Sentencia Nº 2021-093 de Tribunal de Apelación de Sentencia Penal de Cartago, 12-02-2021

EmisorTribunal de Apelación de Sentencia Penal de Cartago
Número de expediente16-000907-0359-PE
Número de sentencia2021-093
1

*160009070359PE*

Expediente: 16-000907-0359-PE
Contra: [Nombre 005]
Delito: Lesiones culposas
Persona ofendida: [Nombre 003]
Res: 2021-093
Exp: 16-000907-0359-PE
Tribunal de Apelación de Sentencia Penal de Cartago, sección Primera. A las diez horas treinta y tres minutos del doce de febrero de dos mil veintiuno.
Recurso de apelación de sentencia penal interpuesto en la presente causa seguida contra [Nombre 005] , [...], por el delito de Lesiones culposas , en perjuicio de [Nombre 003] . Intervienen en la decisión del recurso los jueces Christian Fernández Mora, David Fallas Redondo y la jueza Ivette Carranza Cambronero Se apersonaron en apelación Guillermo Brenes Cambronero, en calidad de defensor particular del imputado y Mariela Rivera Volio, abogada de la Oficina de la Defensa Civil de las Víctimas del Ministerio Público.
Resultando:
1. Que mediante sentencia número 157-2020 de las nueve horas del veinte de octubre de dos mil veinte, el Tribunal Penal de Cartago, Sede Turrialba, resolvió: "POR TANTO : De conformidad con todo lo expuesto, artículos 39 y 41 de la Constitución Política, artículos 8 y 9 de la Convención Americana Sobre Derechos Humanos, artículos 1, 2, 11, 12, 18, 30, 45, 50, 51, 59 al 63, 71, 103 al 109, 128 del Código Penal, artículos 122 al 138 del Código Penal de 1941 que se refieren a las Reglas Vigentes Sobre Responsabilidad Civil, artículos 1, 2, 3, 4, 5, 6, 11, 12, 13, 18 inciso c), 37 al 41, 70, 71, 75 a 83, 91, 92 94, 95, 97, 111 al 124, 142, 143, 180 al 184, 263, 264, 265 a 270, 308 y 360 a 365 y 367 del Código Procesal Penal, y artículos 1, 3, 4, 18 y 45 Decreto Ejecutivo número 36562-J. vigente para el momento de los hechos. (Arancel de Honorarios por Servicios Profesionales de Abogacía y Notariado), artículos 59 y 1045 del Código Civil, artículo 272 y 635 del Código Procesal Civil, artículos 7, 197, 198, 199 y 200 de la Ley de Transito sobre Vías Públicas Terrestres N°9087 se declara a [Nombre 005] autor responsable de UN DELITO DE LESIONES CULPOSAS, en perjuicio de [Nombre 003] imponiéndosele en tal carácter el tanto de UN MES DE PRISIÓN, pena privativa de libertad que deberá descontar en el centro carcelario que determinen las normas y reglamentos de Adaptación Social. De conformidad con los artículos 59 al 63 del Código Penal se concede al sentenciado [Nombre 005] el BENEFICIO DE EJECUCIÓN CONDICIONAL DE LA PENA por un plazo de TRES años, contados a partir de la fecha en que la sentencia quede firme. Si durante el período de prueba ya indicado, comete un delito doloso sancionado con pena de prisión mayor a seis meses, se le revocará el beneficio concedido y deberá cumplir la pena de prisión impuesta en el centro carcelario respectivo. SE DECLARA CON LUGAR LA ACCIÓN CIVIL RESARCITORIA interpuesta por el señor [Nombre 003] en contra de los demandados civiles [Nombre 005] y LA MUNICIPALIDAD DE JIMÉNEZ, acogiéndose la Acción Civil Resarcitoria en cuanto a los extremos civiles estimados de la siguiente forma: DAÑO FÍSICO : Incapacidad Temporal: La suma de UN MILLÓN CIENTO CINCUENTA Y NUEVE MIL TRESCIENTOS DIECISÉIS COLONES EXACTOS, por Incapacidad Permanente: La suma de SEIS MILLONES CUATROCIENTOS CATORCE MIL SETECIENTOS CUATRO COLONES, por el DAÑO ECONÓMICO: Este se calcula N (sic) ABSTRACTO , por el rubro de DAÑO MORAL : La suma de QUINIENTOS MIL COLONES. Además se le condena al pago de las costas personales por la suma de DOS MILLONES OCHENTA Y CUATRO MIL OCHOCIENTOS CUATRO COLONES. Los montos dichos devengaran intereses legales a partir de la firmeza de este fallo. Se ordena en este acto mantener la anotación que pesa sobre el vehículo que conducía el encartado el día de los hechos y con el cual produjo el resultado dañoso al ofendido, placas [Valor 001] , propiedad de la demandada civil LA MUNICIPALIDAD DE JIMÉNEZ. Firme el fallo, inscríbase en el Registro Judicial y envíense los testimonios de estilo ante las oficinas correspondientes. MANUEL S. MORALES VÁSQUEZ. JUEZ DE JUICIO."
2. Que contra el anterior pronunciamiento, el licenciado Guillermo Brenes Cambronero interpuso el recurso de apelación.
3. Que verificada la deliberación respectiva de conformidad con lo dispuesto por el artículo 466 del Código Procesal Penal, reformado por Ley 8837 publicada el nueve de diciembre de dos mil once (Creación de Recurso de Apelación de la Sentencia), el Tribunal se planteó las cuestiones formuladas en el recurso.
4. Que en los procedimientos se han observado las prescripciones legales pertinentes.
Redacta el Juez Fernández Mora, y;
Considerando:

