ¢324.400 ¢2027,49 22 ¢44.604,78 Agosto ¢420.000 ¢2625,00 26 ¢68.250 Setiembre ¢420.000 ¢2625,00 26 ¢68.250 Octubre ¢420.000 ¢2625,00 24 ¢63.000 Noviembre ¢420.000 ¢2625,00 24 ¢63.000 Diciembre ¢420.000 ¢2625,00 22 ¢57.750 Total       ¢668.014,26 2010 Enero   ¢265.860   ¢1661,62   24   ¢39.878,88 Febrero No consta - 24 - Marzo ¢605.570 ¢3784,80 30 ¢113.544 Abril ¢443.100 ¢2769,37 24 ¢66.464,88 Mayo ¢443.100 ¢2769,37 24 ¢66.464,88 Junio ¢443.100 ¢2769,37 24 ¢66.464,88 Julio ¢456.400 ¢2852,49 24 ¢68.459,76 Agosto ¢456.400 ¢2852,49 24 ¢68.459,76 Setiembre ¢456.400 ¢2852,49 28 ¢79.869,72 Octubre ¢456.400 ¢2852,49 26 ¢74.164,74 Noviembre ¢456.400 ¢2852,49 24 ¢68.459,76 Diciembre ¢456.400 ¢2852,49 22 ¢62.754,78 Total       ¢774.986,04 2011 Enero   ¢470.100   ¢2938,12   26   ¢76.391,12 Febrero ¢470.100 ¢2938,12 24 ¢70.514,88 Marzo ¢470.100 ¢2938,12 30 ¢88.143,60 Abril ¢470.100 ¢2938,12 28 ¢82.267,36 Mayo ¢470.100 ¢2938,12 24 ¢70.514,88 Junio ¢470.100 ¢2938,12 24 ¢70.514,88 Julio ¢482.100 ¢3013,12 24 ¢72.314,88 Agosto ¢482.100 ¢3013,12 26 ¢78.341,12 Setiembre ¢482.100 ¢3013,12 26 ¢78.341,12 Total       ¢687.343,84 Total general       ¢2.130.344,14   Horas extra nocturnas Mes Salario Valor hora extra nocturna Cantidad de horas A pagar 2009 Enero No consta - 18 - Febrero ¢455.800 ¢3798,33 36 ¢136.739,88 Marzo ¢455.800 ¢3798,33 36 ¢136.739,88 Abril ¢318.000 ¢2650 27 ¢71.500 Mayo ¢318.000 ¢2650 36 ¢95.400 Junio ¢318.000 ¢2650 42 ¢111.300 Julio ¢324.400 ¢2703,33 45 ¢121.649,85 Agosto ¢420.000 ¢3500 36 ¢126.000 Setiembre ¢420.000 ¢3500 36 ¢126.000 Octubre ¢420.000 ¢3500 36 ¢126.000 Noviembre ¢420.000 ¢3500 39 ¢136.500 Diciembre ¢420.000 ¢3500 45 ¢157.500 Total       ¢1.345.329,61 2010 Enero   ¢265.860   ¢2215,50   39   ¢86.404,50 Febrero No consta - 36 - Marzo ¢605.570 ¢5046,40 36 ¢181.670,40 Abril ¢443.100 ¢3692,49 36 ¢132.929,64 Mayo ¢443.100 ¢3692,49 39 ¢144.007,11 Junio ¢443.100 ¢3692,49 42 ¢155.084,58 Julio ¢456.400 ¢3803,32 45 ¢171.149,40 Agosto ¢456.400 ¢3803,32 36 ¢136.919,52 Setiembre ¢456.400 ¢3803,32 36 ¢136.919,52 Octubre ¢456.400 ¢3803,32 36 ¢136.919,52 Noviembre ¢456.400 ¢3803,32 45 ¢171.149,40 Diciembre ¢456.400 ¢3803,32 42 ¢159.739,44 Total       ¢1.453.153,59 2011 Enero   ¢470.100   ¢3917,49   36   ¢141.029,64 Febrero ¢470.100 ¢3917,49 36 ¢141.029,64 Marzo ¢470.100 ¢3917,49 36 ¢141.029,64 Abril ¢470.100 ¢3917,49 30 ¢117.524,70 Mayo ¢470.100 ¢3917,49 39 ¢152.782,11 Junio ¢470.100 ¢3917,49 45 ¢176.287,05 Julio ¢482.100 ¢4017,49 39 ¢156.682,11 Agosto ¢482.100 ¢4017,49 36 ¢144.629,64 Setiembre ¢482.100 ¢4017,49 36 ¢144.629,64 Total       ¢1.315.624,17 Total general       ¢4.114.107,37                 De conformidad con lo expuesto, el accionante tiene derecho a dos millones ciento treinta mil  trescientos cuarenta y cuatro colones con catorce céntimos por horas extra diurnas y cuatro millones ciento catorce mil ciento siete colones con treinta y siete céntimos por horas extra nocturnas. En la etapa de ejecución podrá determinarse el valor de las horas extra de enero  de 2009 y de febrero de 2010, una vez que se constate el salario percibido durante esos meses. Los intereses sobre las horas extra se deberán cancelar conforme a la fecha de su exigibilidad. Como el pago era quincenal, el monto mensual se divide entre dos, según se expone: Mes Horas extra diurnas Horas extra nocturnas Total por quincena Fecha de exigibilidad 2009 Enero - - - - Febrero ¢68.369,76 ¢136.739,88 ¢102.554,82 ¢102.554,82 15/02/2009 28/02/2009 Marzo ¢79.764,72 ¢136.739,88 ¢108.504,60 ¢108.504,60 15/03/2009 31/03/2009 Abril ¢55.650 ¢71.500 ¢63.575 ¢63.575 15/04/2009 30/04/2009 Mayo ¢51.675 ¢95.400 ¢73.537,5 ¢73.537,5 15/05/2009 31/05/2009 Junio ¢47.700 ¢111.300 ¢79.500 ¢79.500 15/06/2009 30/06/2009 Julio ¢44.604,78 ¢121.649,85 ¢83.127,31 ¢83.127,31 15/07/2009 31/07/2009 Agosto ¢68.250 ¢126.000 ¢97.125 ¢97.125 15/08/2009 31/08/2009 Setiembre ¢68.250 ¢126.000 ¢97.125 ¢97.125 15/09/2009 30/09/2009 Octubre ¢63.000 ¢126.000 ¢97.125 ¢97.125 15/10/2009 31/10/2009 Noviembre ¢63.000 ¢136.500 ¢99.750 ¢99.750 15/11/2009 30/11/2009 Diciembre ¢57.750 ¢157.500 ¢107.625 ¢107.625 15/12/2009 31/12/2009 2010 Enero   ¢39.878,88   ¢86.404,50 ¢63.141,69 ¢63.141,69 15/01/2010 31/01/2010 Febrero - - - - Marzo ¢113.544 ¢181.670,40 ¢147.607,20 ¢147.607,20 15/03/2010 31/03/2010 Abril ¢66.464,88 ¢132.929,64 ¢99.697,26 ¢99.697,26 15/04/2010 30/04/2010 Mayo ¢66.464,88 ¢144.007,11 ¢105.236 ¢105.236 15/05/2010 31/05/2010 Junio ¢66.464,88 ¢155.084,58 ¢110.774,73 ¢110.774,73 15/06/2010 30/06/2010 Julio ¢68.459,76 ¢171.149,40 ¢119.804,58 ¢119.804,58 15/07/2010 31/07/2010 Agosto ¢68.459,76 ¢136.919,52 ¢102.689,64 ¢102.689,64 15/08/2010 31/08/2010 Setiembre ¢79.869,72 ¢136.919,52 ¢108.394,62 ¢108.394,62 15/09/2010 30/09/2010 Octubre ¢74.164,74 ¢136.919,52 ¢105.542,13 ¢105.542,13 15/10/2010 31/10/2019 Noviembre ¢68.459,76 ¢171.149,40 ¢119.804,58 ¢119.804,58 15/11/2010 30/11/2010 Diciembre ¢62.754,78 ¢159.739,44 ¢111.247,11 ¢111.247,11 15/12/2010 31/12/2010 2011 Enero   ¢76.391,12   ¢141.029,64 ¢108.710,38 ¢108.710,38 15/01/2011 31/01/2011 Febrero ¢70.514,88 ¢141.029,64 ¢105.772,26 ¢105.772,26 15/02/2009 28/02/2009 Marzo ¢88.143,60 ¢141.029,64 ¢114.586,62 ¢114.586,62 15/03/2011 31/03/2011 Abril ¢82.267,36 ¢117.524,70 ¢99.896,03 ¢99.896,03 15/04/2011 30/04/2011 Mayo ¢70.514,88 ¢152.782,11 ¢111.648,49 ¢111.648,49 15/05/2011 31/05/2011 Junio ¢70.514,88 ¢176.287,05 ¢123.400,96 ¢123.400,96 15/06/2011 30/06/2011 Julio ¢72.314,88 ¢156.682,11 ¢114.498,49 ¢114.498,49 15/07/2011 31/07/2011 Agosto ¢78.341,12 ¢144.629,64 ¢111.485,38 ¢111.485,38 15/08/2011 31/08/2011 Setiembre ¢78.341,12 ¢144.629,64 ¢111.485,38 ¢111.485,38 15/09/2011 30/09/2011   Por diferencias de aguinaldo, le corresponde un doceavo del total de horas extra percibidas entre diciembre de un año y noviembre del siguiente. La fecha de exigibilidad de cada monto corresponde al veinte de diciembre de cada año. Las diferencias de aguinaldo ascienden a un total de quinientos veinte mil trescientos setenta colones con noventa y cuatro céntimos, conforme los siguientes cálculos: Año Horas extra diurnas Horas extra nocturnas Horas extra totales Diferencia de aguinaldo Fecha de exigibilidad 2009 ¢610.264,25 ¢1.187.829,61 ¢1.798.093,86 ¢149.841,15 20/12/2009 2010 ¢769.981,26 ¢1.450.914,15 ¢2.220.895,41 ¢185.074,61 20/12/2010 2011 ¢750.098,62 ¢1.475.363,61 ¢2.225.462,23 ¢185.455,18 20/12/2011 Total     ¢6.244.451,50 ¢520.370,94     Diferencias por vacaciones: Se establecen los períodos de cincuenta semanas que dan derecho a vacaciones. El total percibido por horas extra en cada período se divide entre la cantidad de semanas para obtener el promedio semanal y el resultado se multiplica por dos para establecer la diferencia por vacaciones. El último período se calculó con base en la proporción de semanas laboradas. La fecha de exigibilidad se fija conforme al numeral 155 del Código de Trabajo (quince semanas después del surgimiento del derecho). En total, por diferencias de vacaciones, se adeudan doscientos cuarenta y nueve mil setecientos setenta y ocho colones con dos céntimos. Período Percibido por horas extra Promedio semanal Diferencias Fecha de exigibilidad 19 de enero 2009 al 3 de enero de 2010 (50 semanas) ¢2.026.636,87 ¢40.532,73 ¢81.065,46 19/04/2010 4 de enero al 19 de diciembre de 2010 (50 semanas) ¢2.123.566,95 ¢42.471,33 ¢84.942,66 04/04/2011 20 de diciembre de 2010 al 30  de setiembre de 2011 (41 semanas) ¢2.094.247,69 ¢51.079,21 ¢83.769,90 17/06/2014 Total     ¢249.778,02                   IV.- DÍAS FERIADOS: La recurrente también objeta que se haya denegado el pago de los días feriados. Recrimina que se le restó valor a la declaración de los testigos ofrecidos. Analizada la prueba testimonial practicada, se colige que algunos deponentes refirieron que la política de la empresa accionada restringía la labor del administrador en días feriados, dado el costo que eso implicaba. Los ofrecidos por el actor manifestaron que este laboró todos los días feriados. El tema se decidió con base en la distribución de la carga probatoria. En efecto, al estimarse que el demandante no adujo que hubiera laborado todos los días feriados, a él le correspondía indicar cuáles días trabajó y aportar la prueba sobre el particular. La recurrente aduce que sí se dijo que la labor fue en todos esos días. Sin embargo, de la lectura de la demanda no puede concluirse en tal sentido. En el hecho quinto, solo se indicó: “Que durante toda la relación laboral, laboré horas extra y días feriados sin embargo no recibí monto alguno como pago por ello…” Ahora bien, de las declaraciones de Ana Cristina Monge Solano y Guiselle Lemaitre Rojas se desprende que cuando asumió el cargo de administrador en el establecimiento de Paso Ancho sí laboró todos los feriados. La Sala no advierte que medie algún motivo para desconfiar de lo manifestado por ambas testigos, aparte de que la defensa no se planteó en los términos referidos por los otros declarantes. Al contestar se argumentó: “…y sus días feriados si fueron cancelados, pues primeramente no siempre los trabajo, por lo tanto no era correspondiente a pagos dobles, y los trabajados eran compensados con un día extra de descanso debidamente pagado…” (sic). En consecuencia, el fallo debe revocarse en cuanto denegó el pago de los feriados a partir del 