Sentencia Nº 2022-00224 de Sala Tercera de la Corte, 04-03-2022

EmisorSala Tercera de la Corte (Corte Suprema de Costa Rica)
Fecha04 Marzo 2022
Número de expediente20-000030-1295-PE
Número de sentencia2022-00224
*200000301295PE*
Exp: 20-000030-1295-PE
Res: 2022-00224
SALA DE CASACIÓN PENAL. S.J., a las diez horas un minuto del cuatro de marzo de dos mil veintidós.
Visto el recurso de casación interpuesto en la presente causa seguida contra Jonathan Hugo Canales Lara, por los delitos de agresión con arma, daños, incumplimiento de medida de protección, maltrato y robo agravado, en perjuicio de [Nombre 001] ; y,
Considerando:
I. El licenciado J.M.M., en su calidad de representante del Ministerio Público, interpone recurso de casación (folios 15-25) contra la sentencia N° 391-2021, dictada por el Tribunal de Apelación de Sentencia de Cartago, a las 11:17 horas del 9 de julio de 2021. Mediante dicho pronunciamiento, se declaró con lugar –por razones diversas a las alegadas por la defensa técnica– el recurso de apelación de sentencia interpuesto a favor del endilgado y, de manera oficiosa, se declaró la ineficacia del fallo por atipicidad de la conducta que le fuera atribuida, absolviéndose así al encartado por el delito de maltrato que se le venía atribuyendo.
II. Primer motivo del recurso de casación incoado por la Fiscalía: Violación al derecho de recurrir el fallo en segunda instancia: El recurrente formula la queja al amparo de la causal prevista en el inciso b) del artículo 468 del Código Procesal Penal, en relación con los ordinales 439 del Código Procesal Penal y 8.2:h) de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Señala que los jueces de apelación resolvieron el fondo de la causal y absolvieron directamente, luego de ponderar la denuncia de la ofendida, en lugar de ordenar el reenvío ante los posibles vicios en la valoración de la prueba, como a su juicio procedía. En específico, el ad quem absolvió bajo el supuesto de que: “…no se configura en la especie el delito de maltrato contra una mujer, habida cuenta de que, desde la interposición de la denuncia ante el Ministerio Público, la perjudicada [Nombre 004]. manifestó que, para el momento de los hechos, había desaparecido el vínculo marital que había mantenido con el justiciable tiempo atrás…” (folio 17 frente del legajo de impugnaciones). Sostiene el impugnante que, con ello, se vulneró la garantía de acceso a la justicia, así como la de impugnar ante un juez superior toda decisión que causa agravio. Aduce que aún tomando en cuenta la posibilidad del Ministerio Público de impugnar el fallo de alzada, la posibilidad recursiva en casación dista grandemente de la que se tiene en apelación, por lo que no habría forma de demostrar que, “…conforme al resto de material probatorio los hechos se dieron bajo ese contexto de relación de pareja…” (ibid.). Como agravio, expone que pese a que en juicio se alcanzó la condena por un delito de maltrato, el Tribunal de Apelación de Sentencia resolvió en única instancia sin permitir al ente fiscal y a los intervinientes, discutir e impugnar en forma amplia el tema (cfr. folio 18 frente). El motivo se admite para su conocimiento de fondo: Se constata que el recurso en cuestión fue formulado en tiempo, por quien válidamente puede hacerlo –el representante del Ministerio Público–. Además, la impugnación se dirige contra el fallo que resolvió la apelación de una sentencia penal, y se alega la existencia de errónea aplicación de la ley procesal, la cual se encuentra prevista como motivo de casación, en el inciso b) del artículo 468 del Código Procesal Penal. El recurrente alega la inobservancia de la garantía de impugnar ampliamente ante un juez superior, los aspectos que se consideren adversos de la sentencia. Se constata asimismo la individualización de agravio, en el tanto el recurrente explica en desarrollo de su recurso, que la interpretación respecto a la ley sustantiva aplicable, se afinca en una lectura de la prueba distinta a la realizada por el a quo, particularmente en torno a la situación de convivencia entre la ofendida y el encartado. En este sentido es necesario indicar que, si bien es cierto esta Sala ha indicado de manera reiterada, que la aplicación de la ley sustantiva es un tema que puede recurrir en esta sede en forma amplia, por lo que las consecuencias que se den a la interpretación de la ley de fondo (incluyendo la absolutoria), por lo general, no implican irrespeto del derecho que tienen las partes a impugnar integralmente el fallo ante un juez superior, en este caso la parte sustenta en forma adecuada la existencia de una particularidad, que torna admisible su reparo, al señalarse que la inaplicación de la ley sustantiva tiene origen en una nueva lectura sobre las manifestaciones efectuadas por la víctima. Bajo este panorama se cumplen en la situación bajo examen, los requisitos formales estipulados en los artículos 467, 468 inciso b), 469 y 471 del Código Procesal Penal, para la interposición de un recurso de casación. Se admite para su conocimiento de fondo, el primer reparo de la impugnación formulada por el licenciado J.M.M..
