Sentencia de Sala Tercera de la Corte, 08-11-2019

EmisorSala Tercera de la Corte (Corte Suprema de Costa Rica)
Número de expedienteExp:
Revisión del Documento

*190000430006PE*

Exp: 19-000043-0006-PE

Res: 2019-01417

SALA TERCERA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las once horas y veintidós minutos del ocho de noviembre del dos mil diecinueve.

Visto el procedimiento de revisión interpuesto en la presente causa seguida contra Ronald Jacob Esquivel Rojas y Karol Cubillo Mora, por el delito de homicidio calificado, cometido en perjuicio de José Ángel Esquivel Garro y Videl Esquivel Cubillo; y,

Considerando:

I.- El licenciado Alberto Soto Víquez, abogado defensor del sentenciado Ronald Jacob Esquivel Rojas (apersonamiento fl. 1635), formula procedimiento de revisión de la sentencia Nº 281-2016, dictada por el Tribunal Penal del Tercer Circuito Judicial de San José, Sede Suroeste, Pavas, de las 08:30 horas del veintitrés de mayo del dos mil dieciséis (fls. 1276-1494), que condenó al imputado Esquivel Rojas a la pena de 70 años de prisión, readecuados a 50 años de prisión, por dos delitos de Homicidio Calificado en concurso material, en daño de J.A.E.G. y V.E.C.