1° de octubre de 2011 y hasta la fecha de finalización del contrato (17 de junio de 2014). Como la remuneración pagada cubre todos los días del mes, la demandada solo deberá reconocer un adicional sencillo por cada uno de los días feriados de pago obligatorio existentes en ese período, conforme lo regulado en el canon 148 del Código de Trabajo. Los cálculos se muestran en el siguiente cuadro: Día feriado Salario mensual Adicional sencillo a pagar Fecha de exigibilidad 2011 - - - 25 diciembre ¢533.000 ¢17.766,66 31/12/2013 2012 - - - 1 enero ¢543.700 ¢18.123,33 15/01/2012 11 marzo ¢543.700 ¢18.123,33 15/03/2012 Jueves Santo (5 abril) ¢543.700 ¢18.123,33 30/04/2012 Viernes Santo (6 abril) ¢543.700 ¢18.123,33 30/04/2012 1 mayo ¢543.700 ¢18.123,33 15/05/2012 25 julio ¢560.000 ¢18.666,66 31/07/2012 15 agosto ¢560.000 ¢18.666,66 15/08/2012 15 setiembre ¢560.000 ¢18.666,66 15/09/2012 25 diciembre ¢560.000 ¢18.666,66 31/12/2012 2013 - - - 1 enero ¢580.400 ¢19.346,66 15/01/2013 11 marzo ¢580.400 ¢19.346,66 15/03/2013 Jueves Santo (28 marzo) ¢580.400 ¢19.346,66 30/04/2013 Viernes Santo (29 marzo) ¢580.400 ¢19.346,66 30/04/2013 1 mayo ¢580.400 ¢19.346,66 15/05/2013 25 julio ¢597.800 ¢19.926,66 31/07/2013 15 agosto ¢597.800 ¢19.926,66 15/08/2013 15 setiembre ¢597.800 ¢19.926,66 15/09/2013 25 diciembre ¢597.800 ¢19.926,66 31/12/2013 2014 - - - 1 enero ¢615.700 ¢20.523,33 15/01/2014 11 marzo ¢615.700 ¢20.523,33 15/03/2014 Jueves Santo (17 abril) ¢615.700 ¢20.523,33 30/04/2014 Viernes Santo (18 abril) ¢615.700 ¢20.523,33 30/04/2014 1 mayo ¢615.700 ¢20.523,33 15/05/2014 Total   ¢462.106,56                   Por días feriados se adeudan cuatrocientos sesenta y dos mil ciento seis colones con cincuenta y seis céntimos. Además, el actor tiene derecho a las diferencias en aguinaldo por tal concepto. Para obtener lo que le corresponde se suma lo concedido entre diciembre de un año y noviembre del otro. El resultado se divide entre doce para obtener la diferencia, así: Período Total por feriados Diferencia de aguinaldo Fecha de exigibilidad 2011-2012 ¢164.383,29 ¢13.698,60 20/12/2012 2012-2013 ¢175.179,94 ¢14.598,32 20/12/2013 2013-2014 ¢122.616,65 ¢10.211,94 17/06/2014 Total   ¢38.508,86                   El demandante también tiene derecho a diferencias en vacaciones por concepto de días feriados no cancelados. De conformidad con la fecha de inicio del vínculo, el derecho a ese descanso surgía cada 28 de diciembre y se hacía exigible el 11 de abril de cada año. Para obtener las diferencias procedentes, se divide lo percibido por feriados en cada período y se divide entre cincuenta semanas para obtener el promedio semanal. El resultado se multiplica por dos y se obtiene la diferencia adeudada. Lo devengado durante el 2014 se divide entre 24,42 semanas que abarcó ese período (del 28 de diciembre de 2013 a la fecha de terminación del vínculo -17 de junio de 2014) y se multiplica por la proporción correspondiente (0.97 semanas). Los cálculos se exponen en el siguiente cuadro: Año Total devengado por feriados Promedio semanal Diferencia adeudada Fecha de exigibilidad 2011 ¢17,666,66 ¢353,33 ¢706,66 11/04/2012 2012 ¢165.283,31 ¢3305,66 ¢6611,32 11/04/2013 2013 ¢176.439,94 ¢3528,79 ¢7057,58 11/04/2014 2014 ¢102.616,65 ¢4202,15 ¢4076,08 17/06/2014 Total     ¢18.451,64                   V.- CONSIDERACIONES FINALES: De conformidad con lo explicado, el fallo debe ser revocado en cuanto denegó las horas extra laboradas por el demandante del 19 de enero de 2009 al 30 de setiembre de 2011. La accionada deberá pagar dos millones ciento treinta mil trescientos cuarenta y cuatro colones con catorce céntimos por horas extra diurnas y cuatro millones ciento catorce mil ciento siete colones con treinta y siete céntimos por horas extra nocturnas. Por diferencias de aguinaldo y vacaciones derivadas de la jornada extraordinaria deberá honrar las cantidades de quinientos veinte mil trescientos setenta colones con noventa y cuatro céntimos y doscientos cuarenta y nueve mil setecientos setenta y ocho colones con dos céntimos, respectivamente. El fallo también debe revocarse en cuanto denegó el pago de los días feriados habidos entre el 1° de octubre de 2011 y el 17 de junio de 2014. La condena consiste en un pago adicional sencillo que alcanza un total de cuatrocientos sesenta y dos mil ciento seis colones con cincuenta y seis céntimos. Por diferencias de aguinaldo treinta y ocho mil quinientos ocho colones con ochenta y seis céntimos y por diferencias de vacaciones dieciocho mil cuatrocientos cincuenta y un colones con sesenta y cuatro céntimos. En relación con ambos derechos deben desestimarse las excepciones de falta de derecho y pago. Sobre los montos resultantes, la demandada deberá pagar intereses legales, según la tasa prevista en el artículo 1163 del Código Civil, que corresponde a la reconocida por el Banco Nacional de Costa Rica por los certificados de depósito a seis meses plazo, a partir del momento en cada suma fue exigible y hasta su efectivo pago, conforme a las fechas de exigibilidad establecidas anteriormente para cada uno de los derechos concedidos. La demandada deberá indexar el monto de la condena del principal, a partir de la fecha de la exigibilidad del derecho y hasta su efectivo pago, conforme a la variación del Índice de Precios al Consumidor, y el cálculo de los intereses se deberá hacer sobre los montos aún sin indexar. El cálculo de los intereses y de la indexación se realizará en la etapa de ejecución de sentencia, una vez que la parte actora liquide las horas extra de los meses de enero de 2009 (12 diurnas y 18 nocturnas) y febrero de 2010 (24 diurnas y 36 nocturnas), así como las diferencias correspondientes en aguinaldo y vacaciones por tal concepto, con base en los salarios que demuestre haber recibido en esos dos meses, cuyo monto no consta en el expediente. Por la forma como ahora se resuelve, en atención al numeral 560 del Código de Trabajo y los artículos 494, 495 ídem y 221 del Procesal Civil, se debe revocar lo fallado sobre costas. En su lugar, se estima que debe condenarse a la accionada a pagar ambas costas del proceso y las personales procede fijarlas en el veinte por ciento del total de la condena, las cuales se liquidarán en la ejecución. En los demás puntos objeto de recurso, el fallo debe ser confirmado. POR TANTO:               En lo que fue motivo de agravio, se revoca la sentencia recurrida en cuanto denegó las horas extra laboradas del diecinueve de enero de dos mil nueve al treinta de setiembre de dos mil once y los días feriados habidos entre el primero de octubre de dos mil once y el diecisiete de junio de dos mil catorce. En relación con ambos derechos se desestiman las excepciones de falta de derecho y pago. Se condena a la sociedad demandada a pagar al actor dos millones ciento treinta mil trescientos cuarenta y cuatro colones con catorce céntimos por horas extra diurnas y cuatro millones ciento catorce mil ciento siete colones con treinta y siete céntimos por horas extra nocturnas. Por diferencias de aguinaldos, cancelará quinientos veinte mil trescientos setenta colones con noventa y cuatro céntimos; y, de vacaciones, la cantidad de doscientos cuarenta y nueve mil setecientos setenta y ocho colones con dos céntimos. Deberá cancelar doce horas extra diurnas y dieciocho nocturnas correspondientes a enero de dos mil nueve y veinticuatro horas extra diurnas y treinta y seis nocturnas de febrero de dos mil diez, así como las diferencias de vacaciones y aguinaldo que deriven de los montos resultantes, lo cual se calculará en la etapa de ejecución. Por días feriados pagará un total de cuatrocientos sesenta y dos mil ciento seis colones con cincuenta y seis céntimos, así como las diferencias correspondientes en aguinaldo y vacaciones, las cuales ascienden a treinta y ocho mil quinientos ocho colones con ochenta y seis céntimos y dieciocho mil cuatrocientos cincuenta y un colones con sesenta y cuatro céntimos, respectivamente. Sobre las sumas resultantes cancelará intereses, a partir del momento en que cada una resultó exigible y hasta su efectivo pago, con base en la tasa regulada en el artículo mil ciento sesenta y tres del Código Civil, correspondiente a la pagada por el Banco Nacional de Costa Rica por los certificados de depósito a seis meses plazo y según la fecha de exigibilidad determinada para cada uno de los derechos concedidos. La demandada indexará el monto de la condena principal, con base en la variación del Índice de Precios al Consumidor, a partir de las fechas de exigibilidad de cada derecho indicadas en esta sentencia y hasta la efectiva cancelación.  Los intereses se calcularán sobre las cantidades aún sin indexar. Se revoca lo fallado sobre costas. En su lugar, se condena a la accionada a pagar ambas costas del proceso. Las personales se fijan en el veinte por ciento del total de la condena. En los demás puntos objeto de reproche, se confirma la sentencia impugnada.     Orlando Aguirre Gómez     Julia Varela Araya                                                 Luis Porfirio Sánchez Rodríguez         Jorge Enrique Olaso Álvarez                     Héctor Luis Blanco González Res: 2018-001886 RPC   1
Número de sentencia2018-001886
Fecha21 Noviembre 2018
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*140031831178LA*