III. Segundo motivo del recurso de casación interpuesto por la Fiscalía: Inobservancia de un precepto legal sustantivo por inaplicación del delito de maltrato en su modalidad agravada: El recurrente transcribe el marco fáctico probado y sostiene que, partiendo del mismo, los hechos serían constitutivos del delito de maltrato en su modalidad agravada, de conformidad con los artículos 22 y 8:d) de la Ley de Penalización de la Violencia contra la Mujer, y no atípicos, como lo consideró el Tribunal de alzada. Indica que lo anterior obedece a que se tuvo por cierto que el maltrato se dio mientras ofendida e imputado vivían en unión de hecho, y que su relación de convivencia databa de alrededor de seis años. Añade que la agresión ocurrió cuando se encontraban presentes los hijos (menores de edad) de ambos. Cita en su apoyo, el fallo de esta Cámara, N° 992-2013. Como agravio, señala que la inobservancia del tipo penal aplicable a este asunto, dejó sin efecto la pena de cinco meses de prisión, fijada en debate contra el imputado. El reparo resulta admisible: Además del cumplimiento de los requisitos formales de legitimidad subjetiva y objetiva, y de su interposición en tiempo, se comprueba que la queja se formula al amparo de la causal prevista en el inciso b) del artículo 468 del Código Procesal Penal, alegándose, puntualmente, inobservancia de la ley sustantiva, en el tanto para quien recurre, de forma errada el Tribunal de Apelación dispuso que no resultaba aplicable a los hechos probados, el tipo penal de maltrato en su modalidad agravada, previsto en los artículos 22 y 8:d), de la Ley N° 8589 de 25 de abril de 2007. Se constata, además, que el impugnante fundamenta adecuadamente su cuestionamiento, pues explica por qué, a su criterio, la normativa aplicable para juzgar el cuadro fáctico demostrado en juicio, era la Ley de Penalización de la Violencia contra las Mujeres. Aunado a ello, el licenciado M.M. concreta el agravio, al señalar que la interpretación de la ley sustantiva anuló la condena alcanzada en juicio, y por el contrario, tuvo como consecuencia la absolutoria del justiciable. Por lo expuesto, se concluye que la queja cumple con los requerimientos formales de interposición, fijados en los artículos 467, 468 inciso b), 469 y 471 del Código Procesal Penal, por lo que corresponde admitir para su conocimiento de fondo, el segundo motivo del recurso de casación formulado por la Fiscalía.
IV. Tercer motivo de la impugnación incoada por el Ministerio Público: Errores graves en la construcción lógica de los fundamentos: De conformidad con la causal de admisibilidad prevista en el inciso b) del artículo 468 del Código Procesal Penal, el recurrente señala que al momento de pretender dar justificación al fallo absolutorio, el Tribunal de Apelación incurrió en un grave error, porque no se sustentan las razones por las que, en el caso concreto, se resuelve de la forma cómo se hace, mencionándose en cambio, como única motivación, “…una falacia de autoridad (…) auto citándose con otras resoluciones a fin de dar un matiz de “genuina fundamentación” (folio 21 vuelto). En este orden de ideas, refiere que el ad quem no desarrolla su propia motivación respecto a las conclusiones a las que arriba, sino que “…únicamente se toma como referencia el voto 2021-310 de este mismo Tribunal (…) haciéndose incluso un “copy/page” de una resolución a otra, con lo cual (…) existe un grave error de logicidad, pues el análisis que realiza el ad-quem no solamente es genérico sino además infundado e incompleto…” (folio 22 frente). A partir de lo anterior, sostiene que la sentencia impugnada “…es omisa y por ello presenta problemas graves de fundamentación ante lo cual constituye un grosso error en la construcción lógica de los fundamentos que llevaron a resolver un punto esencial como lo fue la absolutoria a favor del encartado…” (folio 22 vuelto. El resaltado es suplido). Como agravio, sostiene que se absolvió al imputado por el delito de maltrato agravado, con inobservancia de normas procesales relativas al deber de fundamentación (ibid). No es admisible el reclamo: El casacionista incumple la formalidad consistente en indicar, “por separado, cada motivo con sus fundamentos”, tal y como se establece en el párrafo final del ordinal 469 del Código de rito, regla cuya inobservancia se sanciona con inadmisibilidad. Los reparos relativos a la motivación del fallo, ciertamente pueden resultar admisibles en casación, como una causal derivada de la inobservancia o errónea aplicación de la ley procesal, pero ello ocurre siempre