II.- Como primer motivo, reprocha la existencia de nuevos elementos de prueba que evidencian que el hecho acusado cometido en perjuicio del ofendido J.A.E.G. no existió, o que de haberse dado, su patrocinado no es el autor del mismo. Sustenta su reclamo en que elementos probatorios, preexistentes al dictado del fallo de instancia, demuestran que el sentenciado Esquivel Rojas no fue quién causó la lesión al menor ofendido, sino que fueron otras personas cuya identidad ignora, pero que laboran en el nosocomio donde ocurrió la muerte del agraviado, aunado a que señala que con probabilidad esa muerte fue accidental. Acusa que hubo preterición de pruebas, concretamente se refiere en primer orden al Informe Policial N° 72-CI-H-2001, del Organismo de Investigación Judicial, visible a folios 1-22. Afirma que el mismo si bien era parte de la prueba ofrecida por el Ministerio Público, no fue valorado en relación con lo que aquí reclama. Explica que surgen sospechas sobre lo acontecido, pues de haber presentado el ofendido una fractura craneal, no hubo razón para que no se alertara al respecto, sino hasta días después. Igualmente se refiere a la Hoja de Internamiento, respecto de la cual afirma que es útil para demostrar la inocencia de su representado, que la misma no fue ofrecida como prueba. Respecto del mismo dice que su defendido cuando compareció a declarar aportó una copia de ésta, que corre a folio 282, y que hace constar que el infante presentó al momento de ser internado un trastorno hemorrágico, más no una fractura de cráneo, abonando que en el espacio de CAUSAS: ACCIDENTE O VIOLENCIA se consignó NO APLICA. Asevera que si no se consignó aquella fractura, obedeció a []Que esa lesión se la hubiese causado alguna persona que laboró en ese primer turno y que, con tal de eludir su responsabilidad, lo omitió []Que esa lesión se la haya causado otra persona que laboró en los turnos subsiguientes y que, por la misma razón, nadie consignó la existencia de esa lesión.(lo resaltado es del original). Informa que aquella fractura craneal se puso en conocimiento de las autoridades policiales hasta el deceso del agraviado. Concluye que si al momento en que su patrocinado y la señora Garro Alfaro se presentaron a ese nosocomio, el menor ofendido no presentaba esa fractura craneal, no pudo ser él su causante. Solicita se declare con lugar el motivo, se absuelva a su defendido y se le ponga en libertad; o se anule la sentencia y se ordene el reenvío. Los reclamos son inadmisibles por ser manifiestamente infundados. Dispone el artículo 411 del Código Procesal Penal, que no procede la revisión cuando la demanda haya sido presentada fuera de las hipótesis que la autorizan o resulte manifiestamente infundada; como también si se plantean temas que ya fueron discutidos y resueltos mediante la apelación de sentencia o en casación. Los reparos que el quejoso formula aún cuando invocan las causales d), e) y f) del numeral 708 del Código de rito, lo cierto es que no cumple con los requisitos de admisibilidad establecidos en la ley penal adjetiva. Aún y cuando el accionante alega la existencia de prueba nueva, afirma que corresponde a elementos probatorios que eran preexistentes al momento del dictado de la sentencia por parte del Tribunal de Juicio, y así se refiere al Informe Policial N° 72-CI-H-2001, como a la Hoja de Internamiento, y desde ahí sostiene que constituye prueba que no fue ponderada, y que permite demostrar que su defendido no ocasionó la fractura craneal al menor ofendido J.A.E.G., sino que su autor fue alguna persona que labora en el nosocomio al que ingresaron a la víctima, y que además la lesión ocasionada pudo ser accidental. Como se denota del mismo reparo planteado, es insostenible, por cuanto lo alegado es su propia y subjetiva lectura de la prueba que ya existía y de la que tenía conocimiento, desde lo cual no es prueba nueva, es decir, no se trata de prueba que no formara parte del debate que sustentó la sentencia cuya revisión reclama, ni que no fuera conocida por las partes, ni controvertida por éstas. Es entonces prueba que fue del conocimiento del sentenciado para el pleno ejercicio de su defensa material-, como de su defensa técnica, desde lo cual no es admisible la gestión que hoy se formula, pues no puede alegar como novedosos elementos de prueba que conocía y que tuvo la oportunidad de ofrecer en su descargo. En el segundo motivo arguye que el hecho acusado encuadra en una norma más favorable. Sostiene que aunque en la sentencia impugnada se tiene por acreditado que su defendido dio muerte al menor ofendido J.A.E.G., ello en su criterio no configura la delincuencia de Homicidio Calificado, pues señala que no fue doloso, sino culposo, al ser ejecutado accidentalmente. Señala que ello se verifica de pruebas preexistentes a la sentencia condenatoria, mismas que refiere no fueron ponderadas, detallando que estas fueron: a) Expediente clínico del menor ofendido, del Hospital Nacional de Niños (Informe de Trabajo Social de folio 17, sobre la entrevista realizada a la señora Garro Alfaro). b) Los testimonios de Maikel Vargas Sanabria, Hannia Ramírez Gutiérrez y de Katherine Garro Alfaro, de los que considera se deriva que el homicidio fue culposo, reiterando que no existe prueba directa que lo incrimine con la muerte del menor. Gestiona se declare admisible el