Corte Suprema de Justicia

SALA SEGUNDA

Exp: 14-003183-1178-LA

Res: 2018-001886

SALA SEGUNDA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las diez horas cinco minutos del veintiuno de noviembre de dos mil dieciocho.

Proceso ordinario establecido ante el Juzgado de Trabajo del Segundo Circuito Judicial de San José (oral-electrónico), por REYNALDO BARAHONA MORA, administrador, contra GRUPO EMPRESARIAL DE SUPERMERCADOS S.A. representada por su apoderado generalísimo Víctor Mesalles Vargas, empresario. Figura como apoderada especial judicial del actor la licenciada Catalina Moya Azucena, abogada, estado civil desconocido. Todos mayores, casados y vecinos de San José, con las excepciones indicadas.

RESULTANDO:

1.- El actor, en escrito de demanda de fecha diecisiete de noviembre de dos mil catorce, promovió la presente acción para que en sentencia se condenara a la demandada al pago de horas extra, días feriados, diferencias en vacaciones, aguinaldo y cesantía, intereses, indexación y ambas costas de la acción.

2.- La parte demandada contestó la acción en memorial de fecha diez de diciembre de dos mil catorce y opuso las excepciones de pago y falta de derecho.

3.- El Juzgado de Trabajo del Segundo Circuito Judicial de San José (oral-electrónico), por sentencia de las catorce horas treinta minutos del diecisiete de junio de dos mil dieciséis, dispuso:Con base en la jurisprudencia de cita y los artículos 58 de la Constitución Política, 135, 136, 139, 143, 148, 152, 494, 495 del Código de Trabajo, 221 del Código Procesal Civil.- SOBRE LAS EXCEPCIONES OPUESTAS: Se rechaza la excepción de pago y se acoge la excepción de falta de derecho sobre todos los extremos de esta demanda. Se declara SIN LUGAR la presente demanda, establecida por REYNALDO BARAHONA MORA, contra GRUPO EMPRESARIAL DE SUPERMERCADOS S.A. COSTAS: Se condena a la parte actora a pagar a la empresa demandada ambas costas de ésta acción, fijándose los honorarios de abogado en la suma prudencial de DOSCIENTOS MIL COLONES” (Sic).

4.- La apoderada especial judicial del actor apeló y el Tribunal de Apelación de Trabajo del Segundo Circuito Judicial de San José, por sentencia de las trece horas veinticinco minutos del treinta y uno de octubre de dos mil diecisiete, resolvió:Se declara, que en la tramitación de este asunto no se advierte omisión alguna, que haya podido causar nulidad o indefensión. Se revoca la sentencia impugnada, ÚNICAMENTE en cuanto a lo que en condenatoria en costas se refiere, para resolver este asunto sin especial condenatoria en costas, en lo demás que fuera objeto del recurso, se confirma la sentencia impugnada”.

5.- La apoderada especial judicial del accionante formuló recurso para ante esta Sala, en escrito de fecha veintitrés de noviembre de dos mil diecisiete, el cual se fundamenta en las razones que se dirán en la parte considerativa.

6.- En los procedimientos se han observado las prescripciones de ley.

Redacta el Magistrado Olaso Álvarez; y,

CONSIDERANDO:

I.- ANTECEDENTES: En el escrito de demanda, el actor afirmó que laboró para la demandada del 19 de enero de 2009 al 17 de junio de 2014. Inicialmente se desempeñó como sub administrador y a partir de mediados del 2011 como administrador. Según lo indicó, cumplía un horario rotativo de seis de la mañana a cuatro de la tarde (pero salía a las siete de la noche), o de dos de la tarde a once de la noche. Señaló que cada cuatro meses intervenía en la realización de un inventario, ocasiones en las que laboraba de dos de la tarde a diez de la mañana del siguiente día. Adujo que durante toda la relación laboral trabajó horas extra y días feriados, sin que le fuera reconocida la remuneración legal correspondiente. Con base en esos hechos reclamó el pago de horas extra, días feriados, diferencias en vacaciones, aguinaldo y cesantía, intereses, indexación y costas (documento incluido el 20/11/2014, a las 12:40:30 horas). La apoderada especial judicial de la sociedad demandada contestó en términos negativos y opuso las excepciones de falta de derecho y pago. Argumentó que el demandante fue un trabajador de confianza sujeto a la jornada del artículo 143 del Código de Trabajo (archivo digital del 05/01/2015, de las 12:08:28 horas). En primera instancia se acogió la tesis de la accionada y se declaró sin lugar la demanda, con las costas a cargo del promovente. Las personales se fijaron en doscientos mil colones (resolución incluida el 17/06/2016, a las 14:36:44 horas). Este último apeló lo resuelto (memorial incorporado el 28/06/2016, a las 15:09:11 horas). El Tribunal revocó lo fallado sobre costas y resolvió sin especial sanción en esos gastos (sentencia cosida el 01/11/2017, a las 11:01:32 horas).

