Sentencia de Tribunal de Familia, 05-04-2024

Fecha05 Abril 2024
Número de expediente01-400592-0464-FA
EmisorTribunal de Familia (Costa Rica)
Tipo de procesoProcesos Incidentales
EV Generación de M.: E:\Gestion-Judicial\servidor de archivos\MODELOS\FAMILIA\TFRESOL028.dpj

EXPEDIENTE:

01-400592-0464-FA - 7INTERNO 102-24(3) EV

PROCESO

Procesos Incidentales

INCIDENTISTA:

[Nombre 001]

INCIDENTADO:

SUCESIÓN DE [Nombre 002]

VOTO NÚMERON 2024000298

TRIBUNAL DE FAMILIA,SECCIÓN PRIMERASan Joséa las siete horas seis minutos del cinco de abril de dos mil veinticuatro

INCIDENTE DE INCLUSIÓN DE BIEN GANANCIALestablecido por [Nombre 001], mayor, divorciada una vez, técnica de diálisis, portadora de la cédula de identidad número [...], vecina de New York, Estados Unidos de América, en contra de laSUCESIÓN DE [Nombre 002], quien en vida fue mayor, divorciado, empresario, y titular de la cédula de identidad número [...]Conoce este Tribunal del presente proceso en virtud del recurso de apelación interpuesto por la apoderada especial judicial de la señora [Nombre 001]en contra de la resolución dictada por el Juzgado de Familia del Primer Circuito Judicial de la Zona Atlánticaal ser las siete horas cincuenta y tres minutos del veintisiete de noviembre de dos mil veintitrés

R...e.J.C.ón J.énez; y

CONSIDERANDO

I. La abogada N.E.F.T., en condición de apoderada especial judicial de la señora [Nombre 001], apeló la resolución en la que el señor J.M.V.S.H., del Juzgado de Familia del I Circuito Judicial de la Zona Atlántica, rechazó de plano el incidente que ella identificó con el nombre de "de inclusión de bien ganancial". Reconoce que en la sentencia de primera instancia que se emitió en el proceso de conocimiento se homologó el convenio que la señora [Nombre 001] había suscrito junto al señor [Nombre 002] -hoy fallecido-, pero aduce que "en dicha sentencia solo se mencionan dos bienes inmuebles como gananciales, a saber: La finca folio real matrícula [Valor 001] y la finca de folio real matrícula [Valor 002], partido de la provincia de Limón" y entonces "no es de recibo lo indicado por su señoría el licenciado M.V.S.H., en indicar, en lo conducente "... en su momento procesal oportuno las partes no realizaron ningún tipo de inconformidad...", ya que existe prueba documental y registral, de que los bienes [Valor 003]; [Valor 004], [Valor 005] y [Valor 006], son bienes gananciales y adquiridos dentro de la relación matrimonial, y por ende, mi representada está en todo su derecho, y se ha demandado al proceso sucesorio como parte del presente proceso." Solicita que "se le dé continuidad" a las presentes diligencias en el Juzgado de Familia el I Circuito Judicial de la Zona Atlántica.

II. La recurrente no lleva razón en su reclamo. En los procesos de divorcio, de separación judicial, de nulidad de matrimonio y de reconocimiento judicial de la unión de hecho se toma decisión, con bastante frecuencia, sobre la forma en que debe liquidarse el régimen patrimonial del matrimonio o de la unión de hecho. En algunas ocasiones los cónyuges o convivientes son quienes resuelven el conflicto jurídico de manera autocompositiva y, previa asesoría profesional, suscriben los acuerdos correspondientes; y luego estos acuerdos luego son aprobados por la autoridad judicial. En otras oportunidades el conflicto es resuelto de manera heterocompositiva, es decir, la autoridad judicial es quien toma la decisión ante la falta de acuerdo de los esposos o convivientes.

En el escenario consensual, los esposos o convivientes tienen amplia libertad de negociación, por lo que lo más usual -y resulta perfectamente posible- es que acuerden la DISTRIBUCIÓN DE LOS BIENES que tengan en sus respectivos patrimonios, sin que para ello interese el título adquisitivo ni la fecha en que adquirieron los bienes, es decir, sin que resulte jurídicamente relevante si estos bienes son, o no son, gananciales. De esta forma, por ejemplo, pueden acordar que cada uno conserve los bienes que se encuentran en su respectivo patrimonio, o también pueden acordar que alguno de los cónyuges o convivientes le traspase bienes al otro. En estos casos, el título traslativo de dominio es la liquidación de los efectos patrimoniales del matrimonio, por lo que incluso el traspaso estaría exento de impuestos. Además, pueden pactar que los bienes se traspasen a una tercera persona -como puede ser un hijo, por ejemplo-, aunque en este caso sí tendría que cancelarse impuestos. En caso de que el convenio provenga de los cónyuges o convivientes, la autoridad judicial tiene la responsabilidad de aprobar los acuerdos si estos no contravienen el ordenamiento jurídico. Es decir, sólo podría denegar aprobación en caso de que presenten vicios de ilegalidad, como podría ser que se acuerde el traspaso de bienes que le pertenecen a una tercera persona -una persona jurídica, por ejemplo- sin que esta haya tenido participación en el acuerdo.

