Guardarropas encierran profundas huellas de impacto ambiental

 
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La industria de la moda es la segunda más contaminante del mundo, de acuerdo con la Conferencia de la Organización de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, una etiqueta poco honrosa que algunos participantes de la industria han comenzado a mitigar.Los datos del organismo internacional muestran que ese negocio utiliza cada año 93.000 millones de metros cúbicos de agua (con lo que se abastece a cinco millones de personas) y arroja al mar medio millón de toneladas de microfibra (equivalen a tres millones de barriles de petróleo).Esas cifras podrían estar en aumento gracias a la popularidad de la "moda rápida" que impulsa que los consumidores adquieran y desechen ropa frecuentemente ante los cambios constantes de colecciones a precios bajos.Por modelos de negocio como ese, según la organización ambientalista sin fines de lucro Greenpeace, se prevé que el consumo de ropa pase de 62 millones de toneladas, en el 2017, a 102 millones de toneladas, en el 2030, para un aumento del 65%.La última edición del informe The State of Fashion, elaborado por McKinsey en colaboración con The Business of Fashion, muestra que una persona promedio ahora compra 60% más de prendas de vestir que hace 15 años y se queda con ellas la mitad del tiempo de lo que lo solía hacer.Este panorama encendió las alarmas de una porción de los actores involucrados en la fabricación de ropa y artículos de vestir, quienes decidieron dar pasos para disminuir el impacto de sus productos en el medio ambiente.Además, algunas de ellas ven en sus iniciativas ambientales -y en algunos casos hasta sociales- una vía para diferenciarse del resto de opciones disponibles en los mercados.Iniciativas con origen extranjero Ochenta firmas internacionales de moda (que representan 15% de la producción mundial de ropa junto a sus proveedores) se comprometieron a eliminar las sustancias químicas peligrosas de sus cadenas de producción, para el 2020.Detox es una iniciativa promovida por Greenpeace en la que desde el 2011 participan empresas como Adidas, Mango, Puma, Nike y Levi’s.En un seguimiento en el 2018 se evidenció que todas las compañías estaban embarcadas en la eliminación de los 11 grupos prioritarios de sustancias químicas peligrosas identificadas por la ONG y algunos participantes añadieron más líquidos a la lista.Además de formar parte de iniciativas grupales, las empresas desarrollan estrategias individuales como es el caso de Adidas que aspira a usar solo plástico reciclado en sus...

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