II.- AGRAVIOS: La apoderada especial judicial de la demandante asegura que el Tribunal confundió la responsabilidad e importancia del puesto de cualquier colaborador con las características de un empleado de confianza. Señala que aunque los puestos de administrador y sub administrador son de mayor rango que otros cargos, no por ello se subsumen automáticamente en los supuestos del artículo 143 del Código de Trabajo. En cuanto a la fiscalización superior inmediata, expone que quedó probado la presencia del supervisor de zona al menos una vez por semana, con lo cual era supervisado por este cuando ejercía el cargo de administrador y por el propio administrador cuando se desempeñó como sub administrador. El demandante fue supervisado por el coordinador del área, aunque no diariamente. A este debía reportarle todo lo ocurrido y rendirle cuentas sobre cualquier eventualidad. Cita la declaración del señor Héctor Luis Pasos Castro, quien manifestó que él supervisaba al actor. Este último no ostentaba poderes de dirección y aunque lideraba al personal, no tenía influencia en el negocio, en su giro, en la contratación de bienes, servicios ni personal, como tampoco en el trato con proveedores. Afirma que el demandante no ejerció puesto de confianza alguno, como administrador ni como sub administrador. Sobre el particular, la accionada no aportó ninguna prueba, por lo que el Tribunal incurrió en una equivocada valoración, al concluir que ostentó un cargo de esa naturaleza. Niega que el caso del actor pueda subsumirse en el supuesto de “los agentes comisionistas y empleados similares que no cumplen su cometido en el local del establecimiento”, porque desempeñaba sus labores en el establecimiento, donde tenía que permanecer durante el tiempo del almuerzo. Apunta que tampoco se trató de un trabajador que ejecutara funciones discontinuas o que requirieran su sola presencia, pues en ambos cargos sus labores eran continuas, debía cumplir un horario y una jornada rotativa, sin posibilidad de abandonar su lugar de trabajo, lo que se constató con las declaraciones de Pasos Castro, Guiselle Lamaitre Rojas y Ana Cristina Monge Solano. Alega que tampoco se está en el supuesto legal de “personas que realizan labores que por su indudable naturaleza no están sometidas a jornada de trabajo”. Reitera las condiciones que caracterizaron la prestación del accionante. Manifiesta que la sociedad accionada acude a la figura del trabajador de confianza para evadir las obligaciones que derivan de las jornadas extenuantes impuestas a sus trabajadores. Reitera que el actor no fue un empleado de confianza, en tanto su contratación no se basó en alguna característica personal en particular y no se le otorgaba ningún beneficio especial, por lo que tiene derecho a las horas extra que reclama, las cuales trabajó de manera permanente y no eventual. El trabajador no tenía poder de dirección, no recibía un trato diferenciado ni ventajoso e incluso estaba sujeto a la revisión de sus pertenencias al momento de retirarse del lugar de trabajo. Transcribe parte de la sentencia de esta Sala número 503-2010, relativa a los empleados de confianza, para hacer ver que el actor no ocupó puestos de alto nivel y nunca intervino en tareas y decisiones de orden empresarial, para lo cual se requiere un poder de mando que nunca ostentó. Expone que a pesar del nombre del puesto, este consiste en un cargo regular, sin ningún beneficio particular. La circunstancia de que a la vez ejerciera funciones de supervisión y control no necesariamente lo convierte en trabajador de confianza. Al respecto, cita el fallo de esta Sala 57-1989 y reitera que su representado nunca ocupó un cargo de alto nivel. Agrega que de la prueba testimonial se extrae que el accionante no podía ejercer el poder disciplinario de manera autónoma sino en coordinación con el Departamento de Recursos Humanos. Apunta que de considerarse que sí fue empleado de confianza, debe cuestionarse entonces por qué razón no disfrutaba los beneficios propios de ese tipo de cargos (salario acorde, horario flexible, una hora completa para almorzar, entre otros). Considera que el Tribunal incurrió en error al concluir que el demandante ejerció un cargo de confianza, en tanto estuvo sujeto a supervisión, al cumplimiento de un horario, contaba con poco tiempo para consumir sus alimentos y durante ese período no podía abandonar las instalaciones, estaba sujeto a controles de seguridad, no tenía poder de decisión ni control alguno en la dirección de la empresa, no tenía injerencia en las decisiones corporativas o en aquellas que afectan el giro comercial de la accionada, no ocupó ningún puesto gerencial, directivo o de representación. En relación con el trabajo en días feriados, reprocha que se haya conferido validez a la testimonial de la accionada y no a los testimonios ofrecidos por la parte actora, con lo cual se violentó la regla del in dubio pro operario. Añade que en la demanda sí se indicó que el accionante laboró todos los feriados. Insiste en que la accionada solapa en la figura del empleado de confianza la labor de sus trabajadores a fin de evadir el costo que representa el pago del tiempo extraordinario, lo que queda evidenciado con las constantes demandas incoadas en contra de la empresa. Reitera que el administrador ni el sub administrador desempeñan un puesto de confianza. Transcribe parte de la sentencia de esta Sala 360-2016, relativa a un caso de un sub administrador de supermercado, así como parte del fallo número 158-2015. Afirma que el Tribunal hizo especial énfasis en las actividades del actor, entre las cuales destaca la presentación de informes. Acusa la violación de la regla del in dubio pro operario. Manifiesta que la participación del promovente en los inventarios era obligatoria y que la accionada no demostró la concesión de alguna bonificación o de días libre extra, en compensación por esa labor; que de la prueba testimonial se desprende que su representado sí laboró todos los días feriados, sin que esta labor le fuera debidamente cancelada y que la accionada no desvirtuó ese hecho, correspondiéndole a ella la carga de la prueba sobre el particular. Asegura que las pruebas se valoraron incorrectamente y que el Tribunal incurrió en error de hecho. Solicita que se revoque el fallo y se condene a la sociedad demandada a pagar, a su representado, horas extra, días feriados, diferencias en vacaciones, aguinaldo y cesantía, junto con los intereses, la indexación y las costas (memorial cosido el 24/11/2017, a las 09:43:35 horas).