motivo; que su patrocinado no es autor del delito de homicidio calificado y se ordene su libertad; o se declare autor del delito de homicidio culposo y se ordene su libertad, al ser primario y por el tiempo de prisión descontado. Los reparos son inadmisibles por ser manifiestamente infundados. Tampoco acierta el quejoso en el planteamiento de este motivo de revisión, en el tanto se evidencia que lo cuestionado es manifiestamente infundado, al separarse antojadizamente de lo preceptuado como causal taxativa, contemplada en el inciso f) del numeral 408 del Código Procesal Penal, que establece: f) Cuando una ley posterior declare que no es punible el hecho que antes se consideraba como tal o que merece una penalidad menor, o bien, cuando la ley que sirvió de base a la condenatoria haya sido declarada inconstitucional. Es verificable que de manera subjetiva el accionante pretende un replanteamiento de la prueba, dirigido a sostener una ponderación que determine la pretendida calificación jurídica que estima debe de asignarse a los hechos demostrados, más no se trata de los supuestos que contempla el inciso f) de la norma penal adjetiva a la que se ha hecho referencia, desde lo cual el reclamo es inadmisible. Reclama como tercer motivo, que la sentencia es ilegítima al considerar se incorporó prueba ilegal, ello por cuanto sin justificación el Tribunal incorporó el anticipo jurisdiccional de prueba, omitiendo hacer comparecer a la testigo menor de edad V.M.C., cuando no había impedimento para su recepción, y que ese elemento probatorio permitió sostener la autoría de su patrocinado. Solicita se admita el motivo, se anule la sentencia por sustentarse en prueba ilegalmente incorporada y se ordene la libertad de su defendido y el juicio de reenvío. El motivo es inadmisible por ser manifiestamente infundado. El motivo es también inadmisible, pues de los autos no se corrobora ilegalidad alguna en la incorporación del anticipo jurisdiccional del testimonio de V.M.C.. Basta cotejar el acta de debate de las audiencias XI y XII (fl. 1229), del Tribunal Penal del Tercer Circuito Judicial de San José, Sede Suroeste, Pavas, del quince de abril de dos mil dieciséis, en la que se consignó: Se suspende el debate para verificar si viene de camino testigo. Se reanuda el debate. Indica Ministerio Publico (sic) que no ha sido posible traer a la testigo por lo que solicita se incorpore el Anticipo Jurisdiccional de Prueba. El tribunal consulta a las partes indican estar de acuerdo. En este acto se procede incorporar y reproducir el Anticipo Jurisdiccional de Prueba.[]. Se acredita entonces que el alegato es manifiestamente infundado, al responder a las consideraciones subjetivas del accionante, carentes de asidero, desde lo cual es inadmisible. Como cuarto motivo aduce la nulidad de la sentencia por la grave infracción a los deberes del juzgador, sosteniendo que la sentencia condenatoria contra su patrocinado no es producto de la demostración de su culpabilidad en los hechos, sino que responde al prejuicio acerca de su personalidad que se formaron los juzgadores, el cual surgió una vez que dictaron la condenatoria por el caso del menor. Abona que la sentencia condenatoria se sustentó en que se valoró la personalidad del imputado persona violenta y manipuladora-, que agredía a sus compañeras sentimentales y a sus hijos, su perfil homicida, las idénticas circunstancias en las que ocurrió la muerte de ambos menores de edad; de lo que concluye que atendió a un derecho penal de autor y no de acto. Pide que se admita el motivo, se declare la nulidad de la sentencia, se ordene la libertad de su representado y el reenvío a un nuevo juicio. Solicita audiencia oral para ampliar sus argumentos. La queja es inadmisible por ser manifiestamente infundada. Respecto de este motivo de revisión, nótese que ya en apelación reclamó que la condena ordenada en su contra en los hechos en agravio de V.E.C. tuvieron como sustento la responsabilidad criminal demostrada en los hechos en perjuicio de J.A.E.G., señalando que los juzgadores de instancia se habían afianzado en su personalidad para condenarle (fl. 1554); extremo que fue debidamente resuelto por el Tribunal de Apelación de Sentencia en el voto 2016-1390, de las 11:00 horas, del 29 de setiembre de 2016 (fls. 1555 vto -1557 fte), por cuanto ponderó el elenco probatorio evacuado en juicio, determinando que los alegatos eran insostenibles, pues fue la contundencia y solvencia de éste, de la que derivó la condena en contra del justiciable; extremos desde los cuales hacen que el cuarto motivo que se gestiona, resulta inadmisible, al tratarse de las mismas inconformidades alegadas. En consecuencia, el planteamiento de los reclamos es manifiestamente infundado, por lo que de conformidad con los artículos 411 y 437 del Código Procesal Penal, se declara inadmisible la demanda de revisión formulada por la defensa técnica del sentenciado R.J.E.R..

Por tanto:

Se declara inadmisible el procedimiento de revisión formulado a favor del sentenciado R.J.E.R.. Notifíquese.

Patricia Solano C.

María Elena Gómez C.

Magistrada suplente.

Jorge Enrique Desanti H.

Magistrado suplente.

Jaime Robleto G.

Magistrado suplente.

Gerardo Rubén Alfaro V.

Magistrado suplente.

KCALDERONH

162-4/14-4-19

*190000430006PE*

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR