Sentencia Nº 2018-00945 de Tribunal de Apelación de Sentencia Penal III Circuito Judicial de Alajuela San Ramón, 20-11-2018

Fecha de Resolución:20 de Noviembre de 2018
Emisor:Tribunal de Apelación de Sentencia Penal, III Circuito Judicial de Alajuela, San Ramón
 
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           PODER JUDICIAL                                                  
TRIBUNAL DE APELACIÓN DE SENTENCIA DEL TERCER CIRCUITO JUDICIAL DE ALAJUELA, SAN RAMÓN                                     
           Tel: 2456-9069                    tapelacion-sra@poder-judicial.go.cr                   Fax: 24569029    
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Exp: 12-000221-0553-PE
Res: 2018-00945
            TRIBUNAL DE APELACIÓN DE SENTENCIA DEL TERCER CIRCUITO JUDICIAL DE ALAJUELA, SECCIÓN PRIMERA. San Ramón, a las dieciséis horas cinco minutos del veinte de noviembre de dos mil dieciocho.
             RECURSO DE APELACIÓN DE SENTENCIA interpuesto en la presente causa seguida contra [Nombre 001], conocido como [Nombre 002], [Valor 001], por un delito de VIOLACIÓN en perjuicio de [Nombre 003] . Intervienen en la decisión del recurso, los jueces José Alberto Rojas Chacón, David Fallas Redondo y Gustavo Chan Mora. Se apersonan en apelación de sentencia, las licenciadas Maruxinia Marín Mata y Angie Salicetti Segura. Asimismo, el representante del Ministerio Público, el licenciado Juan Carlos Pérez García.
                                                        RESULTANDO:
             1.- Que mediante sentencia número 174-P-2018 de las trece horas del ocho de marzo de dos mil dieciocho, el Tribunal de Juicio de Puntarenas, resolvió: "POR TANTO: De conformidad con lo expuesto, artículos 39 y 41 de la Constitución Política; artículo 8 de la Convención Americana de Derechos Humanos; artículos 1, 6, 8, 184, 360, 361, 363, 364, 365 y 367 del Código Procesal Penal; artículos 1, 30, 45, 71, 156 y 157 del Código Penal, este Tribunal por unanimidad de sus votos declara a [Nombre 001] autor responsable de un delito de VIOLACIÓN CALIFICADA en perjuicio de [Nombre 003], y en tal carácter se le impone la pena de DOCE años de prisión, pena que deberá descontar en el lugar y forma que lo indiquen los respectivos reglamentos penitenciarios previo abono de la preventiva si la hubiera sufrido. Son las costas del proceso a cargo del Estado. Se ordenan medidas cautelares sustitutivas a la prisión preventiva hasta la finalización del proceso: a). Mantener un domicilio fijo. En caso de cualquier modificación, comunicarlo de inmediato al Tribunal. b). Firmar una vez al mes en este despacho. c). Prohibición de molestar, perturbar o intimidar a la ofendida. d). Impedimento de salida del país. Una vez firme la sentencia comuníquese al Juzgado de Ejecución de la Pena, al Registro Judicial y al Instituto Nacional de Criminología. NOTIFÍQUESE MEDIANTE LECTURA. Eduardo Rojas Sáenz. Kattia Carballo Cháves Simón Guillén Solano. JUEZA Y JUECES DE JUICIO".
             2.- Que contra el anterior pronunciamiento, las licenciadas Maruxinia Marín Mata y Angie Salicetti Segura, interpusieron recursos de apelación de sentencia.
            3.- Que verificada la deliberación respectiva, de conformidad con lo dispuesto por el artículo 465 del Código Procesal Penal, el Tribunal de Apelación de Sentencia del III Circuito Judicial de Alajuela, San Ramón, procedió a conocer del recurso.
             4.- Que en los procedimientos se han observado las prescripciones legales pertinentes.
            Redacta el Juez de Apelación de Sentencia Rojas Chacón ; y,
CONSIDERANDO:
             I.- Como primer motivo del recurso interpuesto por la defensora particular de  [Nombre 001], se reclama insuficiente fundamentación probatoria. Considera que la valoración del testimonio de la ofendida [Nombre 003]. fue sesgado e incompleto. Alega que la pericia médico legal incorporada establece que la víctima tuvo su primera relación sexual a los 13 años, es decir, varios años después de los supuestos hechos acusados. A criterio de quien recurre este elemento es de gran relevancia para el caso concreto, pues en juicio la ofendida no fue clara cuando relató que el encartado le introdujo los dedos en la vagina, toda vez que no dijo ni tampoco le fue preguntado hasta donde se pudo haber dado esa supuesta introducción de los dedos en su vagina, como para establecer el área vulnerada con la acción del encartado, o bien para definir si con ella se produjo o no la ruptura de su himen, que son los elementos que podrían establecer si existió o no alguna forma de violación. La apelante considera que dicho aspecto era importante para la resolución de este asunto, puesto que el tribunal apoya la condena únicamente en el dicho de la víctima y lo expuesto en los dictámenes psicológico forense y de trabajo social, de los que se desprenden supuestas secuelas del evento acusado (llanto, tendencias suicidas, etc.). Sin embargo -prosigue la recurrente- al no ahondarse en el análisis del dictamen médico legal que establece esa relación sexual a los 13 años, cuando [Nombre 003]. aún vivía con el imputado, la cual fue ocultada a