III.- HORAS EXTRA: El planteamiento de la recurrente exige determinar si el actor fue un empleado de confianza, sometido al límite máximo de doce horas diarias de trabajo, conforme al numeral 143 citado. En la sentencia de esta Sala número 503, de las 9:30 horas del 7 de abril de 2010, se abordó el tema de los trabajadores de confianza, en los siguientes términos: “En el artículo transcrito no se establece la definición jurídica del trabajador de confianza. Tampoco en otras normas de carácter laboral se concreta qué debe entenderse por este tipo de trabajadores. Doctrinariamente se exponen distintas ideas en relación con esta concreta clasificación y se ha indicado que '...son empleados de confianza los que por la responsabilidad que tienen, las delicadas tareas que desempeñan o la honradez que para sus funciones se exige, cuenta con fe y apoyo especiales por parte del empresario o dirección de la empresa... Los empleados de confianza son trabajadores y su relación de trabajo es laboral, con esa peculiaridad en cuanto a su término: que sin aquella confianza o fe en ellos puesta por el patrono, el vínculo contractual no puede subsistir... Los de confianza difieren de los altos empleados, porque ocupan puestos menos elevados y ejercen pocas atribuciones de dirección; y de los empleados particulares, por no desempeñar éstos tareas donde la lealtad y honradez personal sean tan imprescindibles o puedan causar tales perjuicios'. (La negrita no consta en el original). (Cabanellas de Torres, Guillermo. Compendio de Derecho Laboral, Tomo I, Buenos Aires, Editorial Heliasta, S.R.L., tercera edición, 1992, pp. 433-434). De conformidad con lo expuesto, el carácter de confianza puede ser atribuido ante las responsabilidades depositadas en el trabajador, por el tipo de tareas que desempeña; o bien, por exigirse un grado mayor de honradez o de lealtad, con absoluta reserva o confidencialidad, en el ejercicio de sus funciones. Se habla también de personal de confianza, respecto de aquellos trabajadores que realizan labores de dirección o de supervisión o porque están vinculados con los trabajos personales que realiza el empleador en la empresa o en una institución. En ese sentido, en la sentencia de esta Sala, n.° 108, de las 9:20 horas del 10 de julio de 1991, se explicó: 'Nuestra ley y la jurisprudencia, no definen ese término, y la única referencia se hace en el artículo 143 citado, con una enumeración abierta. Por este motivo, necesariamente nos remitimos a la fuente originaria del concepto, que es la Legislación Mexicana, cuya exposición de motivos, citada por el tratadista Mario de la Cueva en ´El Nuevo Derecho Mexicano del Trabajo' (Editorial Porrúa S.A., Tomo I, XII edición, México 1990, p. 158), dice: 'los trabajadores de confianza son aquellos cuya actividad se relacione en forma inmediata y directa con la vida misma de las empresas, con sus intereses, con la realización de sus fines y con su dirección administración y vigilancia generales'. Según el autor mencionado: 'El precepto comprende dos situaciones: la primera está constituida por las funciones que se relacionan inmediata y directamente con la vida misma de las empresas, funciones de dirección, inspección, vigilancia y fiscalización en tanto la segunda se refiere a los trabajos personales del patrono dentro de la empresa.' Del texto transcrito se concluye que, para poder calificar a un empleado como de confianza, es necesario analizar sus funciones y determinar si tiene -entre otros- poderes de mando, de dirección y de fiscalización, o si ocupa un puesto en el que no siendo necesarios esos poderes sus labores son de confianza, referidas al trabajo del patrono dentro de la empresa (ejemplo: Asistente Personal del Presidente), o es un representante patronal.' (La negrita no está en el original). En similar sentido, en el voto n.° 313, de las 15:00 horas del 7 de octubre de 1999, se señaló: 'Pero existen cargos que para ser ocupados, requieren de una confianza que podríamos denominar calificada y sólo los llegan a desempeñar, quienes son acreedores de esa confianza, diferente a la objetiva - necesaria para que haya armonía en la relación laboral o de servicio existente con el común de los empleados- Si hablamos de 'empleado de confianza', nos referimos -en el sector privado- al servidor cuyas funciones afectan los intereses fundamentales de la empresa y que por ende, desempeña, por lo general, labores de alto nivel. (Sobre el mismo tema, puede consultarse el fallo número 64, de las 10:00 horas, del 26 de enero de este año –2001).' De lo anterior, se desprende que son varios factores los que pueden orientar a quien juzga para determinar en un caso concreto si se trata o no de un trabajador de confianza; especialmente, la naturaleza de las funciones que realiza en atención a los intereses de la empresa, o bien, alguna característica esencial determinada subjetivamente”. (Algunas negritas fueron agregadas, otras constan en el original). En el caso concreto, lleva razón la recurrente en cuanto afirma que el demandante no tenía ninguna injerencia en la elaboración de las políticas de dirección de la empresa, su posibilidad de acción al respecto era nula y su actividad no resultaba influyente en la dirección de la sociedad demandada. No obstante, de conformidad con lo transcrito, no son esos los únicos parámetros para determinar la naturaleza del empleado de confianza. Como se vio, es necesario analizar las funciones que realiza, la responsabilidad que su puesto demanda, si ejecuta labores de dirección, de mando o de supervisión, aunque estos últimos elementos, por sí mismos, no han sido determinantes, pues se ha conferido la condición de confianza aun cuando la persona haya estado sujeto a una jefatura; pero es más común que se haya negado esa condición cuando existe una jefatura directa e inmediata (sentencias 760, de las 10:20 horas del 20 de diciembre de 2001; 276, de las 14:55 horas del 30 de marzo; 933, de las 10:35 horas del 16 de noviembre, ambas de 2011; y 557, de las 10:35 horas del 29 de mayo de 2013). El ejercicio de poderes de supervisión tampoco ha sido determinante, pues ciertos trabajadores con ese poder no han sido concebidos como de confianza (en ese sentido véanse las sentencias 353, de las 10:15 horas del 18 de abril de 2012 y 557, de las 10:35 horas del 29 de mayo de 2013). Tampoco la existencia de ciertas atribuciones de mando y libertad en el desempeño de las labores han sido motivos que impongan aquella naturaleza (sentencias números 108, de las 9:20 horas del 10 de julio de 1991; 195, de las 9:40 horas del 21 de agosto de 1992; 41, de las 9:30 horas del 25 de enero de 1995; 760, de las 10:20 horas del 20 de diciembre de 2001 y 107, de las 9:35 horas del 23 de febrero de 2007). En el caso bajo análisis, la Sala observa que el actor ocupó dos puestos distintos: inicialmente como sub administrador y a partir del 1° de octubre de 2011 como administrador de uno de los supermercados de la sociedad accionada. Las características de su prestación coinciden con las ejecutadas por otras personas en puestos similares, en casos ya analizados por este órgano jurisdiccional, sin que se observen circunstancias que hagan posible apartarse del criterio que se ha sostenido en esos antecedentes. En los asuntos analizados, la Sala ha concluido que el cargo de administrador sí corresponde a uno de confianza, no así el de sub administrador. El cúmulo de funciones desempeñadas por el demandante como administrador y sus responsabilidades lo enmarcan en el concepto de empleado de confianza regulado en el artículo 143 citado. Aunque ese puesto es de jerarquía intermedia en la organización de la sociedad demandada y a pesar de que él no tenía influencia en la toma de decisiones de la compañía como tal, su actividad sí resultaba de gran importancia en la actividad comercial principal de la empresa. En efecto, su cargo de Administrador de Punto de Venta le confería la máxima responsabilidad y jerarquía directa e inmediata en el supermercado asignado. El objetivo general de su puesto le exigía “planificar, coordinar y supervisar las actividades propias del negocio que administra. Ejerce supervisión sobre el personal a su cargo para el logro de los objetivos de su función. Es responsable por los ingresos y egresos así como de la adecuada marcha del negocio”. De conformidad con la documental aportada por la accionada, sus funciones estaban debidamente definidas y comprendían actividades de planificación (del presupuesto, de actividades especiales, necesidades, cumplimiento de presupuesto, de los gastos, de las tomas físicas), presentación de informes (de ventas, gastos, enfoque, actividades especiales, trabajos semanales y mensuales, sobre cambios o recomendaciones en la estructura del personal, la infraestructura, de tareas pendientes para el mantenimiento, de las salidas del personal, despidos, de las mermas, gastos, justificaciones y ahorros, crecimientos y decrecimientos con sus justificaciones, resultados, competitividad y visitas a la competencia), de supervisión (de la labor de las administraciones de secos y frescos, de los informes de ventas, mermas y gastos de cada área, el cumplimiento de los parámetros de control interno, semáforo y Peri-seis, el desempeño del personal, el cumplimiento de los programas de capacitación, el funcionamiento normal de cada departamento, de los equipos de frío, planta eléctrica, paralelas y compresores, la aplicación diaria de las confirmaciones, el orden, el correcto manejo de la tesorería, el registro de cierre de ventas y servicios, el registro de los ingresos por espacio y el ambiente laboral), de análisis (de ventas, gastos y mermas, crecimientos y decrecimientos, racionales, resultados de merma, días inventario, del informe de enfoque mensual, planilla y pago mensual, horas extra, horas doble, de los estados financieros mensuales, de las cuentas de ingresos y egresos por ciclos contables), operativas (revisión en la apertura y cierre del negocio, revisión constante de los departamentos, recorridos con las jefaturas de cada departamento, controles cruzados a proveedores clave, hacer ver las oportunidades de mejora, arqueo semanal a la tesorería, dar soporte al control de cajas, reuniones semanales sobre mermas, revisión de casilleros, reuniones con las administraciones de cada área, verificar el cumplimiento de tareas y proyectos, reunión semanal con jefatura de Gestión Preventiva, confección de horarios, atención de necesidades, consultas o quejas de la clientela) y de servicio (impartir capacitaciones, liderar el procedimiento de crecimiento laboral, reuniones mensuales para verificar el cumplimiento de logros y metas, así como para hacer reconocimientos al personal, atender dudas y consultas de las personas trabajadoras). De esa prueba y de la testimonial evacuada se colige que, en esencia, era el trabajador principal en el supermercado, porque todo el personal, incluyendo sub administradores y jefaturas, estaba bajo su autoridad. Las circunstancias indicadas por la recurrente, de que existieran jefaturas por encima del actor no es motivo suficiente para excluir la naturaleza de confianza al puesto que ocupó. De la prueba se extrae que existía un coordinador, con jerarquía sobre el accionante. A este empleado le competía el control de varios supermercados, de forma tal que debía vigilar el buen funcionamiento de cada uno de ellos. La fiscalización ejercida no era inmediata, porque el coordinador no permanecía en el supermercado. Sus funciones constituían un control normal en la estructura de la empresa. El hecho de que el demandante no pudiera disponer libremente de su tiempo y que no pudiera retirarse durante la hora del almuerzo no necesariamente lo excluye como trabajador de confianza, pues aunque hay empleados de confianza que pueden disponer con libertad de su horario de trabajo hay otros que no, los cuales están sujetos necesariamente al cumplimiento de un horario definido por el empleador. En atención a los concretos reproches planteados en esta última instancia, debe agregarse que la obligación del accionante de mostrar sus pertenencias al encargado de la gestión preventiva cuando concluía sus labores y se retiraba del establecimiento no es una circunstancia que suprima la naturaleza dicha. Tampoco que no recibiera beneficios