Cuando el conflicto se resuelve de forma heterocompositiva, la autoridad judicial sólo tiene la facultad de resolver el litigio en la forma que dispone el artículo 41 del Código de Familia, es decir, establecer cuáles bienes son gananciales -y eventualmente cuáles no lo son- y, con relación a los gananciales, debe determinar su valor neto para que así se defina cuál el monto al que asciende el derecho de participación que tiene el cónyuge no propietario. Lo que resulta jurídicamente idóneo es que en la sentencia firme que se emite en el proceso de conocimiento, de una vez se emita pronunciamiento CONCRETO sobre los bienes que son declarados como gananciales y, además, sobre el derecho CONCRETO que tiene cada cónyuge o conviviente a participar en el cincuenta por ciento del valor neto de los bienes gananciales constatados en el patrimonio del otro. Debe estar muy claro que el cónyuge o conviviente que es PROPIETARIO del bien ganancial ejerce sobre este un derecho REAL de propiedad; y el derecho que tiene EL OTRO cónyuge o conviviente es de naturaleza PERSONAL, el cual consiste en un derecho a PARTICIPAR del cincuenta por ciento del valor neto de ese bien. Así, por ejemplo, si uno de los cónyuges o convivientes es dueño de un vehículo que tiene un valor neto de diez millones de colones y el otro cónyuge o conviviente es dueño de un vehículo que tiene un valor neto de veinte millones de colones; cada uno de ellos tiene derecho a participar en el cincuenta por ciento del valor neto del vehículo que está en patrimonio del otro. En otras palabras, desde esa sentencia que se emite en el proceso principal, queda definido, primero, cuáles bienes son gananciales -y, eventualmente, cuáles no lo son-; y, segundo, cuál es el VALOR NETO de los BIENES GANANCIALES y, con ello, cuál es el DERECHO que tiene cada uno de los cónyuges o convivientes a participar sobre el cincuenta por ciento del valor neto de los bienes gananciales que le pertenecen al otro.Siguiendo con el ejemplo: En el caso del vehículo que tiene un valor neto de diez millones de colones, el cónyuge o conviviente que NO ES propietario tiene derecho a que el que sí lo es le cancele la suma de cinco millones de colones; y en el caso del vehículo que tiene un valor neto de veinte millones de colones, el que NO ES propietario tiene derecho a que el que sí lo es le cancele la suma de diez millones de colones. En un caso como ese, es POSIBLE -pero no obligatorio- que ellos apliquen una compensación y pacten que el dueño del vehículo más barato permanezca como tal y que el que es dueño del más caro también permanezca como tal cancelándole al otro la suma de cinco millones de colones. Otra POSIBILIDAD es que cualquiera de ellos le cancele al otro la mitad del valor neto de su propio vehículo, con lo cual lo libera de ganancialidad y esto produce que éste permanezca como su dueño. Ahora bien, si el otro no le cancela el cincuenta por ciento del valor neto de su propio vehículo, entonces puede solicitar que la sentencia sea EJECUTADA. Lo mismo sucede si NINGUNO de los dos le cancela al otro el cincuenta por ciento del valor neto de su respectivo vehículo, porque entonces cualquiera de ellos podrá solicitar al Juzgado que la sentencia sea EJECUTADA y el otro también puede hacer una petición similar, siendo perfectamente posible realizar una ejecución conjunta o simultánea. En un caso así, los vehículos serán subastados INDIVIDUALMENTE por la base de su respectivo valor PERICIAL y, previa cancelación de los cargos que cada uno soporte -lo que se determina judicialmente-, los respectivos saldos se repartirán por partes iguales.Todo esto se puede hacer porque en la sentencia que se emitió en el proceso de conocimiento ya se había determinado cuáles bienes eran gananciales y cuáles eran los valores netos de cada uno de los vehículos.

Ahora bien, siempre dentro del mismo ejemplo, si DESPUÉS de la sentencia que se emite en el proceso de conocimiento alguno de los excónyuges o exconvivientes considera que había OTROS bienes gananciales y, por consiguiente, que tiene derecho a participar en el cincuenta por ciento de su valor neto, entonces será necesario que presente una nueva demanda de conocimiento con ese fin. No puede hacerlo mediante una demanda de ejecución porque para garantizar el debido proceso y el derecho de defensa, necesariamente tiene que haber un contradictorio y una sentencia firme que declare...

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