los especialistas que rindieron el dictamen psicológico y aún en juicio, misma que aconteció poco antes de que se revelara la supuesta acción atribuida a su representado, tampoco se puede establecer con certeza si las referidas secuelas emocionales son producto de los actos que atribuidos a su defendido o a esa relación sexual de la que no se sabe si fue consentida o no por la víctima. Argumenta la apelante que según los datos que arroja la denuncia esa relación sexual que [Nombre 003]. mantuvo a los 13 años debió ocurrir en Esparza. De seguido, reclama que el órgano sentenciador tampoco tomó en cuenta que de acuerdo a la prueba documental incorporada, para mediados de 2011 cuando la agraviada revela los supuestos hechos cometidos por el imputado y que según la madre para esa época la menor no podía dormir y se despertaba sobresaltada. Es decir, fue para el año 2011 cuando [Nombre 003]. presenta problemas emocionales y fue ese mismo año o el anterior, o sea el 2010, cuando dicha víctima tuvo si primera relación sexual, a los 13 años y con un sujeto no identificado, por lo que no puede establecerse que las secuelas encontradas por los especialistas, deriven del evento acusado a su defendido y esta realidad debió ser valorada por el tribunal para sopesar la credibilidad de la víctima. Insiste en que el hecho de que la menor ofendida hubiere ocultado que mantuvo una relación sexual antes de presentar problemas, necesariamente debió llevar al órgano sentenciador a dudar de su dicho. Por otra parte, argumenta que para [Nombre 003]. el tema de los abusos sexuales no era ajeno y sabía cómo se protege a las víctimas, toda vez que una de sus hermanas había sido abusada por un primo y tenía pleno conocimiento de cómo podía abordarse en caso de que, los hechos que denunció en perjuicio del imputado hayan sido cierto, por lo que no es creíble la explicación que brinda acerca de que su madre no le iba a creer en caso de haberle informado, por cuanto en su familia ya había ocurrido un evento similar y que fue comunicado al PANI. A criterio de quien recurre, la afectación emocional de la menor debe atribuirse a la relación sexual a los 13 años que se confirma con la ruptura de su himen, mientras que la denuncia tardía de los hechos acusados no concuerda con las explicaciones de la ofendida, pues ya conocía el funcionamiento del PANI como ente protector de menores. Considera que lo anterior sustenta una duda razonable, pero nada de esto fue valorado por el órgano sentenciador. Solicita se revoque el fallo y se absuelva a su representado de toda pena y responsabilidad por el hecho acusado. Subsidiariamente, solicita se anule el fallo y se ordene reenvío para nueva sustanciación de juicio. Se declara sin lugar el motivo. Contrario a lo afirmado por la recurrente, el cuerpo juzgador examinó el contenido del dictamen médico legal No. 2014-1489, explicando en el fallo que: ”Respecto a la evidencia física, según el dictamen DML-2014-1489 de folio 32, la víctima presenta una ruptura antigua a las 7 horas según la carátula del reloj. Se debe analizar que de acuerdo con esa misma pericia la primera relación de [Nombre 003] ocurrió a los 13 años. Por su parte, la valoración y el dictamen datan del 2014. Ante este panorama no es posible asegurar que la citada ruptura sea consecuencia de la violación que aconteció en el 2009. Sin embargo, dicha situación, no modifica en nada el valor de la declaración rendida por la ofendida, quien en todo momento informó que el justiciable [Nombre 001] , le introdujo los dedos en la vagina, aspecto que el Tribunal puede acreditar a partir del análisis que se realizó” (folios 100 vto. a 101 fte.). Este Tribunal de Apelación considera que la conclusión del cuerpo juzgador es correcta. Al interponer denuncia ante la Fiscalía de Atenas, en fecha 16 de agosto de 2012, la ofendida [Nombre 003]. -en aquel entonces con 15 años- describió el modo de comisión del delito de la siguiente manera: ”… en ese momento yo sentí que [Nombre 001] mi padrastro, se acostó a mi lado, mientras dejaba el televisor encendido y sin decirme nada metió sus manos por debajo de la blusa y del brazier que yo utilizaba y me tocó ambos senos ”como que cuando un bebé toma teta” (la menor en este acto hace señas como si apretara sus senos), luego de eso sacó sus manos de mis senos y las metió por debajo del short que en ese momento utilizaba y me tocó la vagina, metió uno de sus dedos hasta dentro de mi vagina y ahí lo metió y lo sacó en varias ocasiones, yo no podía hacer nada, sólo me quedaba callada” (folio 80). Revisado el registro audiovisual del debate, se encontró que dicha víctima -ya con 21 años de edad- al ser interrogada por el Ministerio Público relató que su padrastro [Nombre 001] : “Me tocaba los pechos, la vagina e introducía sus dedos”. El fiscal le preguntó con qué le tocaba el imputado sus pechos y la vagina, respondiendo que con las manos. De seguido, el representante del órgano acusador le hizo ver a [Nombre 003] que ella dijo que esta persona le introducía sus dedos, por lo que le preguntó directamente en qué parte...

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