especiales. En lo fundamental, lo que cuenta es la responsabilidad que se le atribuyó en el manejo del supermercado, confiriéndole la máxima autoridad, sin perjuicio de la supervisión que podía ejercerse sobre él. En ese tanto, como administrador sí ostentaba un puesto de confianza, excluido del límite de las jornadas de trabajo y sujeto al máximo de doce horas regulado en el canon 143 del Código de Trabajo. Su horario normal era de seis de la mañana a cuatro de la tarde (10 horas) y de dos de la tarde a once de la noche (9 horas), razón por la cual no excedió el máximo al que estaba sujeto. Como se indicó, en los antecedentes de esta Sala, los administradores o gerentes de supermercados con características iguales a las del actor han sido enmarcados como puestos de confianza. En un caso reciente, se advirtió cuanto sigue: “En el presente asunto, no ha sido motivo de controversia que el accionante se desempeñó como gerente de tienda de Maxi Palí Guápiles. De tal forma, quedó demostrado también que sus funciones eran las atinentes a un puesto de esa naturaleza, tales como las siguientes: tenía a cargo jefaturas, así como a dos subgerentes y a personal operativo; contaba con cierta injerencia en la contratación y despido de personal (…); daba órdenes (…); supervisaba; realizaba control de tesorería y área de cajas, entre ellos: arqueos, así como revisión de faltantes, horarios, merma y utilidades (…). Según los agravios expuestos en el recurso ante esta tercera instancia, lo primordial es determinar si de acuerdo con las funciones que el actor desempeñaba como gerente de tienda estaba sujeto a una jornada ordinaria de ocho horas o lo cubría la jornada de doce horas que establece el numeral 143 del Código de Trabajo, ya que en cuanto al horario y el exceso de horas que superaran esa jornada no ha mediado controversia. El numeral referido establece: […] La norma anterior expone distintos supuestos, ya sea por la naturaleza del puesto o en razón de una situación concreta, de manera que un trabajador podría estar en una u otro supuesto o incluso en varios. Si bien la Sala ha resuelto asuntos similares con respecto a otros trabajadores de la empleadora que también han reclamado tiempo extraordinario y se ha dicho que sí tienen derecho al pago de horas extra, ello es porque –a diferencia del actor- no estaban sujetos a la jornada especial que establece el artículo 143 del Código de Trabajo, por lo que deben tomarse en cuenta las características propias del presente asunto. Como se dijo, el accionante se desempeñó en el puesto de gerente de tienda por lo que era el encargado principal del establecimiento, de ahí que sus funciones deban valorarse especialmente para determinar si estaba sujeto a supervisión inmediata y, por ende, si tenía derecho al pago de jornada extraordinaria por superar las ocho horas de la ordinaria. En autos se determinó que a su cargo estaban otras personas como los asistentes o subgerentes. Incluso, el mismo actor reconoció que supervisaba a otros empleados y que era la persona de mayor jerarquía en el establecimiento comercial, salvo cuando estaba el gerente distrital. Esta Sala estima que si bien existía un supervisor distrital que era de mayor jerarquía que el accionante, este no siempre se encontraba presente en el centro de trabajo por lo que no se puede concluir, en este caso concreto, que ejerciera una supervisión inmediata respecto al demandante. Nótese que los testigos manifestaron que el gerente distrital tenía varios negocios bajo su responsabilidad (de veinte a treinta supermercados…), por lo que es razonable concluir sobre la imposibilidad material, según las reglas de la lógica y la razonabilidad, que pudiera estar durante toda una jornada diaria o todos los días de la semana en el mismo supermercado. Además, se desprende que la supervisión que se realizaba era más que todo en el sentido de analizar el cumplimiento de las políticas de la compañía, de ahí que a fin de mes se le enviaba los resultados sobre ventas y control de activos y una vez al mes se realizaban reuniones de gerencia. El testigo…, quien fue gerente distrital, dijo que el de Guápiles era el supermercado que visitaba más por ser su lugar de residencia, pero especificó que sus visitas eran cada dos o tres días y aclaró que podía pasar hasta un periodo de quince días sin visitarlo. La deponente… narró que los gerentes debían dar cuenta de la parte financiera en reuniones posteriores y que la visita del gerente distrital podía ser cuando este pudiera o quisiera, mínimo una vez al mes, ya que se le daba prioridad a supermercados con más problemas. En razón de lo expuesto, esta Sala considera que se debe mantener lo resuelto en el sentido de que el actor no estaba sujeto a la jornada ordinaria, sino a la especial del numeral 143 del Código de Trabajo”. (Sentencia 80, de las 10:10 horas del 25 de enero de 2017. En igual sentido se puede consultar el voto 275, de las 9:15 horas del 21 de marzo de 2014). También se dijo que esta Sala ha diferenciado los cargos de administrador y de sub administrador. En este último supuesto sí ha considerado que no se trata de un trabajador de confianza, en tanto las funciones no son iguales a las del administrador propiamente, sino que lo suple en sus ausencias y no es la cabeza del negocio. Este tipo de trabajador sí cuenta con una jefatura inmediata, precisamente el administrador. El objetivo general de este puesto, en el caso concreto, es el de “ejecutar y brindar apoyo al Administrador de Supermercado en cuanto a la administración de personal, surtido, orden, aseo, rotación de todos los artículos que se exhiben cada uno de sus departamentos. Velar por los resultados, utilidades de sus Departamentos” (sic). Si bien en la descripción de sus funciones se incluyen semejantes tareas de planificación, presentación de informes, supervisión, análisis, operativas y de servicio, lo cierto es que la responsabilidad plena es del administrador, a quien el sub administrador está sujeto y debe responder por su actividad, circunstancia que la Sala ha valorado para excluirlo como trabajador de confianza. En ese sentido, en la sentencia 77, de las 9:35 horas del 23 de enero de 2015, se indicó: “En el caso bajo análisis no media discusión sobre el tipo de labores ejecutadas por el demandante. Está claro que se desempeñaba como subadministrador de tienda en los supermercados… Entre sus labores estaban las de abrir o cerrar el local comercial, activar o desactivar las alarmas, asumir algunas de las funciones del administrador cuando este se ausentaba, entre las que se incluían las de llamar la atención a alguno de los demás trabajadores, analizar y controlar el presupuesto y atender las quejas o sugerencias de los clientes; entregaba el dinero a los cajeros, recibía en su correo políticas confidenciales que debía aplicar en el supermercado, atendía proveedores, revisaba las compras, las ventas, los estantes; participaba en la realización de inventarios, decidía el momento en que tomaba sus descansos; velaba por la aplicación de las políticas de aprobación de tiempo extraordinario; hacía depósitos, custodiaba valores, mantenía el orden en la bodega, atendía a gerentes, podía asistir a reuniones en ausencia del administrador, comunicaba las políticas al personal, entre otras similares. Lo que se discute es si a la luz de sus funciones puede ser calificado como un trabajador de confianza, a los efectos de su exclusión del límite ordinario de la jornada de trabajo diurna de ocho horas y la aplicación de la jornada hasta de doce horas que contempla el canon 143 del Código de Trabajo… Establecido lo anterior, en el caso bajo análisis, se tiene excluida una relación de naturaleza personal estrecha entre la sociedad empleadora (sus accionistas) y el trabajador. Al caso solo le resultan aplicables las características objetivas que harían posible considerar la relación como de confianza. No obstante, tal y como lo concluyeron las y los juzgadores de las instancias precedentes, la sala estima que no se está en los supuestos regulados en el canon 143 del Código de Trabajo. En primer lugar, el accionante asumía las funciones de administrador de manera excepcional, solo en ausencia de este último, quien era su jefe inmediato y de todo el personal del supermercado. Sus labores, aunque de importancia, eran de carácter operativo y él no tenía influencia alguna en la elaboración de las políticas de dirección de la empresa, sino únicamente el encargado de comunicarlas y velar, en la medida de sus atribuciones, por su cumplimiento. Estaba sujeto no solo al administrador, sino también a los supervisores y al cuerpo gerencial, de modo que su posibilidad de acción en cuanto a la dirección de la compañía era nula. De la prueba no puede inferirse, de forma alguna, que su actividad resultara influyente en la dirección de la sociedad demandada o de la tienda donde laboraba, ni en la adopción de las políticas a seguir, pues únicamente debía velar porque se cumplieran las políticas y directrices de gestión elaboradas por otras personas trabajadoras de mayor jerarquía. En consecuencia, la sala advierte que no se ha incurrido en los yerros de valoración acusados en el recurso formulado por la parte demandada y tampoco en una indebida aplicación del numeral 143 relacionado. El promovente era un simple trabajador de rango intermedio, a quien le correspondía velar por el cumplimiento de las reglas que el personal del nivel de manejo de la compañía establecía para el ejercicio de la actividad comercial de la empresa”. (En igual sentido pueden consultarse las sentencias 158, de las 10:45 horas del 11 de febrero de 2015 y 369, de las 9:50 horas del 15 de abril de 2016). De conformidad con lo anterior, se estima que el fallo debe ser revocado en cuanto denegó las horas extra laboradas por el accionante como sub administrador durante el período comprendido entre el 19 de enero de 2009 y el 30 de setiembre de 2011. En relación con esta pretensión deben desestimarse las excepciones de falta de derecho y pago, con lo cual debe condenarse a la accionada a pagar dos horas extra diarias en los días en que laboró de seis de la mañana a cuatro de la tarde y tres horas extra diarias en aquellos que lo hizo de las dos de la tarde a once de la noche. En el expediente no consta la prueba de los días en que el demandante laboró en cada turno. Por consiguiente, la cuantificación respectiva se ha de realizar partiendo de un rol alterno semanal. Aunque en la demanda se hace ver que las labores que iniciaban a las seis de la mañana se extendían hasta las siete de la noche, sobre el particular no hay prueba suficiente y el horario que se tuvo por acreditado fue hasta las cuatro de la tarde. En cuanto a las horas extra pretendidas en los días en que se llevaban a cabo los inventarios, en los cuales el demandante adujo que laboraba de dos de la tarde de un día a diez de la mañana del siguiente, se concluye que estas no pueden ser otorgadas. Los inventarios se realizaban ocasionalmente y en ese tanto la carga de la prueba recaía sobre la parte actora. Aunque la testimonial dio cuenta de la práctica de esa tarea, dicha prueba no permite concluir con precisión cuántos inventarios se realizaron, en cuántos participó el accionante y menos la cantidad de horas que laboró en concreto en cada uno de ellos. La falta de precisión impide, entonces, conceder estas horas extra. Como se apuntó, el cálculo de las horas extra comprende el período que va del 19 de enero de 2009 al 30 de setiembre de 2011. Se conceden doce horas extra diurnas en una semana y dieciocho horas extra nocturnas en la siguiente. El valor de la hora extra diurna se obtiene dividiendo el salario mensual reportado entre treinta días y el resultado entre ocho horas, el cual se multiplica por uno coma cinco. El de la extraordinaria nocturna dividiendo el salario mensual entre treinta y este a su vez entre seis horas. El resultado se multiplica por uno coma cinco. No constan los salarios de enero de 2009 y febrero de 2010, razón por la cual el cálculo de las horas de esos meses se postergan para la ejecución del fallo. Del total de horas extra calculadas se rebajarán las correspondientes a los días feriados, cuando estos correspondan con días laborables. Explicado lo anterior, se realizan los cálculos que corresponden:

