Las normas internacionales de información financiera: historia, impacto y nuevos retos de la IASB.

Author:Ugalde Binda, Nadia
Pages:205(12)
 

RESUMEN

La internacionalización de las transacciones comerciales de la postguerra, la expansión empresarial a través de fusiones y adquisiciones así como el interés de abarcar carteras de inversiones más diversificadas, obligan a los organismos a redactar estándares contables uniformes en todos los países que permitan la comparabilidad de la información financiera para estas nuevas "compañías multinacionales" (Zeff, 2012). Así surge en 1973 la IASC, con sede en Londres como un primer intento de establecer los estándares básicos internacionales llamados Normas Internacionales de Contabilidad. En este artículo se hace un recorrido histórico de las instituciones involucradas en la formulación de estas normas, las implicaciones que su aplicación ha tenido sobre los estados financieros, cómo algunos países han hecho adaptaciones a las mismas y cuáles son los principales retos que la IASB debe afrontar en el futuro.

PALABRAS CLAVES: NORMAS, CONTABILIDAD, COMPARABILIDAD, INFORMES FINANCIEROS.

ABSTRACT

The internationalization of business transactions, business expansion through mergers and acquisitions, and the interest of covering more diversified investment portfolios, require agencies to draft uniform accounting standards across countries to allow comparability of financial information for these new "multinational companies" (Zeff, 2012). Thus, in 1973 arises the IASC, based in London as a first attempt to establish international basic standards called International Accounting Standards. This article is a historical overview of the institutions involved in the formulation of these rules, the implications that its implementation has had on the financial statements, how some countries have made adjustments to them and what are the main challenges that the IASB should face in the future.

KEY WORDS: STANDARDS, ACCOUNTING, COMPARABILITY, FINANCIAL REPORTS.

  1. INTRODUCCIÓN

    Este artículo recoge algunas inquietudes sobre la forma en que se preparan los estados financieros en diferentes países y cómo esta presentación contable puede repercutir en la toma de decisiones si no se hace sobre estándares reconocidos. Así mismo, se explica cómo existe una necesidad de presentar información comparable entre países, y la evolución de esta necesidad hasta la creación de organizaciones mundiales que buscan establecer normas internacionales de contabilidad. El objetivo de estas organizaciones es que las normas contables sean aplicadas en cualquier empresa y así sus estados financieros sean comparables y su información transparente sirva para ser interpretados de manera apropiada en la toma de decisiones. Finalmente, este estudio recoge algunos de los retos que las organizaciones mundiales deben salvar para lograr este objetivo de unificar las bases de presentación de la información contable al generar estándares mínimos de calidad.

    1. Antecedentes

      La incomparabilidad de la información financiera afecta las decisiones de negocios en muchas maneras. Las decisiones sobre adquisiciones y fusiones, sobre crédito, sobre inversión en el mercado global o de utilizar proveedores fuera de las fronteras; por ejemplo, pueden variar dependiendo de los estándares utilizados para preparar la información financiera relacionada. (Stanko et al. 2010).

      Los países han usados sus propios estándares contables, siguiendo a líderes del comercio mundial como Estados Unidos y Europa, pero haciendo las modificaciones necesarias para adaptarlos a su entorno económico. Las políticas de los informes contables y financieros varían entre países dependiendo de su nivel de desarrollo industrial, pues los países desarrollados han requerido un grado mayor de sofisticación en sus sistemas contables que las economías emergentes o países en desarrollo. Otra variable con una influencia significativa en los estándares contables es la estructura de impuestos de los países, pues en algunos se exige la determinación del ingreso gravable en concordancia con estas normas, pero en otros las autoridades gubernamentales requieren reportar los mismos ingresos gravables para efectos tributarios que en los libros e informes contables (como en Alemania, Japón y Suecia). Finalmente, los países que reciben inversión extranjera tienden a obedecer las demandas de sus proveedores de capital en cuanto a la preparación de los informes contables (Stanko et al. 2010).

      La internacionalización de las transacciones comerciales de la postguerra, la expansión empresarial a través de fusiones y adquisiciones así como el interés de abarcar carteras de inversiones más diversificadas, obligan a los organismos a redactar estándares contables uniformes que permitan la comparabilidad de la información financiera para las nuevas "compañías multinacionales" (Zeff, 2012).

      Un ejemplo de esta internacionalización es que, para 1997, en los mercados de capitales de Estados Unidos (país que acumula el 42% de las negociaciones mundiales de acciones), los extranjeros registrados aportaban $28 billones y 1.000 de las 13.000 compañías inscritas en la SEC eran extranjeras (Canfield, 1999).

      La creación del IASC

      Estas presiones económicas hacen que en 1973 se organice la IASC con sede en Londres, bajo el acuerdo de los representantes de profesionales contables de varios países (Alemania, Australia, Estados Unidos, Francia, Holanda, Irlanda, Japón, México y Reino Unido) para comparar las normativas existentes y tratar de disminuir las diferencias en las prácticas contables entre países. Este fue el primer intento de establecer los estándares básicos internacionales llamados Normas Internacionales de Contabilidad (Zeff, 2012).

      Según Richardson y Eberlein (2011) los estándares producidos por IASC tenían la intención de ser una base de armonización de las prácticas alrededor del mundo y también una guía para los países en desarrollo, cuya falta de capacidad técnica les impidiera desarrollar sus propios estándares contables. Su objetivo era generar un nivel mínimo de calidad en la información financiera.

      Entre 1973 y 1987, el IASC emitió 28 normas y en 1980 gran cantidad de empresas le dieron su apoyo al reportar en su información financiera que se prepararon de forma consistente con estas normas, entre ellas General Electric, Exxon, FMC Corporation y Sasebo Heavy Industries Co. Entre los años 1987 al 2000, más empresas se adhieren a las NIC's para sus informes anuales como Nestlé, Roche, Bayer y Microsoft (Zeff, 2012).

      Sin embargo, surgen dudas sobre la legitimidad de IASC para dictar normas internacionales. Se detallan deficiencias sobre todo con respecto a que una gran mayoría de usuarios de los estados financieros no estaba representado en los comités, el proceso no era transparente y el uso de resultados obtenidos por el "debido proceso" en la emisión de los estándares no era evidente (Richardson y Eberlein, B., 2011). Además, los estándares emitidos al inicio compilan una serie de prácticas contables y con frecuencia permiten tratamientos alternativos para una transacción (Canfield, 1999), lo que hace que su aplicación produzca resultados múltiples, según el criterio de quien lo aplica.

      El cambio hacia IASB

      En mayo del 2000, los 143 profesionales provenientes de 104 países que conformaban IASC aprueban una reestructuración y una nueva constitución, cambiando su nombre a Junta de Normas Internacionales de Contabilidad, en la que se incluyeron miembros de organismos regulatorios, organizaciones internacionales, corporaciones globales (tales como Citigroup) y de la profesión contable (como KPMG y Deloitte). El IASC fue renombrado entonces como IASB y su estructura fue diseñada de manera similar a la FASB con 19 miembros, todos con experiencia como auditores, contadores, usuarios de los estados financieros y académicos, en su mayoría dedicados a tiempo completo al proyecto.

      IASB es un organismo independiente del sector privado que desarrolla y aprueba las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF o IFRS por sus siglas en inglés). El IASB funciona bajo la supervisión de la Fundación del Comité de Normas Internacionales de Contabilidad (IASCF). La Fundación es una institución independiente, sin fines de lucro creada en el año 2000 para supervisar al IASB. Richardson y Eberlein (2011) sugieren que las NIIFs...

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