Sentencia Nº 2019-00076 de Tribunal de Apelación de Sentencia Penal III Circuito Judicial de Alajuela San Ramón, 05-02-2019

Fecha de Resolución: 5 de Febrero de 2019
Emisor:Tribunal de Apelación de Sentencia Penal, III Circuito Judicial de Alajuela, San Ramón
 
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PODER JUDICIAL
TRIBUNAL DE APELACIÓN DE SENTENCIA DEL TERCER CIRCUITO JUDICIAL DE ALAJUELA, SAN RAMÓN
Tel: 2456-9069 tapelacion-sra@poder-judicial.go.cr Fax: 24569029
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Exp: 13-003208-0305-PE
Res: 2019-00076
TRIBUNAL DE APELACIÓN DE SENTENCIA DEL TERCER CIRCUITO JUDICIAL DE ALAJUELA, SECCIÓN TERCERA. S.R., a las nueve horas cuarenta y dos minutos (09:42a.m.) del cinco de febrero de dos mil diecinueve.
RECURSO DE APELACIÓN DE SENTENCIA interpuesto en la presente causa seguida contra [Nombre 001], costarricense, portador de la cédula de identidad [Valor 001], por un delito de ABUSO SEXUAL CONTRA MENOR DE EDAD en perjuicio de [Nombre 006]. Intervienen en la decisión del recurso, las juezas A.E.M., Y.G.S. y Annia Enríquez Chavarría. Se apersonan en apelación de sentencia, la licenciada E.B.V., en calidad de representante del Ministerio Público.
RESULTANDO:
I.- Que mediante sentencia número 413-2018 de las catorce horas treinta y seis minutos del diecisiete de mayo de dos mil diecinueve, el Tribunal de Juicio del Primer Circuito Judicial de Alajuela, resolvió: "POR TANTO: De conformidad con lo expuesto y artículos 39 y 41 de la Constitución Política, 8 de la Convención Americana de Derechos Humanos, 10 de la De la Declaración de Derechos Humanos, 9 inciso 2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos artículos 1, 30, 31, 45,161 del Código penal; 1, 6, 9, 142, 180 a 184, 265 al 267 360 al 363 y 366 del Código Procesal Penal y en aplicación del principio in dubio pro-reo, se absuelve de toda pena y responsabilidad a [Nombre 001] por el delito de ABUSOS SEXUALES CONTRA PERSONA MENOR DE EDAD que le venía atribuyendo la Fiscalía, como cometido en perjuicio de [Nombre 006].- Son los gastos a cargo del Estado. L. cualquier medida cautelar dictada con motivo de este fallo. Ordénense las comunicaciones de oficio E.A.C., J.L.C. D.J.Q.M., JUECES DE JUICIO" (sic).
II.- Que contra el anterior pronunciamiento, la licenciada Evelyn Bedoya Vega, en calidad de representante del Ministerio Público, interpuso recurso de apelación de sentencia.
III.- Que verificada la deliberación respectiva, de conformidad con lo dispuesto por el artículo 465 del Código Procesal Penal, el Tribunal de Apelación de Sentencia del III Circuito Judicial de Alajuela, S.R., procedió a conocer del recurso.
IV.- Que en los procedimientos se han observado las prescripciones legales pertinentes.
Redacta la jueza de apelación de sentencia E.M.; y,
CONSIDERANDO:

I. La fiscal E.B.V., interpuso recurso de apelación de sentencia, contra el fallo oral número 413-2018, emitido por el Tribunal de Juicio de Alajuela a las 14:36 horas del 17 de mayo de 2018, mediante el que se absolvió de toda pena y responsabilidad al imputado [Nombre 001]. II. En el único motivo de apelación, la recurrente reclama inconformidad con la incorporación y valoración de la prueba. Indica que en la sentencia se aprecia un vicio en el razonamiento empleado por el Tribunal de Juicio de Alajuela con relación a la prueba evacuada en la fase plenaria. Refiere que a pesar de que el Colegio de Jueces le otorgó credibilidad al relato del menor ofendido y al de la madre de este los jueces exigieron que la narración del agraviado se hiciera con mucha claridad y precisión, sin tomar en consideración que para la época del suceso el niño tenía cinco años, y para el momento de la fase plenaria contaba con 9 años. Fustiga que tampoco se tomó en consideración que el relato se evacuó cinco años después de ocurrido el suceso, y que la persona menor de edad brindó su deposición por medio del sistema de video conferencia “con todo lo informal que puede resultar esta situación, pues para el momento del señalamiento a juicio, el menor de edad y su madre se habían traslado a residir a los Estados Unidos” (copia textual folio 265 vuelto y 266 frente). Detalla que el menor agraviado narró que cuando contaba con cuatro o cinco años, el imputado lo alzó y le tocó el pene. También describió que ese hecho aconteció en Río Segundo de Alajuela, en la casa de su abuela, y que el justiciable lo alzó para chinearlo y en ese momento, tocó con su mano el pene del niño. Añade que el ofendido incluso explicó la dinámica del evento y para ello representó la acción sus manos. Indica que ese gesto puede observarse en el registro audiovisual de la fase plenaria. Señala que el acto desplegado por el acriminado no fue un simple tocamiento superficial, sino que el imputado apretó con una de sus manos, el pene del niño. Destaca que el informe psicológico SPPF-2013-2358, advertía que el discurso del menor tendía a ser circunstancial y sin entrar en mucho detalle, pues poseía una corta capacidad de concentración. Indica que a pesar de esas limitaciones, el ofendido contó cómo el imputado [Nombre 001] le había tocado el pene con su mano, también detalló el lugar en el que aconteció el suceso, y cuántos años tenía. Afirma que esa declaración permite acreditar un delito de abuso sexual. Explica que, si para un adulto es difícil contar situaciones vergonzosas o traumáticas, cuánto más para un niño de 9 años de edad, quien narra un evento acontecido cinco años atrás. Destaca que el tipo penal no requiere que la acción ilícita vaya acompañada de palabras, o la realización de otros actos adicionales, tales como besos. Sostiene que con la descripción que hizo el ofendido quedaba acreditado el delito acusado. Fustiga que los jueces de instancia no apreciaron el impacto que tiene para un menor de edad rendir declaración en la fase plenaria, y tampoco ponderaron el síndrome de acomodación, y que por ello no se podía exigir un relato lineal que fuera igual al dado al momento de interponer la denuncia. Critica que, en este caso, no era necesario que el niño explicara que significado tenía la palabra chinear, término que de por sí es conocido para los costarricenses, ya que lo relevante era, que el encartado ejecutó el acto impúdico cuando chineaba al ofendido. Indica que el actuar del justiciable encuadra en el tipo penal del artículo 161 del Código Penal, ya que el tocamiento se dio en el pene del agraviado, que es un “área dotada de significación sexual” (copia textual folio 267). Afirma que el menor explicó que el imputado le apretó el pene, y que por ello no se trataba de un simple tocamiento como lo interpretó el Tribunal de Juicio. Añade que en el análisis de la declaración de [Nombre 005], madre del ofendido, el Tribunal le reclamó que cuando ella se entera del encuentro que su hijo tuvo con otro menor de edad que involucraba tocamiento de genitales, le explica a su hijo lo relativo a los abusos sexuales y es así como la madre le imprimió a la acción del encartado una connotación de abuso sexual. Ataca este razonamiento, ya que es lógico que una madre ante una situación como aquella, le pregunte a su hijo si alguien lo ha tocado, y fue en este momento, en que se reveló el actuar ilícito del encartado. Explica que la decisión de la Cámara de Juicio se basa en una duda en cuanto a que el imputado tuviera una intención de abusar al niño, cuando procedió a alzarlo para chinearlo. Afirma que el razonamiento de los jueces es contrario a las reglas de la sana crítica y por ello peticiona que se anule la sentencia y se ordene el juicio de reenvío. CON LUGAR EL RECURSO. Esta Cámara de Apelación de sentencia se ha impuesto de las pruebas evacuadas en el contradictorio, así como de los actos del debate...

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