Horas extra diurnas

Mes

Salario

Valor hora extra diurna

Cantidad de horas

A pagar

2009

Enero

No consta

-

12

-

Febrero

¢455.800

¢2848,74

24

¢68.369,76

Marzo

¢455.800

¢2848,74

28

¢79.764,72

Abril

¢318.000

¢1987,50

28

¢55.650

Mayo

¢318.000

¢1987,50

26

¢51.675

Junio

¢318.000

¢1987,50

24

¢47.700

Julio

¢324.400

¢2027,49

22

¢44.604,78

Agosto

¢420.000

¢2625,00

26

¢68.250

Setiembre

¢420.000

¢2625,00

26

¢68.250

Octubre

¢420.000

¢2625,00

24

¢63.000

Noviembre

¢420.000

¢2625,00

24

¢63.000

Diciembre

¢420.000

¢2625,00

22

¢57.750

Total

¢668.014,26

2010

Enero

¢265.860

¢1661,62

24

¢39.878,88

Febrero

No consta

-

24

-

Marzo

¢605.570

¢3784,80

30

¢113.544

Abril

¢443.100

¢2769,37

24

¢66.464,88

Mayo

¢443.100

¢2769,37

24

¢66.464,88

Junio

¢443.100

¢2769,37

24

¢66.464,88

Julio

¢456.400

¢2852,49

24

¢68.459,76

Agosto

¢456.400

¢2852,49

24

¢68.459,76

Setiembre

¢456.400

¢2852,49

28

¢79.869,72

Octubre

¢456.400

¢2852,49

26

¢74.164,74

Noviembre

¢456.400

¢2852,49

24

¢68.459,76

Diciembre

¢456.400

¢2852,49

22

¢62.754,78

Total

¢774.986,04

2011

Enero

¢470.100

¢2938,12

26

¢76.391,12

Febrero

¢470.100

¢2938,12

24

¢70.514,88

Marzo

¢470.100

¢2938,12

30

¢88.143,60

Abril

¢470.100

¢2938,12

28

¢82.267,36

Mayo

¢470.100

¢2938,12

24

¢70.514,88

Junio

¢470.100

¢2938,12

24

¢70.514,88

Julio

¢482.100

¢3013,12

24

¢72.314,88

Agosto

¢482.100

¢3013,12

26

¢78.341,12

Setiembre

¢482.100

¢3013,12

26

¢78.341,12

Total

¢687.343,84

Total general

¢2.130.344,14

Horas extra nocturnas

Mes

Salario

Valor hora extra nocturna

Cantidad de horas

A pagar

2009

Enero

No consta

-

18

-

Febrero

¢455.800

¢3798,33

36

¢136.739,88

Marzo

¢455.800

¢3798,33

36

¢136.739,88

Abril

¢318.000

¢2650

27

¢71.500

Mayo

¢318.000

¢2650

36

¢95.400

Junio

¢318.000

¢2650

42

¢111.300

Julio

¢324.400

¢2703,33

45

¢121.649,85

Agosto

¢420.000

¢3500

36

¢126.000

Setiembre

¢420.000

¢3500

36

¢126.000

Octubre

¢420.000

¢3500

36

¢126.000

Noviembre

¢420.000

¢3500

39

¢136.500

Diciembre

¢420.000

¢3500

45

¢157.500

Total

¢1.345.329,61

2010

Enero

¢265.860

¢2215,50

39

¢86.404,50

Febrero

No consta

-

36

-

Marzo

¢605.570

¢5046,40

36

¢181.670,40

Abril

¢443.100

¢3692,49

36

¢132.929,64

Mayo

¢443.100

¢3692,49

39

¢144.007,11

Junio

¢443.100

¢3692,49

42

¢155.084,58

Julio

¢456.400

¢3803,32

45

¢171.149,40

Agosto

¢456.400

¢3803,32

36

¢136.919,52

Setiembre

¢456.400

¢3803,32

36

¢136.919,52

Octubre

¢456.400

¢3803,32

36

¢136.919,52

Noviembre

¢456.400

¢3803,32

45

¢171.149,40

Diciembre

¢456.400

¢3803,32

42

¢159.739,44

Total

¢1.453.153,59

2011

Enero

¢470.100

¢3917,49

36

¢141.029,64

Febrero

¢470.100

¢3917,49

36

¢141.029,64

Marzo

¢470.100

¢3917,49

36

¢141.029,64

Abril

¢470.100

¢3917,49

30

¢117.524,70

Mayo

¢470.100

¢3917,49

39

¢152.782,11

Junio

¢470.100

¢3917,49

45

¢176.287,05

Julio

¢482.100

¢4017,49

39

¢156.682,11

Agosto

¢482.100

¢4017,49

36

¢144.629,64

Setiembre

¢482.100

¢4017,49

36

¢144.629,64

Total

¢1.315.624,17

Total general

¢4.114.107,37

De conformidad con lo expuesto, el accionante tiene derecho a dos millones ciento treinta mil trescientos cuarenta y cuatro colones con catorce céntimos por horas extra diurnas y cuatro millones ciento catorce mil ciento siete colones con treinta y siete céntimos por horas extra nocturnas. En la etapa de ejecución podrá determinarse el valor de las horas extra de enero de 2009 y de febrero de 2010, una vez que se constate el salario percibido durante esos meses. Los intereses sobre las horas extra se deberán cancelar conforme a la fecha de su exigibilidad. Como el pago era quincenal, el monto mensual se divide entre dos, según se expone:

Mes

Horas extra diurnas

Horas extra nocturnas

Total por quincena

Fecha de exigibilidad

2009

Enero

-

-

-

-

Febrero

¢68.369,76

¢136.739,88

¢102.554,82

¢102.554,82

15/02/2009

28/02/2009

Marzo

¢79.764,72

¢136.739,88

¢108.504,60

¢108.504,60

15/03/2009

31/03/2009

Abril

¢55.650

¢71.500

¢63.575

¢63.575

15/04/2009

30/04/2009

Mayo

¢51.675

¢95.400

¢73.537,5

¢73.537,5

15/05/2009

31/05/2009

Junio

¢47.700

¢111.300

¢79.500

¢79.500

15/06/2009

30/06/2009

Julio

¢44.604,78

¢121.649,85

¢83.127,31

¢83.127,31

15/07/2009

31/07/2009

Agosto

¢68.250

¢126.000

¢97.125

¢97.125

15/08/2009

31/08/2009

Setiembre

¢68.250

¢126.000

¢97.125

¢97.125

15/09/2009

30/09/2009

Octubre

¢63.000

¢126.000

¢97.125

¢97.125

15/10/2009

31/10/2009

Noviembre

¢63.000

¢136.500

¢99.750

¢99.750

15/11/2009

30/11/2009

Diciembre

¢57.750

¢157.500

¢107.625

¢107.625

15/12/2009

31/12/2009

2010

Enero

¢39.878,88

¢86.404,50

¢63.141,69

¢63.141,69

15/01/2010

31/01/2010

Febrero

-

-

-

-

Marzo

¢113.544

¢181.670,40

¢147.607,20

¢147.607,20

15/03/2010

31/03/2010

Abril

¢66.464,88

¢132.929,64

¢99.697,26

¢99.697,26

15/04/2010

30/04/2010

Mayo

¢66.464,88

¢144.007,11

¢105.236

¢105.236

15/05/2010

31/05/2010

Junio

¢66.464,88

¢155.084,58

¢110.774,73

¢110.774,73

15/06/2010

30/06/2010

Julio

¢68.459,76

¢171.149,40

¢119.804,58

¢119.804,58

15/07/2010

31/07/2010

Agosto

¢68.459,76

¢136.919,52

¢102.689,64

¢102.689,64

15/08/2010

31/08/2010

Setiembre

¢79.869,72

¢136.919,52

¢108.394,62

¢108.394,62

15/09/2010

30/09/2010

Octubre

¢74.164,74

¢136.919,52

¢105.542,13

¢105.542,13

15/10/2010

31/10/2019

Noviembre

¢68.459,76

¢171.149,40

¢119.804,58

¢119.804,58

15/11/2010

30/11/2010

Diciembre

¢62.754,78

¢159.739,44

¢111.247,11

¢111.247,11

15/12/2010

31/12/2010

2011

Enero

¢76.391,12

¢141.029,64

¢108.710,38

¢108.710,38

15/01/2011

31/01/2011

Febrero

¢70.514,88

¢141.029,64

¢105.772,26

¢105.772,26

15/02/2009

28/02/2009

Marzo

¢88.143,60

¢141.029,64

¢114.586,62

¢114.586,62

15/03/2011

31/03/2011

Abril

¢82.267,36

¢117.524,70

¢99.896,03

¢99.896,03

15/04/2011

30/04/2011

Mayo

¢70.514,88

¢152.782,11

¢111.648,49

¢111.648,49

15/05/2011

31/05/2011

Junio

¢70.514,88

¢176.287,05

¢123.400,96

¢123.400,96

15/06/2011

30/06/2011

Julio

¢72.314,88

¢156.682,11

¢114.498,49

¢114.498,49

15/07/2011

31/07/2011

Agosto

¢78.341,12

¢144.629,64

¢111.485,38

¢111.485,38

15/08/2011

31/08/2011

Setiembre

¢78.341,12

¢144.629,64

¢111.485,38

¢111.485,38

15/09/2011

30/09/2011

Por diferencias de aguinaldo, le corresponde un doceavo del total de horas extra percibidas entre diciembre de un año y noviembre del siguiente. La fecha de exigibilidad de cada monto corresponde al veinte de diciembre de cada año. Las diferencias de aguinaldo ascienden a un total de quinientos veinte mil trescientos setenta colones con noventa y cuatro céntimos, conforme los siguientes cálculos:

Año

Horas extra diurnas

Horas extra nocturnas

Horas extra totales

Diferencia de aguinaldo

Fecha de exigibilidad

2009

¢610.264,25

¢1.187.829,61

¢1.798.093,86

¢149.841,15

20/12/2009

2010

¢769.981,26

¢1.450.914,15

¢2.220.895,41

¢185.074,61

20/12/2010

2011

¢750.098,62

¢1.475.363,61

¢2.225.462,23

¢185.455,18

20/12/2011

Total

¢6.244.451,50

¢520.370,94

Diferencias por vacaciones: Se establecen los períodos de cincuenta semanas que dan derecho a vacaciones. El total percibido por horas extra en cada período se divide entre la cantidad de semanas para obtener el promedio semanal y el resultado se multiplica por dos para establecer la diferencia por vacaciones. El último período se calculó con base en la proporción de semanas laboradas. La fecha de exigibilidad se fija conforme al numeral 155 del Código de Trabajo (quince semanas después del surgimiento del derecho). En total, por diferencias de vacaciones, se adeudan doscientos cuarenta y nueve mil setecientos setenta y ocho colones con dos céntimos.

Período

Percibido por horas extra

Promedio semanal

Diferencias

Fecha de exigibilidad

19 de enero 2009 al 3 de enero de 2010 (50 semanas)

¢2.026.636,87

¢40.532,73

¢81.065,46

19/04/2010

4 de enero al 19 de diciembre de 2010 (50 semanas)

¢2.123.566,95

¢42.471,33

¢84.942,66

04/04/2011

20 de diciembre de 2010 al 30 de setiembre de 2011 (41 semanas)

¢2.094.247,69

¢51.079,21

¢83.769,90

17/06/2014

Total

¢249.778,02

IV.- DÍAS FERIADOS: La recurrente también objeta que se haya denegado el pago de los días feriados. Recrimina que se le restó valor a la declaración de los testigos ofrecidos. Analizada la prueba testimonial practicada, se colige que algunos deponentes refirieron que la política de la empresa accionada restringía la labor del administrador en días feriados, dado el costo que eso implicaba. Los ofrecidos por el actor manifestaron que este laboró todos los días feriados. El tema se decidió con base en la distribución de la carga probatoria. En efecto, al estimarse que el demandante no adujo que hubiera laborado todos los días feriados, a él le correspondía indicar cuáles días trabajó y aportar la prueba sobre el particular. La recurrente aduce que sí se dijo que la labor fue en todos esos días. Sin embargo, de la lectura de la demanda no puede concluirse en tal sentido. En el hecho quinto, solo se indicó: “Que durante toda la relación laboral, laboré horas extra y días feriados sin embargo no recibí monto alguno como pago por ello…” Ahora bien, de las declaraciones de Ana Cristina Monge Solano y Guiselle Lemaitre Rojas se desprende que cuando asumió el cargo de administrador en el establecimiento de Paso Ancho sí laboró todos los feriados. La Sala no advierte que medie algún motivo para desconfiar de lo manifestado por ambas testigos, aparte de que la defensa no se planteó en los términos referidos por los otros declarantes. Al contestar se argumentó: “…y sus días feriados si fueron cancelados, pues primeramente no siempre los trabajo, por lo tanto no era correspondiente a pagos dobles, y los trabajados eran compensados con un día extra de descanso debidamente pagado…” (sic). En consecuencia, el fallo debe revocarse en cuanto denegó el pago de los feriados a partir del 1° de octubre de 2011 y hasta la fecha de finalización del contrato (17 de junio de 2014). Como la remuneración pagada cubre todos los días del mes, la demandada solo deberá reconocer un adicional sencillo por cada uno de los días feriados de pago obligatorio existentes en ese período, conforme lo regulado en el canon 148 del Código de Trabajo. Los cálculos se muestran en el siguiente cuadro:

Día feriado

Salario mensual

Adicional sencillo a pagar

Fecha de exigibilidad

2011

-

-

-

25 diciembre

¢533.000

¢17.766,66

31/12/2013

2012

-

-

-

1 enero

¢543.700

¢18.123,33

15/01/2012

11 marzo

¢543.700

¢18.123,33

15/03/2012

Jueves Santo (5 abril)

¢543.700

¢18.123,33

30/04/2012

Viernes Santo (6 abril)

¢543.700

¢18.123,33

30/04/2012

1 mayo

¢543.700

¢18.123,33

15/05/2012

25 julio

¢560.000

¢18.666,66

31/07/2012

15 agosto

¢560.000

¢18.666,66

15/08/2012

15 setiembre

¢560.000

¢18.666,66

15/09/2012

25 diciembre

¢560.000

¢18.666,66

31/12/2012

2013

-

-

-

1 enero

¢580.400

¢19.346,66

15/01/2013

11 marzo

¢580.400

¢19.346,66

15/03/2013

Jueves Santo (28 marzo)

¢580.400

¢19.346,66

30/04/2013

Viernes Santo (29 marzo)

¢580.400

¢19.346,66

30/04/2013

1 mayo

¢580.400

¢19.346,66

15/05/2013

25 julio

¢597.800

¢19.926,66

31/07/2013

15 agosto

¢597.800

¢19.926,66

15/08/2013

15 setiembre

¢597.800

¢19.926,66

15/09/2013

25 diciembre

¢597.800

¢19.926,66

31/12/2013

2014

-

-

-

1 enero

¢615.700

¢20.523,33

15/01/2014

11 marzo

¢615.700

¢20.523,33

15/03/2014

Jueves Santo (17 abril)

¢615.700

¢20.523,33

30/04/2014

Viernes Santo (18 abril)

¢615.700

¢20.523,33

30/04/2014

1 mayo

¢615.700

¢20.523,33

15/05/2014

Total

¢462.106,56

Por días feriados se adeudan cuatrocientos sesenta y dos mil ciento seis colones con cincuenta y seis céntimos. Además, el actor tiene derecho a las diferencias en aguinaldo por tal concepto. Para obtener lo que le corresponde se suma lo concedido entre diciembre de un año y noviembre del otro. El resultado se divide entre doce para obtener la diferencia, así:

Período

Total por feriados

Diferencia de aguinaldo

Fecha de exigibilidad

2011-2012

¢164.383,29

¢13.698,60

20/12/2012

2012-2013

¢175.179,94

¢14.598,32

20/12/2013

2013-2014

¢122.616,65

¢10.211,94

17/06/2014

Total

¢38.508,86

El demandante también tiene derecho a diferencias en vacaciones por concepto de días feriados no cancelados. De conformidad con la fecha de inicio del vínculo, el derecho a ese descanso surgía cada 28 de diciembre y se hacía exigible el 11 de abril de cada año. Para obtener las diferencias procedentes, se divide lo percibido por feriados en cada período y se divide entre cincuenta semanas para obtener el promedio semanal. El resultado se multiplica por dos y se obtiene la diferencia adeudada. Lo devengado durante el 2014 se divide entre 24,42 semanas que abarcó ese período (del 28 de diciembre de 2013 a la fecha de terminación del vínculo -17 de junio de 2014) y se multiplica por la proporción correspondiente (0.97 semanas). Los cálculos se exponen en el siguiente cuadro:

Año

Total devengado por feriados

Promedio semanal

Diferencia adeudada

Fecha de exigibilidad

2011

¢17,666,66

¢353,33

¢706,66

11/04/2012

2012

¢165.283,31

¢3305,66

¢6611,32

11/04/2013

2013

¢176.439,94

¢3528,79

¢7057,58

11/04/2014

2014

¢102.616,65

¢4202,15

¢4076,08

17/06/2014

Total

¢18.451,64

V.- CONSIDERACIONES FINALES: De conformidad con lo explicado, el fallo debe ser revocado en cuanto denegó las horas extra laboradas por el demandante del 19 de enero de 2009 al 30 de setiembre de 2011. La accionada deberá pagar dos millones ciento treinta mil trescientos cuarenta y cuatro colones con catorce céntimos por horas extra diurnas y cuatro millones ciento catorce mil ciento siete colones con treinta y siete céntimos por horas extra nocturnas. Por diferencias de aguinaldo y vacaciones derivadas de la jornada extraordinaria deberá honrar las cantidades de quinientos veinte mil trescientos setenta colones con noventa y cuatro céntimos y doscientos cuarenta y nueve mil setecientos setenta y ocho colones con dos céntimos, respectivamente. El fallo también debe revocarse en cuanto denegó el pago de los días feriados habidos entre el 1° de octubre de 2011 y el 17 de junio de 2014. La condena consiste en un pago adicional sencillo que alcanza un total de cuatrocientos sesenta y dos mil ciento seis colones con cincuenta y seis céntimos. Por diferencias de aguinaldo treinta y ocho mil quinientos ocho colones con ochenta y seis céntimos y por diferencias de vacaciones dieciocho mil cuatrocientos cincuenta y un colones con sesenta y cuatro céntimos. En relación con ambos derechos deben desestimarse las excepciones de falta de derecho y pago. Sobre los montos resultantes, la demandada deberá pagar intereses legales, según la tasa prevista en el artículo 1163 del Código Civil, que corresponde a la reconocida por el Banco Nacional de Costa Rica por los certificados de depósito a seis meses plazo, a partir del momento en cada suma fue exigible y hasta su efectivo pago, conforme a las fechas de exigibilidad establecidas anteriormente para cada uno de los derechos concedidos. La demandada deberá indexar el monto de la condena del principal, a partir de la fecha de la exigibilidad del derecho y hasta su efectivo pago, conforme a la variación del Índice de Precios al Consumidor, y el cálculo de los intereses se deberá hacer sobre los montos aún sin indexar. El cálculo de los intereses y de la indexación se realizará en la etapa de ejecución de sentencia, una vez que la parte actora liquide las horas extra de los meses de enero de 2009 (12 diurnas y 18 nocturnas) y febrero de 2010 (24 diurnas y 36 nocturnas), así como las diferencias correspondientes en aguinaldo y vacaciones por tal concepto, con base en los salarios que demuestre haber recibido en esos dos meses, cuyo monto no consta en el expediente. Por la forma como ahora se resuelve, en atención al numeral 560 del Código de Trabajo y los artículos 494, 495 ídem y 221 del Procesal Civil, se debe revocar lo fallado sobre costas. En su lugar, se estima que debe condenarse a la accionada a pagar ambas costas del proceso y las personales procede fijarlas en el veinte por ciento del total de la condena, las cuales se liquidarán en la ejecución. En los demás puntos objeto de recurso, el fallo debe ser confirmado.

POR TANTO:

En lo que fue motivo de agravio, se revoca la sentencia recurrida en cuanto denegó las horas extra laboradas del diecinueve de enero de dos mil nueve al treinta de setiembre de dos mil once y los días feriados habidos entre el primero de octubre de dos mil once y el diecisiete de junio de dos mil catorce. En relación con ambos derechos se desestiman las excepciones de falta de derecho y pago. Se condena a la sociedad demandada a pagar al actor dos millones ciento treinta mil trescientos cuarenta y cuatro colones con catorce céntimos por horas extra diurnas y cuatro millones ciento catorce mil ciento siete colones con treinta y siete céntimos por horas extra nocturnas. Por diferencias de aguinaldos, cancelará quinientos veinte mil trescientos setenta colones con noventa y cuatro céntimos; y, de vacaciones, la cantidad de doscientos cuarenta y nueve mil setecientos setenta y ocho colones con dos céntimos. Deberá cancelar doce horas extra diurnas y dieciocho nocturnas correspondientes a enero de dos mil nueve y veinticuatro horas extra diurnas y treinta y seis nocturnas de febrero de dos mil diez, así como las diferencias de vacaciones y aguinaldo que deriven de los montos resultantes, lo cual se calculará en la etapa de ejecución. Por días feriados pagará un total de cuatrocientos sesenta y dos mil ciento seis colones con cincuenta y seis céntimos, así como las diferencias correspondientes en aguinaldo y vacaciones, las cuales ascienden a treinta y ocho mil quinientos ocho colones con ochenta y seis céntimos y dieciocho mil cuatrocientos cincuenta y un colones con sesenta y cuatro céntimos, respectivamente. Sobre las sumas resultantes cancelará intereses, a partir del momento en que cada una resultó exigible y hasta su efectivo pago, con base en la tasa regulada en el artículo mil ciento sesenta y tres del Código Civil, correspondiente a la pagada por el Banco Nacional de Costa Rica por los certificados de depósito a seis meses plazo y según la fecha de exigibilidad determinada para cada uno de los derechos concedidos. La demandada indexará el monto de la condena principal, con base en la variación del Índice de Precios al Consumidor, a partir de las fechas de exigibilidad de cada derecho indicadas en esta sentencia y hasta la efectiva cancelación. Los intereses se calcularán sobre las cantidades aún sin indexar. Se revoca lo fallado sobre costas. En su lugar, se condena a la accionada a pagar ambas costas del proceso. Las personales se fijan en el veinte por ciento del total de la condena. En los demás puntos objeto de reproche, se confirma la sentencia impugnada.

Orlando Aguirre Gómez

Julia Varela Araya Luis Porfirio Sánchez Rodríguez

Jorge Enrique Olaso Álvarez Héctor Luis Blanco González

Res: 2018-001886

RPC

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