Sentencia Nº 2018-00862 de Sala Tercera de la Corte, 28-11-2018

Fecha de Resolución:28 de Noviembre de 2018
Emisor:Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia
 
CONTENIDO
*170028290485PE*
Exp: 17-002829-0485-PE
Res: 2018-00862
SALA TERCERA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las quince horas y veinticinco minutos del veintiocho de noviembre del dos mil dieciocho.
             Recurso de Casación interpuesto en la presente causa seguida contra [Nombre 001], [...]; por los delitos de Restricción a la Libertad, Maltrato Agravado, Amenazas Contra una Mujer, Daño Patrimonial, Ofensa a la Dignidad y Resistencia Agravada, en perjuicio de [Nombre 002] y la Autoridad Pública. Intervienen en esta instancia los Magistrados y Magistradas Jesús Ramírez Quirós, Patricia Solano Castro, Jorge Enrique Desanti Henderson, Sandra Eugenia Zúñiga Morales y Rafael Segura Bonilla, estos últimos tres como Magistrados Suplentes. También intervienen en esta instancia la Licenciada Mirna Espinoza Zamora en su condición de Defensora Pública del Imputado y la Licenciada Anayancie Umaña Moreira en representación de la Fiscalía Adjunta de Impugnaciones del Ministerio Público.
Resultando:
            1. Mediante sentencia N° 2018-1271, dictada a las nueve horas quince minutos del diecinueve de setiembre de dos mil dieciocho, el Tribunal de Apelación de Sentencia Penal del Segundo Circuito Judicial de San José resolvió: “POR TANTO: Se declara sin lugar el recurso de apelación formulado por el licenciado Elmer Huertas Charpantier, defensor público de [Nombre 001]. NOTIFÍQUESE.-  Patricia Vargas González  Laura Murillo Mora  Mario Alberto Porras Villalta  Juezas y Juez de Apelación de Sentencia Penal" (sic).
            2. Contra el anterior pronunciamiento la Licenciada Mirna Espinoza Zamora , Defensora Pública del Imputado, interpuso Recurso de Casación.
            3. Verificada la deliberación respectiva, la Sala se planteó las cuestiones formuladas en los Recurso.
            4. En el Recurso se han observado las prescripciones legales pertinentes.
Informa la Magistrada Solano Castro y,
Considerando:
            I.- En memorial de folios 171 a 177, la licenciada Mirna Espinoza Zamora, en calidad de defensora pública del encartado, interpone recurso de casación, contra la sentencia número 1271-2018, dictada por el Tribunal de Apelación de Sentencia del Segundo Circuito Judicial de San José, a las 9:15 horas del 19 de septiembre de 2018. Mediante este, se declaró sin lugar el recurso de apelación formulado por la defensa.
            II.- En su único motivo de casación, la licenciada Espinoza Zamora alega errónea aplicación de la ley sustantiva, específicamente, en cuanto al delito calificado como resistencia a la autoridad en modalidad agravada. Indica que “…los hechos acusados por el Ministerio Público y acreditados en la sentencia, no describen un delito de resistencia agravada a la autoridad, pues (…) ha sido señalado por la jurisprudencia que no cualquier tipo de agresión configura la circunstancia calificante…” (f. 173) Cita en su apoyo, el fallo número 52-2014 del Tribunal de Apelación de Sentencia del II Circuito Judicial de San José. Indica que “…la pieza acusatoria relata una resistencia a la autoridad simple, en la que el imputado únicamente empuja a la ofendida e intenta quitarle el arma, sin que se desprenda de la pieza acusatoria, los hechos de agresión que son utilizados para configurar la agravante…” (f. 176). Sostiene que con los hechos de la acusación no era posible concluir que la conducta era constitutiva de resistencia a la autoridad agravada. Señala que “…si la circunstancia calificante en los términos en los que se redactó la relación de hechos de la pieza acusatoria, no contemplaban (sic) una actuación agravada del imputado, lo que procedía, era que se aplicara el tipo penal de resistencia simple, tal cual se alega en esta oportunidad…”  (f. 176).  