y cuando la parte sustancia adecuadamente la existencia de: 1) la omisión de dar respuesta a un aspecto de importancia para la correcta solución del asunto; o bien; 2) un error lógico grave en la construcción de los fundamentos de la decisión. Dicha argumentación, sin embargo, se debe dar en una u otra vía: afirmar, sobre un mismo tema, que no hay motivación y que la motivación existente contiene vicios lógicos, es un sinsentido. En este orden de ideas, en la especie, el impugnante sostiene en su tercer reparo de casación, que el razonamiento del ad quem no existe respecto al tema de la ley sustantiva aplicable, pero a la vez, señala que los jueces de alzada dispusieron que no debía aplicarse la Ley de Protección de la Violencia contra la Mujer, a través de un razonamiento viciado, por incurrir en una falacia de autoridad. Con su proceder, el recurrente entremezcla motivos (fundamentación omisa – vicio grave en la motivación brindada), lo que, a la luz de lo señalado en el numeral 469 del Código de rito, implica la inadmisibilidad de la queja.
V. Como cuarto motivo del recurso de casación incoado, el representante del Ministerio Público alega inobservancia de un precepto legal procesal, por violación al artículo 446 del Código de rito: Expone el recurrente que, la decisión de los jueces de alzada, resolver un aspecto no alegado por la parte recurrente, y absolver de manera oficiosa al endilgado por el delito de maltrato, vulnera lo establecido en el ordinal 446 del Código Procesal Penal. Señala el impugnante, al efecto, que “…el tribunal cuestionó la prueba sin que la parte recurrente haya planteado algún alegato en ese sentido, resolviendo como si se tratara de un tribunal de juicio, con lo cual existe un claro vicio de índole procesal…” (folio 23 vuelto). Refiere que según la norma que se estima vulnerada (artículo 446 del Código Procesal Penal), “…el recurso atribuirá al tribunal de alzada el conocimiento del proceso, sólo en cuanto a los puntos de la resolución a que se refieran los agravios por tanto, al ir el ad quem más allá de esos agravios, se violenta la competencia del tribunal de alzada en los términos del numeral 446…” (ibid). Aduce que al obrar como lo hizo, el Tribunal de alzada procedió a revalorar prueba, modificar hechos y a partir de ello, dispuso la absolutoria a favor del encartado. Expone, en consonancia con los fallos N° 505-2020 y N° 84-2017 de esta Sala, que, salvo la detección de vicios de carácter absoluto, la competencia del Tribunal de Apelación de Sentencia, se encuentra supeditada a la existencia de un reclamo de la parte interesada. Como agravio, refiere el licenciado M.M., que la “desnaturalización” de la competencia del Tribunal de alzada, ocasionó un gravamen irreparable al ente fiscal, pues “…se absolvió al encartado sin que se pueda ejercer un debido control sobre dicha manera de resolver (…) mediante una ampliación de competencia del ad-quem contrario al numeral 446…” (folio 24 frente). Se admite la queja incoada por la Fiscalía: Se cumple, en la especie, el requisito formal de legitimidad subjetiva. Además, el recurso de dirige contra un fallo dictado por el Tribunal de Apelación, el cual resolvió en forma definitiva, los extremos sometidos a su conocimiento. La impugnación fue interpuesta en tiempo, y se comprueba que el reparo se formula al amparo de la causal prevista en el inciso b) del artículo 468 del Código Procesal Penal, alegándose, puntualmente, inobservancia de una norma de carácter adjetivo. Como norma inobservada, se identifica el numeral 446 del Código Procesal Penal, y el alegato se sustenta en la resolución de un aspecto no recurrido en alzada por la defensa técnica, en cuyo proceso de análisis, según la posición del impugnante, el ad quem incurrió en valoración de la prueba y la definición de los hechos probados. Para quien recurre, este proceder contradice la prohibición expresa de la norma procesal aludida, que obligaba a los juzgadores a resolver únicamente los aspectos que fueron sometidos en forma expresa a su conocimiento. El representante fiscal concreta agravio, al señalar que la inobservancia de lo establecido en el ordinal 446 del Código de rito, condujo a la absolutoria del encartado. Por lo expuesto, se determina que el planteamiento cumple con los requerimientos formales de interposición, fijados en los artículos 467, 468 inciso b), 469 y 471 del Código Procesal Penal, en razón de lo cual, se admite para su conocimiento de fondo el cuarto motivo del recurso de casación incoado por el representante del Ministerio Público.