I.- Se admite para su estudio el recurso interpuesto por Guillermo Brenes Cambronero, en su condición de defensor particular del imputado [Nombre 005], por haberse presentado en tiempo, conforme al plazo de ley y de acuerdo a los presupuestos que se requieren para el adecuado conocimiento de las inconformidades planteadas por el gestionante, en orden al examen integral de la sentencia impugnada, tal y como lo establece el artículo 8.2h de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, y los artículos 458, 459, 460 y 462 del Código Procesal Penal.

II.- En la audiencia oral celebrada ante esta misma integración colegiada el pasado 03 de febrero de 2021, el recurrente reiteró los mismos argumentos expuestos en el recurso planteado en su oportunidad, mientras que el representante del Ministerio Público, Julián Martínez Madriz, realizó la doble representación de la acción penal y de la acción civil resarcitoria, en los términos dispuestos por el artículo 34 de la Ley Orgánica del Ministerio Público, reiterando los argumentos expuestos en la contestación que realizó la Oficina de la Defensa Civil de la Víctima por escrito. Manifestó que la sentencia no había utilizado la imaginación como lo refirió la defensa, sino que es más bien la propuesta de la defensa la que es ilógica, porque es materialmente imposible que la motocicleta haya colisionado al vehículo conducido por el imputado por la derecha y haya quedado atrás, para lo cual utilizó el croquis elaborado por el oficial de tránsito. Señaló que la posición final de los vehículos no corresponde con el lugar de la colisión y más bien los daños en el vehículo respaldan la tesis acusatoria. Solicitó que se declare sin lugar el recurso incoado.
III.- En el único motivo de impugnación, el recurrente alega la violación de las reglas de la sana crítica, el sentido común, errónea apreciación de la prueba y violación de la ley sustantiva. Considera que el a quo rehuyó el análisis objetivo de la prueba para dar paso a su imaginación, para así terminar condenando a su representado. El tribunal le dio credibilidad al ofendido desestimando las versiones de los testigos presenciales, con desprecio del análisis integral de la prueba. Para el recurrente, juzgador lo que hizo fue repetir la acusación del Ministerio Público sin fundamentar, con el agravante de recurrir a la imaginación, pues el hecho probado no tiene respaldo probatorio. No es cierto que los vehículos se toparan de frente, que el giro a la izquierda del imputado fuera intempestivo, que invadiera y se atravesara en el carril en que el que viajaba el agraviado y menos cierto es que el ofendido perdiera el control de la motocicleta. Se trata de afirmaciones que no tienen prueba. Por el contrario, la prueba de descargo y la versión del imputado afirman que él al momento de la colisión, ya el vehículo estaba detenido en la calle secundaria y no existe siquiera un indicio de que la colisión haya ocurrido en el carril por el que circulaba el ofendido. Tanto el ofendido, el imputado y los dos testigos presenciales no se vieron antes de la colisión y los cuatro afirmaron que se percataron de la colisión por el golpe de la moto contra el vehículo, situación que descarta la afirmación del a quo de que los vehículos venían uno frente al otro. De haber sido así, el ofendido habría afirmado que observó el vehículo conducido por su representado haciendo la maniobra y habría realizado un intento por detenerse o desviarse. El hecho probado es contario a las afirmaciones del ofendido en su deposición en la sala de juicios y están plagadas de contradicciones, ya que los dos testigos presenciales, el ofendido y el imputado sostienen que el croquis confeccionado por el oficial de tránsito es fiel reflejo de como encontró los vehículos. Si nadie movió los vehículos antes de la llegada del oficial, debe descartarse, por simple aplicación del sentido común, que el accidente ocurriera en la carretera principal, pues los vehículos se encuentran en el camino secundario. Debió valorar el tribunal que no hubo “interrupción de vehículos en la carretera nacional” que no hubo huella de frenado y que los vidrios de la ventana rota del vehículo quedaron en la calle secundaria. Las afirmaciones del juzgador para condenar al imputado son parte de la imaginación del tribunal que no tienen fundamento ni amparo en la prueba corresponden a una discrecionalidad que no le es permitida al juzgador, porque choca de manera frontal con la prueba testimonial de descargo, que, como el mismo juez señala, no rindieron falso testimonio. Luego de transcribir varios párrafos de la sentencia, el recurrente señala que las aseveraciones que se realizan sobre la dinámica del accidente no tienen fundamento probatorio, por lo que debe decretarse la nulidad de la sentencia recurrida. Considera que la interpretación del croquis que hizo el tribunal, tiene el ánimo de favorecer la versión del ofendido al desarrollar su imaginación con afirmaciones que nadie dijo, incluyendo al ofendido, ya que el a quo descalifica el croquis como un documento confeccionado por el oficial, cuando fue ratificado en la audiencia por el imputado, el ofendido y los dos testigos presenciales. A lo largo de la sentencia, el tribunal sostiene que el vehículo de la Municipalidad estaba en movimiento al momento de la colisión, pero no consta ninguna pericia que se refiera a ese...

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