            III.- Sobre la admisibilidad del recurso: Se admite para su conocimiento de fondo, el alegato único de casación, por inobservancia de la ley sustantiva, y en particular, errónea calificación de los hechos como un delito de resistencia a la autoridad en su modalidad agravada, dado que a juicio de la recurrente los hechos, tal y como fueron acusados y probados, eran constitutivos de resistencia a la autoridad en su modalidad simple y no agravada. Con respecto a dicho extremo, se constata que el recurso en cuestión fue formulado en tiempo, por quien válidamente puede hacerlo – en este caso, la defensora pública del justiciable –. Además, se dirige contra la resolución que resolvió la apelación de una sentencia penal,  y se alega la causal de errónea aplicación de la ley sustantiva, por parte del Tribunal de Apelación, como un vicio que se encuentra previsto como motivo de casación, en el inciso b) del artículo 468 del Código Procesal Penal. No se omite señalar que se verifica que el cuestionamiento de la defensa, se dirige contra lo resuelto por el Tribunal de Apelación Penal, y que si bien se menciona jurisprudencia, esta se refiere a efecto de fortalecer la tesis de la impugnante, en cuanto al error en la calificación del delito que se alega. Por otra parte, se aprecia que la referencia de la recurrente a otro tipo de acciones del imputado que el Tribunal de Apelación valora, y que no se incluían en la acusación, no constituyen entremezcla de motivos de naturaleza sustantiva y procesal, sino más bien forman parte del razonamiento a través el cual, la impugnante busca sustentar sus tesis consistente en que los hechos, tal y como fueron probados, no configuraban el delito de resistencia a la autoridad en su modalidad agravada, sino simple. En cuanto al agravio, se señala la condena por el delito de resistencia a la autoridad en su modalidad agravada, cuando según la defensa dicho delito se configuró en la modalidad simple. Por cumplir, en principio, con los requisitos formales estipulados en los artículos 467, 468 inciso b), 469 y 471 del Código Procesal Penal, se admite para su conocimiento de fondo, el motivo único de la casación incoada por la licenciada Espinoza Zamora.
            IV.- Fondo del asunto: Dispone el párrafo final del artículo 471 del Código Procesal Penal: “…Si el recurso es admisible y no se considera necesario convocar a una audiencia oral, la Sala dictará sentencia”. Acorde con dicha norma y habiendo constatado que el recurrente no solicita la realización de vista ni ofrece prueba, se procede a resolver el reclamo admitido para su conocimiento de fondo. El recurso se declara sin lugar: Al recurrir en apelación, la defensa técnica combatió el sustento probatorio de los hechos que resultan de interés en relación con el delito de resistencia a la autoridad, así como la calificación jurídica que corresponde a dichos eventos. Sin embargo, la prohibición de entremezcla de motivos en esta sede, implica que al sustentar en casación una queja por errónea aplicación de la ley sustantiva, quien impugna debe respetar el cuadro fáctico, tal y como se tuvo por acreditado en debate (de lo contrario, si se buscaba cuestionar la determinación misma de los hechos, la parte habría tenido que formular un recurso separado por errónea aplicación de la ley procesal). Teniendo como punto de partida dicha premisa, y en lo que atañe al delito de resistencia a la autoridad, los hechos que se tuvieron por acreditados en juicio fueron los siguientes: “…QUINTO (Hecho séptimo de la acusación): El 24 de noviembre del 2017, cerca de las 12:00 medio día, en la casa de las partes en [...] , se hicieron presentes oficiales de la Fuerza Pública, para atender llamado de auxilio por violencia doméstica, y fueron pasados por la ofendida [Nombre 002], hasta el interior de dicho domicilio, para aprehender al justiciable, al cual sorprenden dentro del cuarto de baño, y al tratar de detenerlo, el condenable [Nombre 001] , se resistió violentamente contra los oficiales en el cumplimiento de su deber, siendo que atacó a la oficial [Nombre 004], incluso intentando arrebatarle el arma de fuego, no satisfecho con su violento proceder, empujó a la afectada contra las paredes del baño provocándole excoriaciones  en ambas manos, que ameritaron una incapacidad temporal de la afectada de tres días…” (fs. 102 vto. – 103 fte.). Con base en dicho cuadro fáctico, el Tribunal de Apelación de Sentencia concluyó que la calificación como resistencia a la autoridad agravada, era la correcta, pues “…además del simple interés que tenía [Nombre 001] en oponerse a su aprehensión, también agredió a [Nombre 004] para obtener el arma de fuego que portaba, violencia física esta que no está comprendida en el tipo penal básico de la resistencia, de ahí que el tribunal de mérito no haya cometido ningún error al entender configurado el agravante previsto en el artículo 313 inciso 4) del Código Penal…” (fs. 158 vto. – 159 fte.). Esta Sala se ha referido en distintas oportunidades, a los caracteres diferenciadores de la agresión con arma en su modalidad simple, prevista en el artículo 312 del Código Penal, y la modalidad agravada, por concurrir una “agresión” a la autoridad. En