VI. Quinto reparo correspondiente al recurso de casación interpuesto por el representante fiscal: El licenciado M.M., alega que existe una fundamentación ilegítima por parte de los jueces de apelación, con lo que se vulnera una norma de carácter procesal, particularmente, el artículo 142 del Código Procesal Penal, porque se realiza una valoración sesgada de la prueba, para decidir sobre la absolutoria directa del endilgado. Aduce que el Tribunal de alzada se aleja de los aspectos que fueron sometidos a su conocimiento, y procede a dictar la ineficacia de la sentencia de casación, a partir de lo manifestado por la ofendida en la denuncia únicamente, omitiendo el universo probatorio. Se indica, en particular, que se absolvió al imputado con base en la denuncia presentada en su momento por [Nombre 004]., “…obviando todo el universo de prueba que existió para el caso concreto y principalmente la versión de la ofendida en juicio, para verificar si efectivamente existía un vicio lógico de derivación, con lo cual se incurrió en un fundamento ilegítimo al decidir el fondo (…)( conforma a una sola prueba y sin apreciar el resto de elementos probatorios…” (folio 25 frente). Como agravio, el recurrente afirma que el ad quem absolvió al endilgado, violentando uno de los principios fundamentales del juicio oral y público, como lo es la debida motivación (folio 25 vuelto). El alegato no se admite: El licenciado M.M., invoca la existencia de un vicio relativo a la motivación del fallo, pero no vincula dicho alegato con la omisión de resolver alguno de los extremos sometidos a conocimiento del ad quem o bien, la existencia de un vicio lógico grave, en el razonamiento a través del cual el Tribunal de Apelación de Sentencia da respuesta a los alegatos planteados. El examen sobre la motivación de la sentencia que es posible realizar en esta sede, se encuentra limitado a la omisión de resolver algún aspecto relevante para la correcta solución del asunto o bien, la existencia de un vicio lógico grave. En la segunda hipótesis, el peticionario se encuentra en obligación de identificar el razonamiento viciado, y de individualizar la regla lógica que se irrespetó. Tal delimitación de los cuestionamientos relativos a la motivación del fallo, que pueden someterse a examen en casación, encuentra su razón de ser en la transformación que sufrió el sistema impugnaticio en materia penal, a partir de la vigencia de la Ley N° 8837 de 3 de mayo de 2010. En la situación particular, la parte estima que el ad quem incurrió en un examen directo y parcializado de la prueba, pero no afirma ni la existencia de motivación omisa, ni la concurrencia de determinado vicio de logicidad. El análisis sobre la mejor o peor ponderación de las probanzas, no es uno de los cuestionamientos a cuyo conocimiento pueda avocarse esta Cámara, en razón de que la casación no es una nueva instancia de conocimiento de la prueba. La argumentación que se extrae de este motivo, es oponible como inobservancia o errónea aplicación de la ley procesal, (tal y como lo hizo el recurrente en el primer y cuarto motivos de su recurso), pero no como un vicio referente a la fundamentación de la sentencia, en vista de que en esta sede, no es posible efectuar reexamen de la prueba, en forma integral, como sería menester en este asunto, para determinar la corrección o incorrección de la valoración probatoria a la que apunta el representante fiscal. Al no sustentarse adecuadamente la existencia de fundamentación omisa, o la concurrencia de un vicio relativo a la logicidad del fallo, la queja interpuesta por el recurrente, no se ajusta a los supuestos particulares y limitados en los que un vicio relativo a la motivación de la sentencia de apelación, es impugnable en esta sede, como derivado de la causal de inobservancia o errónea aplicación de la ley procesal. En consecuencia de lo anterior, se declara inadmisible el quinto reclamo de la impugnación interpuesta por el Ministerio Público, todo de conformidad con lo previsto en los numerales 469 y 471 del Código Procesal Penal.
Por Tanto:
Se admiten para su conocimiento de fondo, los reclamos primero, segundo y cuarto del recurso de casación formulado por el representante del Ministerio Público. Se declaran inadmisibles los restantes reclamos de dicha impugnación. N..
Patricia Solano C.
Jesús Alberto Ramírez Q.
Álvaro Burgos M.
Gerardo Rubén Alfaro V.
Sandra Eugenia Zúñiga M.
895-5/13-5-21
JMELENDEZ

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