relación con dicho aspecto, se ha indicado: “…El tema en cuestión ha sido abordado por este Despacho, estableciendo la diferencia entre las implicaciones típicas que tiene la mera resistencia física violenta o el amedrentamiento para que un funcionario público o quien lo auxilia, no cumpla con su cargo, por una parte; y, por la otra la oposición que lleva a causarle daño en cualquiera de esos dos planos. En esa dirección, debe reiterarse que una cosa es presentar una simple oposición, como es tratar de evitar la ejecución de un acto legítimo por parte del servidor público, mediante movimientos corporales violentos o echando mano a la intimidación contra ese funcionario o auxiliar que cumplen un acto legítimo, y otra cosa es agredirlos. Aquella acción trata de ser impeditiva, en tanto que esta trata de ser productiva (en este caso, de un daño, lesión o muerte, como se verá). De manera que hay una diferencia cualitativa entre ambas situaciones. En una se busca impedir el ejercicio de la función, mientras que en la otra, amén de ello, se intenta agredir al funcionario…” (Sala Tercera, fallo número 1155-2015, de las 9:25 horas, del 4 de septiembre de 2015, el resaltado es suplido). Según el Diccionario de la Real Academia Española, una de las acepciones de “agredir” consiste en acometer contra alguien para lesionarlo o causarle daño, que es precisamente lo que ocurre cuando se describe que [Nombre 001] atacó a la oficial [Nombre 004] y la empujó contra las paredes del baño, ocasionándole excoriaciones en sus manos. Se trata entonces, del correcto dimensionamiento de un acto deliberado de agresión por parte del encartado, excluyéndose la tesis consistente en que la lesión de la oficial [Nombre 004], obedeció a la mecánica propia de la acción policial frente a una persona que se oponía a que se le aprehendiera. Así, los hechos demostrados en la especie, van más allá de una acción violenta tendente a repeler la aprehensión policial (simple oposición), y constituyen una conducta deliberada, dirigida a lesionar a la oficial [Nombre 004] (agresión claramente dirigida contra su persona). Es así que a partir del análisis de las circunstancias en que se da el ataque a la policía, que el Tribunal de Apelación describe detalladamente en el segundo considerando del fallo recurrido, se extrae claramente que existió una acción deliberada del imputado, consistente en empujar a la oficial contra las paredes sin repellar del baño, con tal fuerza que ocasionó que saliera sangre de los brazos y uñas de la oficial, y la incapacitó para realizar sus labores habituales por tres días (f. 158 vto.). Esta precisión sobre la mecánica y dimensionamiento de las lesiones derivadas de la acción de “empujar a la oficial contra las paredes del baño, ocasionándole excoriaciones”, permite establecer en este caso, que se superó la previsión fáctica del artículo 312 del Código Penal, configurándose la causal de agravación contenida en el inciso cuarto del artículo 313 de dicho cuerpo normativo. Esta Cámara estima que el Tribunal de Apelación concluyó adecuadamente que las circunstancias en las que la oficial [Nombre 004] se golpea contra las paredes de la vivienda donde ocurría la aprehensión, no fueron un accidente, sino una acción deliberada del implicado y para ello, no se extralimitó ni tuvo que echar mano de acciones distintas a las descritas en los hechos probados. Si bien es cierto se hace referencia en la sentencia de alzada, al hecho de que el implicado lanzó puñetazos contra el pecho de la señora [Nombre 004] (ver f. 158 fte.), esto último es innecesario para la configuración del delito en su modalidad agravada. La sola acción de lanzar a la policía contra la pared sin repellar para causarle daño, que sí se encuentra contenida en la acusación y se tuvo por probada, es suficiente, en los términos señalados, para establecer que nos encontramos ante un delito de resistencia a la autoridad en su modalidad agravada, y no simple. En consecuencia de lo expuesto, se declara sin lugar el motivo único del recurso de casación interpuesto por la licenciada Mirna Espinoza Zamora, en calidad de defensora pública del imputado.
Por Tanto:
      Se declara sin lugar el único motivo del recurso de casación incoado por la licenciada Mirna Espinoza Zamora, en calidad de defensora pública del justiciable. Notifíquese.

  
 



Jesús Ramírez Q.
 
 
 
 
 
Patricia Solano C.
 
Jorge Enrique Desanti H.
Magistrado Suplente.


Sandra Eugenia Zúñiga M.
Magistrada Suplente.
 


Rafael Segura B.
Magistrado Suplente.
CBADILLAB
808-2/2-6-18
*170028290485PE*